En medio del dolor, familiares y amigos pintaron la estrella amarilla por Emilio Herrería

Ayer por la tarde, los familiares y amigos de Emilio Herrería, de la mano de la Asociación Estrellas Amarillas de Rauch, dejaron plasmado el símbolo en la avenida España y Paz, el lugar donde el joven mandadero fue atropellado el 3 de febrero pasado.

Alrededor de las 18 se congregaron en la esquina de España y Paz los seres queridos de Emilio, entre quienes se encontraba su mamá, que viajó desde Rauch junto a otros familiares; su hermano, que vive en Buenos aires, y amigos. También estuvieron varios integrantes de la Asociación Estrellas Amarillas de Rauch, que fueron quienes pintaron el símbolo en la calle.

Además, los acompañó Martín Olesen, el padre de Josefina, la adolescente que murió en la tragedia de la avenida Brasil. De hecho, fue él quien realizó todas las gestiones en la Municipalidad para autorizar que se pudiera concretar la pintada.

Delito vial

En el marco de la campaña de concientización y prevención vial Estrellas Amarillas, la asociación rauchense, cuyo lema es “Conducí con prudencia, de vos depende no sumar una estrella más al cielo”, pintó la estrella amarilla y se rindió homenaje a Emilio.

Desde la Asociación Estrellas Amarillas de Rauch afirmaron que “cuando muere un ser amado sentimos que se nos desgarra el alma y una profunda tristeza al perder para siempre a ese ser tan especial que nos acariciaba, con cada mirada, con cada gesto, con cada ‘hasta luego’. Una de las situaciones más difíciles y tristes de la vida es decirle adiós a una persona cuando todavía no queremos que se vaya”.

“Sus vidas nunca serán las mismas sin Emilio, pero no hay mejor manera de honrar la memoria que seguir adelante. Estamos aquí porque en este lugar el 3 de febrero Emilio sufrió un mal llamado accidente de tránsito -para nosotros, un delito vial, porque si se puede evitar no es accidente-, en el cual perdiera su vida y partiera de este mundo para seguramente estar en un lugar mejor. Esta estrella será pintada en su recuerdo y para concientizarnos de que no queremos más muertes en accidentes de tránsito o delitos viales”, remarcaron.

Estrellas de dolor

Luego, pasaron el himno de la campaña nacional “Sí a la vida”, que se difunde en cada una de las pintadas, no sin antes mencionar las palabras de Julio Ambrosio, el presidente de Fundación Laura Cristina Ambrosio Battistel, en el marco de la Campaña de Concientización Vial Nacional Estrellas Amarillas: “Cuando viajes tomá todas las medidas de seguridad. Siempre hay alguien esperando que regreses. Respetarnos es hacer realidad el pedido de nuestro Señor: amarás a tu prójimo como a ti mismo. Ser prudente al conducir es una forma de hacerlo”.

Entre las frases más destacadas del himno, que busca concientizar a la población de la importancia de la vida para evitar accidentes de tránsito, se hizo referencia a que: “Si llegar es lo importante, tarde o temprano da igual. Si al final de ese camino alguien nos viene a abrazar. En cambio, ese abrazo tibio en el aire quedará si la imprudencia traidora se interpone sin piedad… El cielo no necesita más estrellas de dolor”.

Luego, hicieron referencia a la cantidad de personas que mueren por día en nuestro país por accidentes de tránsito o delitos viales, que son más de 20. Y recordaron las principales normas de tránsito indispensables para salvar vidas como usar el cinturón, casco, no usar celular al conducir, entre otras.

Hacer visible la realidad

Luego, Mariana Craverón, una de las integrantes de Estrellas Amarillas y quien fue la fundadora luego de la muerte de su hija, explicó el significado del símbolo.

“No queremos que se olviden de la realidad que hay detrás de las frías estadísticas, las historias que han acabado bruscamente, las ilusiones, proyectos, amigos, familias que han visto cambiada su vida. Con Estrellas Amarilla hacemos más visible esta realidad como una forma de sensibilizar a la sociedad y conseguir el cambio cultural necesario para una auténtica mejora de la seguridad vial hasta que nadie deje su vida, sus ilusiones y proyectos en el asfalto”, reseñó.

Y resaltó que las estrellas representan “más que un simple ícono, simbolizan el cielo, un ser querido que con su luz nos ilumina el camino a seguir, de esta manera tratamos de concientizar a la sociedad homenajeando a los que amamos y que ya no están”.

La estrella

Luego, familiares y amigos junto a integrantes de la asociación de Rauch pintaron la estrella acompañados por un emotivo himno que representa a la agrupación y que habla de lo que se siente al perder un ser querido.

Se vivieron momentos de gran dolor entre los familiares y amigos, que expresaron con lágrimas la profunda tristeza e impotencia por un ser que amaban y cuya vida fue arrebatada por la imprudencia. El hermano y la madre de Emilio se abrazaron mirando al cielo, mientras el himno versaba “pienso en vos y miro las estrellas”, tratando de algún modo de encontrar a ese ser que ya no está y que les dé fuerzas para seguir adelante.

Un ser especial

Una de las amigas de Emilio, Claudia Menchaca, expresó que “no hay forma de decir lo grande que es Emi para nosotros. Nos dejó demasiadas buenas cosas, sigue estando en cada momento. Recién venía en la moto apurada y se me cruzó por la cabeza una frase que él siempre decía que era ´hay más tiempo que vida´. Y tomé conciencia de que tengo que ir despacio, voy con mi hijo”.

“Emi era esa personita que llegaba, ponía la pava para el mate, nos cebaba unos mates riquísimos, se ponía a conversar con nosotros, se preocupaba por nosotros, siempre estaba pendiente de sus amigos, amaba a su mamá, a su hermano, sus sobrinos, su familia”, expresó.

La joven afirmó que “tenemos que seguir adelante por Emi, pero siempre nos vamos acordar de él, de sus frases, sus charlas, sus mates, era esa personita que no te cruzás muchas veces en la vida, era un ser especial por eso ahora está con Dios, ayudándonos”.

“El no se despidió, no le gustaba despedirse, siempre decía mañana nos volveremos a ver. Y va a ser así, mañana nos volveremos a ver Emi. Sos la mejor persona que yo conocí, sos un hermano mayor que no tuve”, expresó sin poder contener las lágrimas.

Por último, sostuvo que “te entiendo Ezequiel (refiriéndose al hermano de Emilio), yo también perdí una hermana hoy hace 11 años y te juro que te entiendo más que nadie. No más Emilio, no más estrellas amarillas”.

Ilusiones en el asfalto

Cerró el acto, Mariana, la presidenta de Estrellas Amarillas de Rauch, expresando que “un día como hoy 24 de marzo, hace 2 años atrás a las 6 de la mañana alguien golpeaba la puerta de mi casa y me decía: Alfonso tuvo un accidente. Tres días después Alfonso se puso sus alas e inició un viaje sin final”.

“Desde ese día mi vida nunca más va a ser como la de antes, desde ese día yo no vivo. La ausencia se siente cada vez más, necesito que un día vuelva pero sé que no va a pasar. Hay momentos de mucho dolor y mucha bronca de saber que el asesino de mi hijo siguió con su vida como si nada hubiese pasado. Tengo la esperanza de que en algún momento Dios se encargue, porque sí creo en la justicia divina, no así en la del hombre”, manifestó

Por eso, deseó que “el asesino de Emilio pague por esta muerte. Sentiré también que se está haciendo un poco de justicia por mi hijo y por tantos ángeles que han dejado sus sueños e ilusiones en el asfalto”.

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