El Proyecto Pampares celebra su décimo aniversario de vida

La misión, además, es fomentar el juego y el jugar como derecho de todas las personas, propiciar la participación, el encuentro y la integración individual de grupos e instituciones de la ciudad, rescatar y difundir las producciones culturales y artísticas del barrio.

Silvina Guaita, Luján Groh, Araceli Gaiada, Carolina Cesario y Rosana Goyeneche pertenecen al grupo que coordina las actividades.

 

Gran trabajo

 

Iniciaron en el verano con actividades en la calle, en el barrio La Movediza, con una convocatoria diferente. Trabajaron en distintas paradas, en zonas alejadas de las instituciones centrales del barrio. Ahí estuvieron en febrero, marzo y parte de abril. “Eso nos permitió conocer más el barrio y que nos conozcan más las familias de los chicos, por eso elegimos la calle”, asegura Luján Groh.

Luego pensaron qué lugares podían usarse para brindar los talleres y “eso nos permitió corrernos de los lugares donde habitualmente los hubiéramos dado. Buscamos otras instituciones que, en un primer momento, no habíamos tomado en cuenta como el Cai Mater, Envión y el CIC”, explicó Groh.

Luego de realizar un diagnóstico en el barrio, pudieron determinar dónde y cómo brindarían los talleres, según las edades, los niños, familias, etc.

“En mi caso, el taller se iba a dar en Envión, para nenes chiquitos, lo que implicaba que fueran con la mamá, pero no se dieron las condiciones y fui al CIC, a la sala de espera del centro de salud, los jueves”, explicó Araceli Gaiada y agregó que “es un espacio variable, con distinta afluencia. Es una modalidad distinta a la que estábamos acostumbradas, porque son actividades que empiezan y terminan. Algunas actividades duran diez minutos, otras un poco más o menos”, contó la docente que realiza un despliegue con alfombras e instrumentos para trabajar con la gente que está en la sala de espera.

Groh contó que “hubo una propuesta del centro de salud que viene trabajando y luchando por crear un espacio de ludoteca en el lugar. Ellos están intentando llevar adelante esto y se acercaron a Pampares para buscar capacitación y asesoramiento y, de alguna manera, esta actividad en la sala de espera se complementó con su proyecto y la dinámica que quieren adoptar”.

 

 

Los talleres

 

Como se mencionó, Araceli Gaiada desarrolla su taller en la sala de espera, sobre una alfombra. Lleva instrumentos y libros y se trabaja con la exploración y el juego.

Carolina Cesario está a cargo del taller de audiovisual que se desarrolla en la cocina el CIC, del que participa un grupo de chicos aprendiendo animación, cámara estenopeica y otras técnicas: “El taller tiene que ver con la exploración de libros y lo audiovisual: fotografía, animaciones cuadro a cuadro, y más”, explicó la docente.

Rosana Goyeneche está a cargo del taller de lectura y expresó que “de él participan alrededor de quince niños de entre siete y doce años. La propuesta gira alrededor de lo que es la aproximación al mundo de los libros y la palabra. Son distintas propuestas que tienen que ver con la lectura de textos y con el acercamiento a otros espacios donde circula la palabra. Realizamos salidas a librerías, bibliotecas, el Archivo Histórico. La idea es que también se acerquen a los espacios culturales de Tandil”.

 

La propuesta

 

Pampares trabaja en la posibilidad de hacer encuentros reales, verdaderos y significativos con distintas personalidades de la cultura y los chicos y, según Silvina Guaita “es la dinámica que ha tenido el proyecto durante estos diez años. La idea es buscar posibilidades reales de acceso a la cultura, que haya situaciones concretas de acceso y desafiantes para conocer. Nos damos cuenta que muchos chicos no conocen y esto nos permite humanizar a los autores, ilustradores, músicos, que muchas veces se ven como algo alejado. La idea es que los chicos puedan tener ese contacto”.

Otra posibilidad concreta que se ha dado es el préstamo de libros que se hace a través del Bibliomóvil. “Más allá del taller de lectura, semanalmente prestamos los textos y hay espacios de intercambio de lecturas, de opinión”, explicó Goyeneche.

Y agregó que “más allá de uno como mediador, trabajamos en la posibilidad de encuentro, que el chico pueda construir un propio significado a partir de lo que lee”.

Groh dijo que “cada uno de los espacios está pensado para crear las condiciones para que los chicos y sus familias puedan pensarse en el mundo, con otras herramientas, recursos, que es lo que intentamos acercar”.

 

Actividades especiales

 

Silvina Guaita expresó que “en el marco de los diez años y a modo de festejo, hemos diseñado diferentes acciones y este año decidimos invitar a todas las instituciones que nos acompañaron. Nosotros estuvimos trabajando en el barrio 25 de Mayo, en San Juan, Arco Iris, Maggiori y ahora en La Movediza con este proyecto itinerante que se sitúa un tiempo considerable para poder generar determinadas acciones en las que creemos, apostamos y que tienen que ver con los objetivos del proyecto, siempre ofreciendo calidad en cuanto a los encuentros artísticos para que todos tengamos la posibilidad de acceder, conocer y disfrutar”.

Así, el 18 de septiembre, en el Teatro del Fuerte, se realizó el espectáculo musical junto al grupo Cielo Arriba, del que participaron instituciones, referentes, familias y chicos que fueron parte de estos diez años de Pampares.

Además, la premiada y reconocida arquitecta, música, conductora radial, diseñadora de obras visuales y escénicas, y curadora de muestras, Mónica Weiss, dio un taller de ilustración para los chicos de La Movediza, con lo que Pampares cierra un año de excelentes e interesantes actividades para la comunidad.

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