“Están planteando algo que no es justo, pero respeto las decisiones”, manifestó Villarruel

El director de Control Urbano Vehicular, Walter Villarruel, se refirió ayer al reclamo elevado por diecisiete empleados de su área, que pidieron este martes el pase a otro sector por malas condiciones laborales. “Están planteando algo que no es justo, pero respeto las decisiones”, afirmó.

En el desayuno de “Tandil Despierta” (Programa de Eco TV y Tandil FM 104.1 de El Eco Multimedios), el funcionario comunal reconoció que sí había recibido hace un tiempo “algunos planteos” de los empleados, pero dijo no entender cuando se refieren “al maltrato” que recibirían de su parte.

Señaló que “hay algunas cuestiones de interpretación y de roles” y él, como titular del área, tiene que hacer cumplir las tareas. Admitió que la Dirección de Control Urbano Vehicular es “conflictiva, antipática y hay muchos cuestionamientos en ese sentido”, pero remarcó que él nunca dejó de resaltar la labor que desarrollan los inspectores y así lo seguirá haciendo, a pesar de que en este momento se digan cosas que, a su entender, “no son verdad”.

Contó que siempre tuvo una buena relación con el personal, de hecho, mostró un presente que le habían obsequiado en 2015 los mismos empleados que hoy están pidiendo el pase de área, en agradecimiento a su forma de trabajo.

“Yo soy uno más y para mí el inspector de tránsito es un compañero de trabajo. Sí tengo otro rol y otra responsabilidad. Lo que interpreto es que esto no es una cooperativa, donde todos definimos, nos juntamos y vemos el rumbo que tomamos. Acá hay algunas cuestiones de direccionalidad política”, planteó el funcionario comunal, pero insistió en que él tiene un rol y tiene que cumplirlo.

Enfatizó entonces que “mientras no haga abuso de mi poder, es decir, que no mande a un inspector de tránsito al Hospital Municipal Ramón Santamarina a ser enfermero y le dé tareas de ese tenor, creo que ahí está el inconveniente y el mal entendimiento. Son los roles que cada uno tiene que cumplir y yo tengo que hacer cumplir mi función, para eso me pagan y para eso estoy”.

El diálogo
con el personal

Puntualmente sobre las declaraciones del delegado gremial, Alejandro Saco, Villarruel afirmó que “muchas de las cosas que dijo son mentiras”, por ejemplo, rectificó su ausencia en la Dirección de Control Urbano Vehicular.

“Estoy todos los días, soy una persona que le pone mucho tiempo al trabajo, no simplemente en el lugar, sino también en los operativos, en la calle. Lo que pasa es que, cuando uno da una respuesta y no es la que uno espera, y le parece que eso es un maltrato, bueno, cada uno interpreta las cuestiones como son”, consideró.

El funcionario comunal sostuvo entonces que “si uno se quiere ir del área, se puede ir, pero no son las formas. Creo que hay otra y que cuando uno habla de maltrato, también lo tendría que demostrar”.

Concretamente, detalló que el conflicto “surgió porque se denegó el domingo de las elecciones un franco porque uno de los chicos tenía que llevar urnas”. Explicó que eran tres los trabajadores que tenían que realizar esa tarea y a quienes él les había avisado con un mes de anticipación que ese día se iba a trabajar normalmente.

“Dos de los chicos no tuvieron ningún problema, cambiaron el turno con sus compañeros. El otro no lo cambió y cuando pidió el franco, se lo denegamos por una razón de servicio. Simplemente fue eso”, afirmó.

La viabilidad
del pedido

Respecto a la viabilidad del pedido alzado por los diecisiete trabajadores de ser trasladados a otro sector, dijo que “eso quedará para el área de Recursos Humanos y estará el secretario determinando. Yo no tengo en mis manos el poder de decisión”.

Igualmente, afirmó que –como lo he dicho en otras oportunidades- “aquel que no está a gusto en un trabajo y viene a trabajar sin ganas, tampoco es bueno”.

Por lo pronto, ratificó que “la situación del pedido está y serán los organismos competentes del Municipio los encargados de analizarlo y verlo viable. Si me preguntan a mí si se tendrían que ir, yo diría que sí, porque lo que están pidiendo no es la verdad y por ahí allanan el camino para trabajar como se debe trabajar”.

Por su parte, Villarruel remarcó que “de los casi siete años que voy a cumplir en la dirección, nunca puse una sanción. Siempre lo traté de solucionar por la vía del entendimiento y lo hemos logrado. Entonces, tampoco pueden decir que soy alguien que los persigue para ponerles una sanción”.

“Nadie
renuncia”

Más allá de ello, el funcionario comunal insistió en que si bien a veces se puede estar en desacuerdo con las directivas que se dan, cada uno tiene su rol. “Y también cuando expresan que hay privilegios, es una facultad que tengo de que cuando veo a un trabajador que es responsable, aplicado, que le interesa y cuida los vehículos, por supuesto voy a tener la posibilidad de optimizar el recurso humano, que no es mucho, en las tareas que a uno le parece. Eso es una facultad ineludible que me pertenece”, resaltó.

“Sí se puede charlar –dijo-, pero eso no quiere decir que te dé la razón. Y otra cuestión es que nadie renuncia al trabajo”, más allá de la disconformidad que expresan.

“No soy
mentiroso”

Por todo ello, Villarruel consideró que “están planteando algo que no es justo, pero respeto las decisiones. Y otra de las cosas que sí tengo para decir es que yo no miento y tampoco uso algunas cuestiones de descalificaciones personales, como hay gente que sí lo hace”.

Al cierre, se mostró emocionado al momento de agradecer a todas las personas que le enviaron mensajes y lo llamaron como muestra de apoyo a su persona.

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