En un gesto de amor, exalumnos acondicionan la Escuela 2 para devolver todo lo que les brindó

Con un gesto de amor puro por la institución que los educó, exalumnos de la Escuela Primaria 2 “Carlos Pellegrini”, ubicada en España 851, realizan arreglos necesarios para mejorar la calidad educativa y las comodidades del establecimiento, paliando de ese modo las falencias del Estado que debería ser quien se ocupara de las condiciones en las que estudian los chicos.

No obstante, de forma desinteresada y con la sola intención de hacer el bien, este grupo de personas se unió y comenzó a arreglar los baños, que es el sector que encontraron con mayor deterioro.

La iniciativa surgió cuando uno de los exalumnos, de los egresados del año 1993, Gerardo Morán, tuvo la idea de reencontrarse con sus ex compañeros y poco a poco los fue localizando hasta que organizaron una cena. A partir de ese momento, comenzaron a juntarse habitualmente y en una de las reuniones surgió la idea de hacer un regalo a la escuela que los vio crecer, considerando que en dos años cumplirán 25 años de egresados.

“Están necesitando
mucha ayuda”

Paola Quiroga, una de las exestudiantes y que hoy es mamá de una alumna, habló con la directora del establecimiento para explicarle el proyecto que tenían y les dio una lista de todas las cosas que necesita la escuela, entre las que había electrodomésticos, artefactos y principalmente varias reparaciones.

“Un día fuimos y vimos que la escuela estaba necesitando sobre todo una ayuda en la parte edilicia que era lo más importante. Están necesitando mucha ayuda, entonces priorizamos el tema baños”, indicó.

Gerardo Morán explicó que “lo que la escuela está necesitando en este momento es mano de obra. Lo que queremos es convocar a más exalumnos ’93, en el grupo hay 70 pero nos juntamos 15 o 18 porque hay muchos que están afuera, tenemos gente en La Rioja, en el sur, en España, y nos juntamos a medida que podemos”.

Una realidad
diferente

Por su lado, Mariano Islas confió que “nos encontramos con una realidad muy diferente a lo que esperábamos. Por eso, al ver en concreto lo que se necesitaba, priorizamos otras cosas. De toda la lista que le dieron a Paola, decidimos arrancar por los baños y eso hicimos”.

Paola Quiroga indicó que hoy la prioridad es “poner los baños en condiciones, la escuela tiene una matrícula de cerca de 700 chicos. Nos parece que un baño es lo principal que tiene que estar en condiciones. Si bien la institución recibe ayuda de Consejo Escolar, no es la única escuela que está en Tandil ni que tiene necesidades y se entiende que Consejo no puede hacer magia”.

“Entonces nosotros ponemos nuestro granito de arena y buscamos la vuelta de poder ayudar desde nuestro lugar. Uno de los chicos del grupo es gasista matriculado, así que contamos con esa posibilidad de poder hacerlo alguien que sabe”, señaló.

A su vez, van a retirar las sillas y mesas que están deterioradas para que las repare otro integrante del grupo que sabe realizar ese tipo de tareas. “Hoy en día Consejo no está dando ni mesas ni sillas, es una realidad de la ciudad y del país”, lamentaron.

Agradecimiento

Los exalumnos expresaron su agradecimiento porque luego de que les realizaran una nota en Eco TV se contactaron con ellos exestudiantes de la promoción ’92 que se ofrecieron para colaborar y otras personas también.

Si alguien quiere sumarse a esta iniciativa puede comunicarse al teléfono de la Escuela 2, 444-0316.

Mariano Islas contó que un sábado fueron a la escuela y se propusieron arrancar con los baños y lograron habilitar uno que se encontraba inhabilitado y hacer otras pequeñas reparaciones.

“Desde España una alumna va a mandar una donación, eso es algo muy valioso. Creo que vamos por buen camino y es por la escuela, nosotros no queremos nada a cambio, queremos devolverle a la escuela un pedacito de esos siete años que nos dio”, expresó con emoción.

Y recalcó que “salimos gente de bien y eso es lo que generaron nuestros padres con la escuela”.

“El día que entré (a la institución) hacía 23 años que no iba, y más de una lágrima se me cayó de volver a entrar y ver la escuela como está también me hizo caer una lágrima, no es la escuela con la que me quería encontrar”, admitió.

Además, destacó que “lo importante es la unión que se logró. Otra cosa es el orgullo de nuestros hijos porque estamos haciendo algo por otro” y enfatizó la importancia de que se le enseñe a los chicos a cuidar la escuela, porque es de todos.

Un ejemplo de
solidaridad

También hicieron una rifa para recaudar fondos que les permitan comprar los materiales necesarios para los trabajos que hay que llevar adelante.

“Se vendió todo, estamos súper orgullosos de lo que estamos logrando. La idea es seguir haciendo rifas, eventos y lo que se pueda para juntar dinero. También juntamos dinero entre nosotros en las cenas”, indicaron.

Los exalumnos consideraron importante que “se tome como ejemplo este accionar en otras escuelas, porque todas tienen necesidades, todas necesitan ayuda. La situación es difícil para todos, nosotros somos laburantes pero nos hacemos ese tiempito. Sacamos un poquito de tiempo a nuestras familias, a nuestros descansos, a nuestros trabajos, para abocarnos a la escuela”.

“Nos metimos en la escuela y ya no nos vamos”, confiaron pensando a futuro.

Y explicaron que en primer lugar van a terminar los baños, que queden en condiciones óptimas”.

“Después queremos pintar todo el patio porque antes teníamos una de las paredes mural y todo el alumnado se sacaba la foto anual en ese lugar. Eso va a llevar reparaciones previas, porque es una escuela que tiene 150 años, no sé si lo lograremos de acá a dos meses, pero se necesita mucho dinero porque todo cuesta”, dijo Paola Quiroga.
Pero subrayó que “más allá de que tenemos la voluntad de trabajar sí queremos sacarnos la foto anual cuando cumplamos los 25 años de egresados en la pared mural. Sería nuestro regalo”.

Obras postergadas

Mientras el tiempo pasaba definiendo si se creaba una unidad ejecutora para llevar adelante las obras con el Fondo de Financiamiento Educativo, mientras los recursos correspondientes al año pasado dormían en un plazo fijo, mientras se espera que ahora que sí se aprobó la unidad ejecutora finalmente se comiencen a utilizar los millones de pesos enviados por la Nación a través de la Provincia para los establecimientos educativos, la realidad es una: las escuelas pasan necesidades y las obras siguen ausentes.

El gesto de los exalumnos de la Escuela 2 es indiscutiblemente valioso, pero no hay que perder de vista que quitan tiempo de sus hogares, de sus trabajos y vidas para concretar aquello que el Estado, ya sea nacional, provincial o municipal, no se ocupa. Al fin y al cabo es una demostración para los funcionarios de que no es tan difícil resolver los problemas, si uno verdaderamente desea hacerlo.

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