Estoy muy orgullosa de este Hospital, dijo su nueva directora, la pediatra Marta Brea

Hace un par de semanas, la doctora Marta Brea inició una nueva etapa profesional, al asumir el cargo de directora médica del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas”, en reemplazo de Héctor Equiza.
Con extensa trayectoria en el ámbito de la pediatría local, la profesional reconoció que tenía muchas ganas de emprender este nuevo desafío y que no dudó al recibir el ofrecimiento del intendente Miguel Lunghi.
A pocos días de haberse puesto “la camiseta” del hospital, del cual aseguró estar “muy orgullosa”, la doctora compartió sus primeras sensaciones con este Diario, describió la actual situación del servicio y ratificó que tendrá que “simplemente  mejorar lo que ya se venía haciendo bien”.
Destacó también la labor de Equiza al mando del hospital, como así también el compromiso de todos los profesionales que trabajan en el centro pediátrico. Una entrevista para conocer un poco más a esta figura del ámbito de la salud local.

-¿Cuál fue la situación con la cual se encontró en el servicio de guardia del Hospital de Niños?

-Lo encontré funcionando muy bien, no había guardias descubiertas. Contamos con un jefe en el servicio de guardia, en días vamos a contar con una coordinadora en el servicio de consultorios y eso va a hacer que se organice aún mejor de cómo se venía organizando.
Tenemos todas las guardias cubiertas, estamos intentando reforzarlas durante el período de las infecciones respiratorias como sucede en esta época invernal. Lo que tendríamos que explicar es que muchas veces se espera en la guardia del Hospital de Niños, pero las personas que están atendiendo adentro, a veces están atendiendo un único caso con una gravedad tal que no pueden seguir atendiendo a la gente que está esperando. Cuando me hice cargo del hospital me traían los números de pacientes que se atendían en la guardia y en el consultorio y muchas veces el número no dice lo que están haciendo el médico y la enfermera del otro lado. Yo solicitaría a la comunidad de Tandil, como la de cualquier lugar, que recuerde que hay casos de extrema urgencia que llegan también a ese servicio. Nosotros contamos con todas las guardias cubiertas con dos médicos de guardia. Si este hospital sigue creciendo necesitaremos 3 o 4, ojalá.

-¿Cómo se trabaja con los asistentes sociales?

-No todos los casos son patologías sociales que requieran la intervención de servicio social. Pero muchos de ellos, sí. Se hace un seguimiento, una conexión con Desarrollo Social, eso ya está armado. Es poco lo que tengo que cambiar, por el momento nada. Tenemos gente de muy buen nivel trabajando. Hay mucha gente detrás de todo esto.

-¿Cuáles son las patologías más comunes que llegan al hospital en esta época del año?

-Las infecciones respiratorias son las más comunes. Quizás sea éste el período del año en el que mayor atención médica necesitamos. Tenemos la sala de lactantes que está completa desde hace 2 meses. La patología que más se está viendo en niños menores de un año es la bronquiolitis, algunos han tenido que ser derivados. Después hay otras patologías, pero en general, son infecciones respiratorias.

-¿Cuáles son las prioridades a dos semanas de haber asumido como directora del hospital? ¿Cuáles serían los cambios más importantes a realizar?

-Lo primero que entendí es que si iba a ocupar un cargo directivo necesitaba contar con personas que respondieran, que fueran de mi entera confianza y poder dividir las tareas. Por eso es que pedí la jefatura de guardia, la jefatura de consultorios externos, y hubo consenso entre los médicos, entre las autoridades y se va a cubrir con gente sumamente responsable, con la que tenemos un diálogo muy fluido y que tienen la camiseta puesta del hospital. Me parece que así todo es más sencillo.
Luego, es simplemente mejorar lo que ya se venía haciendo bien, siempre lo repito. Yo estoy orgullosa de este hospital y creo que la función del doctor Equiza fue importantísima. En tres años hacerse cargo de todo esto –además de ser un desafío pero es algo muy lindo- lo ha hecho muy bien. Por eso es que me sumo, no hay grandes cambios que hacer. Lo que sí se van a hacer a medida de que el hospital vaya creciendo. Hemos estado hablando y me dicen que en el verano vamos a tener muy pocas camas ocupadas y yo les contesto que creo que no, que vamos a tener tantas derivaciones, porque entiendo que los médicos del privado tienen que empezar a darse cuenta que el mejor lugar en la internación de nuestra ciudad es el hospital y va a tener que ser el hospital. Eso sería un orgullo para todos, que la parte pública sea la que nos brinde mejor atención. No digo que sea mala la atención en privado pero sería un orgullo que una persona sin obra social tenga la misma atención. Y me parece que vamos camino a eso, hoy por hoy, si tengo que internar a un paciente particular, lo interno en el hospital.

-¿Considera que el convenio de regionalización ha reforzado el servicio de salud, tanto en Tandil como en el resto de la región?

-Entiendo que sí, sin duda. Sería importante que esto continúe porque contamos con especialistas que hubiera sido muy difícil que se instalen en Tandil. Nosotros, en base a la regionalización, tenemos endocrinólogo pediátrico, psiquiatra infantil, posiblemente tendremos gastroenterólogo pediátrico, que si bien no va a cubrir todos los días va a venir dos o tres veces en la semana. Pero está armándose.

-¿Cómo definiría su impronta, su manera de trabajar?

-Yo pensé que con 60 años ya había hecho todo lo que tenía ganas de hacer y cuando el doctor Lunghi me propuso esto, que no me lo esperaba para nada, tardé poco en responderle que sí, porque me di cuenta que todavía tengo ganas y mientras sea así voy a seguir en esto. También tengo cosas para hacer afuera porque me gusta pero sin duda, mi pasión es la pediatría. Yo estoy haciendo consultorio cuando salgo del hospital, y aunque esté cansada a veces, es lo que me gusta y lo hago muy contenta. Y los atiendo con un amor enorme. Estoy tan involucrada en esto que es casi una droga el hospital y la atención pediátrica.

-Actualmente, ¿cuáles son las fortalezas y cuáles las falencias del servicio?

-Las fortalezas son la organización hospitalaria que se está dando, el consenso de los profesionales que están trabajando conmigo, enfermeras, la gente que está dando los turnos. Todos tienen el compromiso de que funcione bien el servicio. ¿Y las falencias? Me gustaría tener terapia intensiva funcionando, quirófano funcionando, y cuatro o cinco médicos de guardia, porque la demanda lo requiere. Pero eso es simplemente ir creciendo de a poco. Es posible que yo termine mi gestión y siga sin quirófano ni terapia intensiva pero a este hospital me parece que le faltan algunos años para seguir creciendo como hasta ahora.*
 

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