Graciela Borges: “El teatro aliviana el alma”

“Ha sido un momento tan lindo, y yo quiero tanto a Tandil… fue muy placentero para mí”. Con su clásica voz algo más tomada de lo normal por el cansancio y por un incipiente resfrío, Graciela Borges, la gran diva del cine argentino, no guardó halago alguno a la hora de hablar de su presentación en la ciudad. Además, charló con El Eco de Tandil de política, del particular encuentro con el público desde las tablas y de la obra que tiene a sus recuerdos como protagonistas. “El teatro aliviana el alma”, explicó.

No es la primera vez que Graciela Borges visita Tandil. En esta oportunidad, la artista llegó con su obra “Entre nosotros”, un entrañable encuentro entre ella y el público donde compartió momentos de su vida, anécdotas e historias a través de su voz, su cuerpo, retazos de sus películas, fotografías, poemas y música. “Una reunión cómplice entre Graciela, y su gente”. El espectáculo fue parte del ciclo AcercArte en Tandil, un programa cultural organizado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

 

“Entre nosotros”

No es la vida de la actriz, pero condensa gran parte de su historia como protagonista de la cultura nacional. “Es un video con mis películas y con algunos personajes maravillosos que he conocido, porque esta carrera tiene el beneficio de hacerte conocer gente que uno no ha pensado siquiera conocer en los viajes y en los festivales”, explicó Borges, y agregó: “Es un agradecimiento eterno poner eso, y canciones y poemas”.

-¿Cómo fue el encuentro con el público de Tandil?

-Extraordinario. Fue fantástico, porque cuando uno habla con sinceridad y hace declaraciones valientes, como digo yo, la pasa siempre bien. Fue muy lindo porque la gente es muy receptiva. También te hace falta el otro. Es fundamental. Uno trabaja con la energía del otro en el cine, en el teatro y en la vida. Estoy muy,  muy contenta. El de Tandil fue un público divino. El otro día lo tuvimos también en Campana. Me parece que la movida cultural es fundamental. Así como el cine es un espejo que te refleja todo el tiempo, el movimiento del teatro, de la música le da una felicidad y una alegría a la gente que a veces hace comprender cosas que son más severas. Cosas que no nos gustan. Aliviana el alma.

-Ha dicho que le gusta la radio porque puede charlar con alguien “como si nadie la escuchara”. ¿Cómo vivió el encuentro cara a cara con los espectadores?

-Bien, muy bien. Con videos, con cosas preciosas. Yo estoy muy contenta. El público de acá es divino. Si uno sale con un poco de resfrío o de gripe y no hay recepción, hay algo que se nota en frialdad. A uno le cuesta mucho remontar. En cambio la función en Tandil fue una total felicidad.

 

De políticas y deudas

 

En un contexto de cambios y nuevas autoridades, la pregunta sobre cómo ve el país hoy no se hizo esperar. “Yo nunca hablo de política, sino hubiera estudiado ciencias políticas”, disparó, y luego agregó: “Yo hablo de que quiero apoyar al que esté y como estoy, porque nunca pedí a ningún gobierno nada ni me interesó pedirlo nunca jamás. Que todo sea para los más altos fines, que todo esté bien, que sea armónico. Que la gente, si apoya lo que está, sepa que tenemos que estar mejor. Debemos estar mejor. Quizá sí, quizá no. Lo vamos a ir viviendo momento a momento, camino a camino”.

De lo que también habló la actriz fue del rol central de la cultura en la sociedad: “Una de las cosas que más nos refleja y que más nos hace aceptar todo es la cultura. Me parece muy interesante esta movida cultural del Gobierno de la Provincia. Creo que es un momento en el que la cultura debe brillar más que nunca”.

 

La deuda…

Antes de irse, la gran figura del cine argentino de todos los tiempos aceptó una pregunta más. Con casi 50 películas en su haber, fue dirigida por los más grandes y compañera de los más talentosos. Fue ícono en los ‘60 y figura de la mano de los más jóvenes cineastas del nuevo siglo. De Hugo del Carril o Leonardo Favio a Lucrecia Martel y Luis Ortega.

-Protagonizó historia de grandes escritores como Manuel Puig y Julio Cortázar, entre otros. ¿Se quedó con ganas de ponerle el cuerpo a algún escritor?

-Interpreté a varios. Pienso en Cortázar porque es uno de los más grandes. Juan Carlos Zanetti. No sé. Tal vez tendría que haber hecho alguna película con un cuento de Borges. Me hubiera encantado. Nada más que eso.

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