En un allanamiento en Ayacucho recuperaron más piezas del robo que sufriera la familia Lozano

En la jornada de ayer, la Dirección Departamental de Investigaciones de Tandil (DDI), logró en la ciudad de Ayacucho cerrar el círculo sobre el robo ocurrido tiempo atrás en el establecimiento rural zona El Pajonal de la familia Lozano, ubicado en Los Bosques de Figueroa, cerca del Cerro de la Virgen.

La investigación se precipitó en escasos días y permitió dilucidar dónde estaban las piezas que habían sido robadas y que conformaban un cuantioso botín, que los delincuentes no pudieron transformarlo en dinero.

Víctor Estevena, titular de la DDI Tandil, habló con El Eco de Tandil sobre lo realizado, indicando su conformidad “con el trabajo que estamos realizando, hemos implementado algunas cosas que acá no se usaban en la parte investigativa, que están dando buenos resultados”.

Especificó que “estamos utilizando mucha información mediante la tecnología. Hay casos en donde hay un hilo conductor que se desmenuza y se puede llegar a los autores del hecho, a secuestrar lo robado y detenerlos. En otros casos en donde se carece de pruebas fílmicas sean municipal, privadas o testigos presenciales, debemos acudir a otro tipo de investigación que tarda un poco más pero da buenos resultados y forma una excelente prueba para mandar a la cárcel a los autores de los hechos”.

Caso Lozano

Estevena indicó sobre el caso Lozano que “se estuvo haciendo tareas investigativas y de seguimiento en varios domicilios, tanto de Tandil como de la zona, lo que ocasionó que los elementos robados no se pudieran vender, pero sí desparramar en algunos lados. Nuestro temor era que lograran sacar las piezas, venderlas y no poder recuperarlas”.

En cuanto al allanamiento que desembocó en comenzar a recuperar las valiosas piezas que tres meses atrás habían sido robadas dijo que “el pasado viernes la gente de narcotráficos realizó un allanamiento en el domicilio de calle José Hernández 184. Lo que generalmente se realiza es tomar fotos al ingresar a la casa y al retirarse para saber en qué estado se encuentra. La fiscalía que había ordenado el allanamiento miró las fotos del procedimiento y divisó algunas cosas que le parecían que podrían tener relación con el robo que había sufrido Lozano. Lo consultó con la víctima, éste alcanzó a reconocer algo y se produjo un nuevo allanamiento al mismo domicilio, donde se encontraron distintas piezas reconocidas por Lozano como de su propiedad”.

Al tener Diego Nicola un local de joyería se plantearon algunas dudas sobre si habría en ese lugar algún otro elemento que estuviera faltando. Al respecto señaló que “el allanamiento en el local comercial de San Martín e Yrigoyen fue positivo, porque se encontraron piezas pequeñas, pero sirvió para seguir documentando el hecho”.

En Ayacucho

La investigación para recuperar la platería criolla que fuera robada en un establecimiento rural de la ciudad, llegó en el día de ayer a Ayacucho. Hasta ese lugar arribó un equipo operativo de la DDI para cumplimentar la orden de allanamiento en un domicilio de la vecina ciudad.

“Por tareas investigativas surgió un domicilio en la ciudad de Ayacucho donde personal de esta dependencia ingresó y el resultado fue altamente positivo. Estamos recuperando casi la totalidad de lo que le robaron a la familia Lozano, por lo que me informaron. Cabe señalar que por orden judicial Pablo y Diego Lozano estuvieron presenciando el allanamiento y reconociendo piezas de su propiedad de un valor sentimental y económico importante”.

Destacó que “se ha realizado un gran trabajo y para nosotros es importante porque estuvimos monitoreados por el Ministerio de Seguridad, por la importancia que tenía el hecho”.

Sobre Nicola, persona que está detenida por la investigación sobre comercialización de estupefacientes, sostuvo que “es materia investigativa dilucidar si tiene relación directa o indirectamente con el robo a Lozano. Estamos esperando unos informes que hemos pedido”.

Remarcó que “el trabajo lo coordinamos con el jefe de Operaciones y los grupos operativos de la DDI en su totalidad. Hubo que hacer trabajos afuera, a deshora, tanto en Tandil como en la zona, situación que demandó bastante tiempo”.
Tras el trabajo realizado en la vecina ciudad, con la presencia de los damnificados, se pudo seguir recuperando otra parte importante del botín. Solo estaría faltando encontrar tres cuchillos, unas bombillas y unas argollas de plata.

Balance

Estevena se hizo cargo de la DDI el 18 de mayo del presente año, proveniente de Luján, donde no pudo trabajar como hubiera querido. A casi siete meses de haberse vinculado con Tandil hizo un breve balance del trabajo realizado. Señaló que “es una ciudad hermosa y muy atípica en varios aspectos, comparándolo donde trabajaba antes”.

Remarcó que “vengo de Luján, ciudad donde en seis meses cambió un montón con hechos delictivos, la mayoría de forma muy violenta. Acá se ven que ocurren cosas, pero no con tanta agresividad”.

Detalló que “es una ciudad que hay que cuidarla y en materia de seguridad hay que estar un paso adelante. Con esmero y haciendo algunas planificaciones se puede lograr que siga siendo una ciudad muy tranquila”.

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