En Villa Italia, Independiente festejó en el clásico y se aseguró la clasificación

Independiente se adueñó anoche del clásico del básquetbol tandilense, imponiéndose sobre Unión y Progreso por 87-78 en Villa Italia, en juego correspondiente a la tercera fecha de la segunda fase del Provincial de Clubes.

Además de la satisfacción por haber vencido a su tradicional adversario, tomándose revancha de la categórica derrota sufrida a fines del año pasado en el mismo escenario, los de Nicolás Rusconi se aseguraron la clasificación a los play off y conservaron la punta, que hubiese ido a parar a manos de los tricolores en caso de producirse un resultado distinto.

La visita, que estuvo prácticamente todo el partido al frente en el marcador, debió esperar hasta los pasajes finales para festejar su victoria ante un adversario que siempre dio pelea, ensayando reacción tras reacción.

Al cabo de la primera mitad, lo más potable de Independiente en ofensiva se vio cuando tuvo la posibilidad de transitar las proximidades del canasto tricolor. Con distintos intérpretes, la visita mostró una atildada coordinación a la hora de romper y descargar, dejando en más de una ocasión colapsada a la defensa de Unión, que de manera recurrente llegaba tarde a las coberturas.

Andrizzi fue importante en ese arranque, anotando desde diversos sectores y comenzando a dar indicios de que tendría otra noche destacable. También Mateo y Sanz hicieron de las suyas en la pintura, y Hartstock, pese a no aportar goleo, brindó aun desde la posición de escolta mucho volumen de juego para los suyos.

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Pero Unión comenzó a reaccionar, liderado por un enorme Guzmán, abanderado en el canasto propio para que su equipo asegure el rebote defensivo y un baluarte en el otro costado de la cancha hasta redondear un primer tiempo brillante.

El exHuracán de Tres Arroyos emergió como el punto individual más alto del partido en esos 20’ iniciales y encontró compañía en los chispazos de un Trapote anoche intermitente, un par de bombazos de Gastón González y el buen ingreso de Alejo Meire, tan elegante como efectivo en la conducción.

La primera mitad se cerró con un mejor semblante para Unión, cuya última embestida le permitió llegar apenas un triple abajo al descanso largo (37-40), limando ostensiblemente, con un parcial de 9-0, una desventaja que tocó su techo en los doce tantos (28-40).

La experiencia y jerarquía con las que cuenta en varios de sus jugadores, le permitió a la visita mantener la calma y no dejarse atropellar en el primer segmento del complemento, tramo clave desde lo anímico. Unión amenazó una y otra vez con pasar al frente por primera vez en la noche pero debería esperar hasta el último cuarto para conseguirlo. Sin embargo, pudo mantenerse a tiro. Porque Meire continuó siendo influyente desde la base, y entre Novara, Barroso y Buccella se encargaron de que la merma lógica en el nivel de Guzmán no pase demasiada factura.
Ya en el parcial decisivo, un triple de Novara le valió al dueño de casa conocer el liderato en el score (65-64).
Poco después, cuando los de Zulberti procuraban comenzar a edificar una diferencia, apareció Hartstock para inclinar la balanza y teñir de rojinegro el clásico. “Lobo”, de discreto partido hasta ese pasaje, se volvió determinante clavando dos triples en un momento decisivo.

Sendos bombazos sentaron las bases sobre las cuales Independiente podría reposar con tranquilidad. Porque la frustración alcanzó prontamente a los locales, que fallaron tres veces consecutivas desde el perímetro y comenzaron a sentir que habían dejado escapar una oportunidad muy propicia para escribir una historia similar a la de diciembre. El margen desfavorable, de apenas cinco tantos, parecía una enormidad para la ansiedad tricolor, que en un abrir y cerrar de ojos pasaba de las opciones para empezar a marcar a una diferencia a volver a la vieja historia de remar desde atrás.

Independiente olió sangre y no perdonó, en escasos minutos incrementó su diferencia, poniéndola cercana a los quince puntos (la máxima fue de trece), desnivel que poco se correspondió con la paridad reinante en casi todo el encuentro.

Ganó El Fortín

En el otro juego disputado anoche por la zona Sur, El Fortín de Olavarría superó como local a Los Andes de Punta Alta por 88-85 en tiempo suplementario, tras la igualdad en 72 de los 40 minutos.

Hoy, Racing de Olavarría recibirá desde las 21.30 a Ateneo de Punta Alta.

UNION Y PROGRESO 78-INDEPENDIENTE 87

Ezequiel Barroso (x) 9
Mariano Novara 6
Gastón González 8
Gerardo Guzmán 24
Juan P. Trapote 8

Alejo Meire 12
Matías Tracana 3
Ignacio Popp 0
Guido Buccella 8

DT: Carlos Zulberti

Federico Silveyra 10
Emmanuel Hartstock 15
Valerio Andrizzi 20
Facundo Sanz (x) 8
Leandro Mateo 26

Lautaro Lanusse 0
Jonathan Carabajal 4
Juan I. Ilero 1
Federico San Martín 3

DT: Nicolás Rusconi

Cancha: Unión y Progreso.
Arbitros: Carlos Merchan y Sergio Fierro.
Parciales: 15-18, 37-40 y 57-60.

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