El tren sufrió un desperfecto y los usuarios quedaron disconformes con la atención brindada por Ferrobaires

Ayer, el tren que venía de Buenos Aires tendría que haber arribado a Tandil a las 12.05 pero por un desperfecto eléctrico en la locomotora detuvo su marcha 20 kilómetros antes de llegar a la ciudad. A pesar de los intentos por repararlo fue imposible que vuelva a funcionar y los 68 pasajeros quedaron varados a mitad de la noche sin tener información sobre lo que ocurriría con el servicio.

Así fue que algunos, luego de más de una hora de espera y sin respuestas, decidieron subirse a un taxi y luego se enteraron que cerca de las 2 llegó un micro para trasladar a los pasajeros.
Marcelo Samuel, uno de los pasajeros que estuvo presente, explicó que el tren tenía hora de llegada a Tandil 12.05 de ayer y venía en horario, pero 11.45 se paró a unos 20 kilómetros al lado de la Ruta 30 y nadie les brindó ninguna explicación sobre lo que pasaba. Cerca de las 12.45 les avisaron que fue un fusible y que llegaban mecánicos de la estación de Tandil para arreglarlo pero luego de un rato trabajando, manifestaron que no se podía reparar.
Así fue que Samuel advirtió que se quedaron sin saber qué hacer, sin respuesta y sin saber si los iban a trasladar hasta Tandil en una combi o un micro. “Había muchas personas con niños pequeños, adultos mayores, otras personas con muchos bolsos que van a Buenos Aires a comprar cosas para vender, entre otros”, agregó.
En ese marco, los pasajeros notaron que se acercaron alrededor de 10 taxis al lado del tren y pensaron que eran enviados por Ferrobaires pero cuando les preguntaron a los choferes les dijeron que llegaron por iniciativa propia cuando se enteraron que estaba varado el tren. “La realidad es que los pasajeros no querían gastar en taxis porque no sabíamos ni dónde estábamos, después nos enteramos que era cerca de Tandil”, manifestó.
Así fue que algunos bajaron del tren y se fueron caminando, otros llamaron familiares que se pudieran acercar y otras personas intentaron compartir un taxi. En el caso de Samuel se tomó uno de esos autos a la 1.30 para que lo acerque hasta su domicilio porque “ya no se podía estar esperando allí, hacía mucho calor, eran muchas horas de viaje y luego no sé qué pasó”.

“Ferrobaires contrató un micro”
Por su parte, el jefe de la Estación de Tandil, Hugo Urrutia, indicó que hubo un desperfecto eléctrico en un generador de la locomotora cuando el tren estaba pasando la Ruta 30, a escasos 20 kilómetros de Tandil.
Al fracasar la máquina el tren se detuvo, por lo que tuvo que intervenir personal de mecánica de la empresa en colaboración al personal de conducción como se hace en estos casos, tratando de subsanar el inconveniente pero no se logró. Mientras, se tomó la determinación de contratar un micro, como es la política de la empresa, para no tener a los pasajeros arriba de la formación y para terminar de brindar el servicio. Al ver que no había solución con la locomotora, llegó el micro y se hizo el trasbordo de los pasajeros, cerca de las 2.
Hasta que se contrató al micro y se lo alistó, los pasajeros debieron esperar cerca de una hora y media.
En lo que respecta a los taxis que aparecieron en el lugar, Urrutia detalló que eso fue una movida de un grupo de taxistas que habitualmente están en la Estación a la llegada del tren. No obstante, desde la empresa les advirtieron que no era lo conveniente porque tal vez se alteran al ver movilidad cerca ante la necesidad de llegar a destino.
Así fue que los taxis trasladaron a algunos pasajeros y en el trayecto “seguramente los han persuadido para que fueran a cobrar el gasto del viaje a la Estación y eso no depende de nosotros”. Agregó que la política de Ferrobaires es contratar un micro el cual paga la empresa, pero no de la movilidad extra que pueda contratar un pasajero de forma particular.
“Me indigna que se aprovecharon de la situación y de la gente para cobrarle un dinero por los viajes que realizaron para luego enviarlos a la Estación para que les demos una solución”, esbozó Urrutia. Sin embargo, la queja de los usuarios pasa por el tiempo que debieron esperar sin noticias de la empresa y, quienes se fueron en taxi, nunca supieron que luego llegaría un micro a buscarlos.

“En general, el servicio es bueno”
El jefe de la Estación de Tandil resaltó que eso no es habitual yaque desde que comenzó a funcionar nuevamente el servicio tuvo 2 ó 3 inconvenientes mecánicos, por lo que no es justificable tener un micro “de guardia” los días que cuentan con servicio. Agregó que en algunas ocasiones la unidad está ocupada, deben cargarle gasoil y buscar el chofer, lo que lleva algo de tiempo, pero está estipulado en la demora de contratar el servicio.
Por otro, lado el domingo de la semana pasada hubo un problema no atribuible a Ferrobaires, sino el descarrilamiento de una unidad de Ferrosur a la altura de Las Flores, por lo que el tren que debía salir a las 23 desde Tandil fue suplantado por tres micros que estaban listos, al igual que la vuelta del martes. “Todo esto fue puesto por Ferrobaires, pero el problema no es atribuible a la empresa sino a una causa externa”, manifestó Samuel.
Por último, manifestó que en general el servicio es bueno, sale y llega puntual, son 7 horas exactas y en el 90 por ciento de los casos se cumple, pero el 10 por ciento restante pasan estas cosas y “es necesario que la empresa dé respuestas”.

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