El Tribunal de Cuentas autorizó la unidad ejecutora para acelerar las inversiones con el Fondo Educativo

El Departamento Ejecutivo recibió una respuesta preliminar y no formal del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos, que es favorable al pedido de autorización para financiar a un equipo de profesionales y un administrativo con recursos del Fondo Educativo, que se encargue de gestionar y controlar las obras que se realicen en las escuelas. Mientras aguarda el dictamen definitivo, ya comenzó el trabajo para poner en marcha esta especie de unidad ejecutora local que agilizará las inversiones millonarias destinadas a mejorar la infraestructura educativa.

En cuanto a los plazos para conformar este equipo, el jefe de Gabinete Mario Civalleri estimó que una vez que disponga de la notificación formal del organismo de contralor, aguarda que en 20 o 30 días ya pueda estar en funcionamiento con el objetivo de acelerar la utilización de los millonarios recursos que se encuentran depositados en un plazo fijo.

“Recibimos una comunicación en formato de dictamen, pero no es oficial. Suponemos que es lo que nos van a enviar. Es favorable al planteo que había hecho el Municipio de poder constituir y financiar, con recursos del Fondo Educativo, un grupo de profesionales y algún administrativo para gestionar los proyectos de las obras y el contralor de las mismas”, adelantó.

En las tres carillas remitidas, el Tribunal repasa los fundamentos esgrimidos por la Secretaría Legal y Técnica del Municipio, concuerda y se expide favorablemente sobre la posibilidad de financiar la unidad ejecutora con recursos del mismo Fondo Educativo. “Esto va a generar un antecedente porque todos los municipios tenían la misma dificultad”, dijo el funcionario.

“Fondos
cuantiosos”

“Estamos hablando de fondos que son muy cuantiosos, mucho dinero. La capacidad operativa del Municipio, a través de Obras Públicas, está comprometida, porque en este momento están licitando las obras de Provincia y del presupuesto propio. No hay capacidad para inspeccionar y ver las obras. La capacidad operativa del Municipio está colmada”, explicó.

Agregó que otro problema radica en que la Dirección General de Escuelas no cuenta con un plantel profesional para seguir las obras, ya que en Tandil tiene una arquitecta -que además debe recorrer la zona- y cada tanto llega otro profesional de Necochea o Mar del Plata.

“Es impensable gastar millones y millones, cuando hay que armar documentación de obra, hacer planos, procesos licitatorios, inspeccionar las obras, certificarlas. Lamentablemente, eso demora mucho el acto”, afirmó.

Civalleri informó que el año pasado se hicieron obras con recursos del Fondo Educativo y este año se están ejecutando otras, a partir de la documentación que elaboró el Municipio. “Son recursos cuantiosos y nos parecía que esta era una vía, poder financiar con recursos del fondo un equipo profesional local que pudiera ir a ver los establecimientos, que son muchos en Tandil”.

Sumado a esto, cuestionó que la infraestructura escolar durante años no ha tenido mantenimiento y acusó un atraso en las inversiones. Por el contrario, reconoció la acción positiva de las cooperadoras de algunas instituciones y las intervenciones del Municipio que “aun cuando no existía el Fondo Educativo financiaba obras en las escuelas, como pintura, arreglo de baños, cambiar vidrios”.

También reconoció que “hay mucha expectativa en esto, pero el dinero hay que gastarlo bien” y defendió la propuesta de contar con profesionales que realicen los controles sobre las obras a desarrollar con esos recursos afectados.

La idea
preliminar

A partir del informe de Tribunal de Cuentas, que podría demorar una o dos semanas en ser oficial, el jefe de Gabinete mantuvo una primera reunión ayer con integrantes de las secretarías de Economía, Obras Públicas y Legal y Técnica para analizar el dictamen y comenzar a delinear cómo se va a constituir esa unidad de trabajo.

En cuanto a la forma de este grupo de trabajo, adelantó que “tengo una idea muy preliminar del año pasado, cuando esto empezó, o del anteaño, cuando estaba en Obras Públicas. He dicho que me parece que en una unidad de ese tipo tiene que haber dos o tres profesionales y un administrativo. Un par de arquitectos, un ingeniero o un maestro mayor de obras, y un administrativo, y armar un equipo de gente para hacer un listado de todos los establecimientos que hay que abordar”.

Además, resaltó la necesidad de “hacer una inspección, un diagnóstico, porque hay algunas cuestiones en que la documentación se puede armar rápidamente, en 10 o 15 días para hacer una licitación, y en otros casos, un proyecto puede tardar meses. Seleccionar un plan de trabajo”.

En relación al diagnóstico sobre el estado de las escuelas, se inclinó por realizar un relevamiento completo para avanzar con los planos de las ampliaciones de aulas o espacios de usos múltiples. “Sería buenísimo tener una ficha individual de los establecimientos, donde se determine si necesitan tener más metros cuadrados o no, si tienen necesidades de reparación de infraestructura y cuáles son”, ejemplificó.

Las razones de
las demoras

Mario Civalleri reconoció que desde su cargo anterior en Obras Públicas había detectado las dificultades para avanzar con las obras en las escuelas, a partir de la falta de profesionales para controlar. A pesar de esa situación, pasó más de un año y recién ahora se encaró una solución concreta para invertir el dinero del Fondo Educativo.

Entre las razones de las dilaciones, sostuvo que “mi visión es que después de tanto tiempo de desinversión en infraestructura escolar, de tener tantas críticas, a la Provincia y la Nación, posiblemente por lo que ocurría, se les ocurrió hacer un pase de magia, crear este Fondo Educativo y poner una vez más en cabeza a los municipios la especie de responsabilidad de solucionar un problema de inacción de años”.

Civalleri resaltó que el Municipio no cuenta con un relevamiento de las escuelas, ya que los edificios son propiedad del Estado bonaerense y hay que coordinar las acciones. “La Provincia tiene personal técnico, así que la primera postura fue que la Dirección General de Escuelas iba a proveer el personal técnico”, recordó.

Describió que las tareas comenzaron en esas condiciones, pero el avance fue muy lento. “Se nos pasó el año pasado con dificultades para instrumentar. También es verdad que el año pasado sobró más dinero o una cantidad importante porque sobre fin de año llegó una remesa adicional que no estaba prevista y nos agarró en un momento bastante complicado como para armar licitaciones”, agregó.

“Y este año desde un primer momento se encaró el debate y la discusión esta de armar un equipo, porque si van a generar 20 ó 30 millones del Fondo Educativo por año que vamos a tener que gastar en todos esos edificios, habrá que gastar 500 mil pesos o un millón en un staff profesional que se ocupe de hacer esto”, reiteró.

Las prioridades

En cuanto a la designación de las obras más urgentes, Mario Civalleri relegó la propuesta del Frente para la Victoria de crear una comisión integrada por el Municipio, el Consejo Escolar y los actores del área de educación para definir las necesidades prioritarias de las escuelas.

“La ejecución de los recursos está puesta por la ley en cabeza del Departamento Ejecutivo. De todas maneras y más allá de que se arme o no una comisión, el tema de las prioridades viene de abajo para arriba y en general, del lado del Consejo Escolar, donde obviamente se debaten, se plantean o proponen prioridades. Con lo cual, la elección de qué establecimientos abordar es bastante natural, no hay una cuestión en esto donde el Ejecutivo se corte solo”, afirmó.

En ese sentido, precisó que las obras que hoy se están ejecutando surgieron de las reuniones con el Consejo Escolar, ya que los directores plantean sus reclamos y dificultades ante los organismos.

Proyectos
creativos

Por otra parte, Mario Civalleri anunció que van a ampliar el programa de generación de energía a través de paneles solares que se financia con el Fondo Educativo. Ya se realizó con éxito una prueba piloto y el Municipio planea llevar a seis los jardines de infantes que contarán con esta tecnología.

“Estamos lanzando un programa de transformación energética en jardines. Es muy interesante porque achica el consumo y el gasto operativo de los establecimientos. Hicimos una experiencia piloto y funcionó muy bien. El proceso de armado de toda la instalación, que no es muy complicado ni largo, llevó a que toda la comunidad docente se involucrara muy fuerte con el proyecto. Los chicos el día que fuimos estaban muy afilados, habían hecho modelos eólicos”, relató.

En tanto, describió que “el sistema no tiene acumulación de energía. En realidad, los paneles generan cuando está la luz prendida. Cuando se cierra la escuela y no hay consumo, esa energía no se acumula. El componente de las baterías es muy caro y no era el objetivo de esta experiencia o en esta etapa. Se podrá agregar un paso más que es la acumulación”.

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