Gran actuación de los dos Pernía

Muy conformes quedaron los integrantes del trío Pernía-Diruscio-Pernía tras la ?Carrera de la Historia? del Top Race, desarrollada durante el fin de semana en el autódromo de La Plata, que le sirvió a Leonel para escalar en el campeonato argentino y estar ahora en una posición expectante pese a su reciente incorporación a la categoría.
A bordo del Mercedes Benz negro y rojo que luce el número 44, Leonel Pernía partió desde la sexta posición y terminó la carrera de pilotos titulares, tras 20 fragorosos giros, en el séptimo lugar.
Desde ese puesto (en la cuarta fila) largó Sebastián Diruscio la competencia de invitados a 15 vueltas, que pudo culminar quinto, sin cometer errores y sin lograr sobrepasos, pero beneficiado por el toque de Moriatis a Werner, que se retrasaron.
Fue entonces el turno de Vicente Pernía, que largó la carrera de ex pilotos en la tercera fila y finalizó en cuarta posición la prueba que iba a ser a 6 vueltas y terminó con una más ya que por reglamento no se puede bajar la bandera estando el coche de seguridad en pista.

 

?Me sorprende la gran
velocidad en curvas?

Vicente Alberto Pernía, además de haber sido el famoso 4 del Boca de los ?70 bicampeón de América y campeón intercontinental, fue subcampeón de Turismo Clase 2 con un Fiat 128 (el campeón fue Ernesto Celestino Bessone, con un Alfa Romeo) y también escolta de la temporada de Turismo Carretera con un Falcon en 1997 (detrás de Juan María Traverso).
Ya retirado hace tiempo, fue convocado para esta carrera en la que cumplió soberbia actuación y tras ella manifestó: ?Agradezco muchísimo que el equipo haya confiado en mí; este fin de semana no lo olvidaré jamás porque lo compartí a pleno con mis hijos Gastón, Leo, Mariano y Julián; lamentablemente Emilio está en España y la nena se quedó con su madre en Tandil. Fue muy bueno volver a sentir la adrenalina y la verdad es que estaba muy ansioso. El auto funcionó bien y mi primer gran temor era ver cómo iba a sentirme manejando por primera vez con una caja secuencial, ya que siempre lo había hecho con la tradicional hache. A las pocas vueltas, ya el jueves ni me acordaba de la caja, porque es tan fácil que uno se adapta enseguida. Lo que sí me sorprendió, y mucho, fue notar la velocidad con la que se pueden encarar las curvas con estos autos. Claro que a ?los ex? nos faltaron más vueltas de prueba, para empezar a buscar y encontrar los límites, pero no me quejo en absoluto. Fue un fin de semana para el recuerdo?.

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