Fábricas recuperadas abonarán el 50 % de la factura del consumo eléctrico

En medio de diversas acciones tendientes a disminuir el impacto del tarifazo impuesto por el Gobierno nacional, las fábricas recuperadas de Tandil quedaron incluidas en un beneficio que les posibilitará el abono del 50 por ciento de la factura de luz, mientras que el restante será afrontado a través del Programa Hogar. La medida beneficia a Ronicevi, Cerámica Blanca, Cooperativa Impopar y la sede local de El Amanecer.

Las primeras gestiones comenzaron hace aproximadamente un mes desde la multisectorial por el Trabajo y la Producción, un espacio conformado frente a la suba en los servicios.

En función de la preocupación reflejada por los sectores participantes se evaluaron distintas alternativas y se optó por avanzar en reuniones con los integrantes de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en la posibilidad de concretar la presentación judicial de un amparo para frenar las subas en los servicios hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo y en tratativas a través del movimiento de fábricas recuperadas. Y en el marco del último aspecto fue que obtuvieron los primeros resultados.

En concreto se consiguió que las cuatro fábricas recuperadas de la ciudad -junto a otro medio centenar de todo el país- paguen el 50 por ciento del consumo de energía eléctrica, con la garantía de continuidad del servicio por 90 días en caso de no poder afrontar el pago de la primera factura con el tarifazo.

Como próximo paso acudirán a la Usina para presentar una copia del convenio firmado días atrás, a la vez que aguardarán avances en esa línea a través del ENRE, para que se pueda poner en marcha el beneficio ante la llegada de la próxima factura de gas.

Reunidos este sábado en la sede de Machado y 9 de Julio, el dirigente del Movimiento Evita, Nicolás Carrillo, y la referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep), Florencia Marino, acompañados por representantes de las cooperativas de la ciudad Oscar Villar (Impopar), Nina Pochettino y Natalia Vulcano (Cerámica Blanca); y Jazmín Mena y Daniel Reinhardt (Ronicevi), brindaron detalles sobre el “primer logro” y celebraron la importancia del subsidio para mantener la producción y las fuentes de trabajo. “Es una pequeña victoria parcial que se logró mediante la organización, una buena respuesta que es pagar la mitad de la luz”, definieron.

 

El trámite

 

En primer término Florencia Marino contó que el trámite fue realizado por el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas y la Ctep a través de la convocatoria a las firmas afectadas por el gran incremento en el servicio de energía.

A partir de allí se realizó una presentación del pago anual del servicio y una comparación del impacto que tenía la última factura respecto de lo productivo y de los ingresos.

Las empresas se encuentran debidamente inscriptas y reconocidas como fábricas recuperadas, circunstancia que derivó en un registro en el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y a partir de la firma del convenio con el programa Hogar, “el acceso a una tarifa diferencial”. Y así “un 50 por ciento será asumido por el ENRE y el programa Hogar para las recuperadas”, ratificó Florencia Marino y adelantó que el acuerdo se rubricará además con las distribuidoras de energía eléctrica del país, en este caso, la Usina.

A más datos Nicolás Carrillo sostuvo que llegará una boleta en común y a través del acuerdo “las recuperadas pagarán la mitad del consumo, mientras que la otra mitad será financiada por el programa”.

“Es una buena noticia”, celebró el ex candidato a concejal del Frente para la Victoria, quien instó a otras firmas a que “se organicen y hagan las peticiones correspondientes”.

 

 

El impacto de las “disparatadas” subas

 

En una muestra sobre el impacto que genera Oscar Villar, de la Cooperativa Impopar, transmitió la conformidad de sus pares frente al logro alcanzado y se mostró esperanzado en que se resuelva esta situación.

Para graficar el impacto de la suba en las finanzas de la firma dedicada a la fabricación de calefactores dijo que “recibíamos facturas por diez mil pesos y ahora nos llegó de 20 mil”, por lo que valoró la importancia del subsidio, que les permitirá mantener el mismo gasto.

En el caso de Cerámica Blanca, Nina Pochettino planteó que los “disparatados” aumentos en la luz y el gas derivaron en una “retracción en el trabajo”, lo cual hace “imposible mantenernos”.

“Estamos trabajando menos días para tratar de generar menos gastos fijos, que aumentaron en forma desconsidera”, advirtió la trabajadora, que agregó que “la única manera de mantener los puestos de trabajo es disminuir esos gastos trabajando menos horas”.

Frente al actual contexto la fábrica Ronicevi decidió fundir en otro lugar “porque es imposible prender los hornos” que funcionan con electricidad, expuso Daniel Reinhardt.

La tesorera de la cooperativa, Jazmín Mena, repasó que “el aumento de la tarifa de luz coincidió con la fecha en que hacemos la renovación del contrato con la distribuidora de energía, que decidimos no hacer y por ende no tenemos la potencia para poder prender los hornos”. A modo de alternativa intentaron trasladar los costos a los productos “pero los clientes no aceptaron el nuevo precio”.

Ante ese esquema valoró que el beneficio logrado les permite remontar la situación “y ver si podemos renegociar con los clientes”.

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