Hallazgo culinario

Los aficionados a la buena mesa están de enhorabuena. El restaurante del golf de Valdeluz, situado dentro de las instalaciones del campo de golf y abierto a todo el público, ha sido todo un hallazgo de buena comida, excelente presentación de platos e inmejorable entorno en el que disfrutar de la buena mesa.
Las principales virtudes de su oferta son los platos caseros, ricos, elaborados con cariño y aprecio muy prudente.
Con el chef Ignacio Cescatti, a la cabeza, la cocina del golf de Valdeluz se caracteriza por su comida casera con toques de una modernidad brillante, fruto de la experiencia internacional de Cescatti, que tras varios años de trabajo en el extranjero desarrolla en Valdeluz todo su repertorio culinario.
Aunque el restaurante permanece abierto todo el año resulta espectacular acudir siempre ya que el campo de golf se encuentra en su mayor esplendor imprimiendo al entorno una belleza incomparable.
Entrando en el restaurante de golf de Valdeluz, nos encontramos con tres ambientes distintos y acogedores dirigidos por el jefe de sala, José Luis Gila, quien nos indica amablemente nuestra mesa. El salón comedor principal (con una capacidad para 150 personas), un salón privado en el que se organiza cualquier tipo de evento y un patio interior legado de un antiguo monasterio en el que se puede comer al aire libre.
Lo normal es optar por la primera opción, si es nuestra primera visita, sorprende la variedad del menú. Cinco primeros y seis segundos a elegir al precio de 14 euros. Los primeros son timbal de verduras, arroz cremoso de setas y hongos, tosta de salmón ahumado, salmorejo andaluz y hojaldre de pisto manchego.
Los segundos son merluza a la plancha, salmón al horno sobre arroz negro, tacos de bacalao con escalibada, chuletillas de cordero, churrasco argentino con papas fritas o jamoncitos de asados de pollo con puré.
Una buena elección es el arroz cremoso y el timbal de verduras y el segundo las chuletillas y la merluza. El arroz cremoso recuerda a la comida tradicional aunque se aprecian matices modernos muy sabrosos, el timbal es un toque de color, originalidad y especial para vegetarianos. El sommelier puede recomendar Marqués de la Concordia, crianza de la cosecha del 2005. La merluza, muy bien preparada y excelentemente presentada por el argentino Cescatti, al igual que las chuletillas denotan un toque fresco y crujiente, propio de una buena materia prima.
De postre, un brownie con helado de pistacho hace las delicias de todos los comensales.
En resumen, este menú ha sido la revelación de este año. Excelente y recomendable, incluso a la familia, ya que es estupendo para que los niños disfruten de las instalaciones y de la buena comida de Cescatti.
Después de haber probado el menú, uno puede animarse a realizar un bautismo de golf con un profesor, por tan sólo diez euros.
Día redondo para concluir una visita al golf de Valdeluz. (Extractado de la revista de turismo, Nueva Alcarria, 2009)

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