?Es un escándalo que no haya pan en la mesa de muchos argentinos?

El 25 de Mayo es un barrio de casas bajas y muchas, pero muchas, viviendas precarias; de calles sin asfaltar y veredas de tierra donde los perros duermen la siesta a sus anchas.
Es un barrio que alcanza gran protagonismo una vez al año, cuando los fieles se acercan hasta la capilla de San Cayetano para agradecer lo recibido o pedir al Santo del Pan y del Trabajo que haga un milagro más, en estos días.
Cada 7 de agosto el barrio se viste de colores y se afincan en las esquinas cercanas al templo los vendedores de velas, imágenes del santo y también los que cocinan garrapiñadas o venden gaseosas, entre otras cosas. No faltan las barritas de pibes que cuidan los autos y su contraparte, los dueños de los vehículos que por lo general no aceptan de muy buena gana la oferta.
Desde horas tempranas, comienzan los oficios religiosos y la cola para tocar al Santo se estira hasta alcanzar la puerta del templo, los sacerdotes se turnan para la misa mientras se ve entrar y salir a los devotos con espigas de trigo y velas amarillas y blancas.
El padre Fabián Gerez, desde hace ya algunos años al frente de la parroquia San Antonio, le imprime un gran entusiasmo a esta celebración, motivando a los fieles de la capilla para que participen, ya sea en la santería, en Cáritas o recibiendo a los peregrinos que llegan al templo.
Sin embargo, en esta oportunidad, según comentaron encargados de la seguridad e incluso muchos feligreses ?no vino ni la mitad de gente que el año pasado?.
Consultadas algunas personas acerca del posible por qué de quienes habían pegado el faltazo, dijeron:
-?Ya la gente ni sale de su casa porque en este país cada día todo está peor? (Nélida).
-?No es que no se tenga fe, pero es como que también hay mucha tristeza? (Franco V.).
-?Más de uno tendría que tomar el ejemplo de personas discapacitadas que vienen siempre y no se quejan? (Luis).
-?Los que consiguen trabajo es como que ya está? (Marta).
-?Hace mucho frío? (Luciano).
-?¿Vio a algún político de los muchos que andaban por acá en las elecciones?? (Elena).

La realidad en palabras

Se conoció recientemente que el papa Benedicto XVI pidió un esfuerzo para reducir el hambre en el país, con vistas a la próxima colecta Más por Menos y calificando de escándalo la pobreza en Argentina.
Justamente se le consultó sobre estas declaraciones al padre Fabián, antes que se iniciara la procesión. Antes que nada, el sacerdote advirtió que el obispo llegaría para presidir la próxima misa, ya que se encontraba en viaje a Tandil y luego contestó: ?Es un escándalo que en uno de los principales países productores de alimentos del mundo no haya pan en la mesa de muchos argentinos. Es un escándalo que en un país que tiene una de las principales reservas de agua del mundo, que haya mucha gente que no tenga agua potable en su casa. Es realmente un escándalo porque la injusta distribución de la riqueza sumerge a la sociedad y la responsabilidad es de todos los argentinos, no solamente de la clase gobernante. Si nuestro país está tan herido por divisiones, desencuentros, tanta desigualdad, todos tenemos que dejar de ser habitantes y asumir nuestras responsabilidades con respecto al bien común, cada uno en lo que le toca. Los dirigentes políticos procurando leyes justas; los que están en el poder ejerciéndolo con justicia; los gremios que promueven el trabajo creando condiciones para que realmente se pueda producir y trabajar; el docente, educando ciudadanos para que sean personas dignas; todos tenemos un deber que cumplir?.

Jesús, un ejemplo
Cuando ya salía la procesión, encontramos al hermano Adelcio del Fabro. Contemporizador y reflexivo, el religioso apuntó sobre las palabras del Papa: ?Creo que hay que hacer una lectura con mucha serenidad y objetividad a la luz del pensamiento de la Iglesia universal en este momento. Habría que preguntarnos qué significa escándalo, es todo aquello que nos hace tropezar, dudar de la fe. Creo que esas palabras están dirigidas a todos, en primer lugar a nosotros, los hombres de la Iglesia, religiosos, sacerdotes, consagrados, todos los bautizados. Es un llamado de atención para todos, la dirigencia política; pero también nosotros, los hombres de la Iglesia. No olvidemos, por otro lado, que Jesús escandalizó a hebreos y judíos; sin embargo, en un país cristiano, como decimos que es el nuestro, es difícil entender tanta desigualdad?.

La procesión y el mensaje
La columna presidida por los padres Raúl Troncoso y Fabián Gerez recorrió las calles del barrio 25 de Mayo sin la presencia de ninguna personalidad pública. Alguien dijo: ?Si esto hubiera sucedido en época de elecciones, todos estarían acá?. Tal vez sea así. Lo cierto es que en Buenos Aires también asistieron menos fieles que el año pasado y cuando se pregunta por qué en Tandil pasa esto, no hay una respuesta que conforme, por lo menos a los que sí concurren todos los años y caminan las polvorientas calles del barrio, entonando cánticos y alabando al Patrono del Pan y del Trabajo.
Lo que es cierto es que los que van ponen mucho entusiasmo y lo hacen desde la fe, desde la esperanza de que los hombres traten de seguir el ejemplo de Jesús, el que ?escandalizó? a la humanidad, pero también la salvó.*

 

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