Horacio Lucero recuerda su vida de artista

Nos enteramos que Lucero (76) estaba internado y que tenía una larga trayectoria artística, porque una voz amiga nos llamó desde el Hospital para decirnos ?creo que el hombre se merece unas líneas en su diario?. Y allá fuimos a ver al cantor de tangos y milongas y ex integrante del Conjunto de Bandoneones.
-Alguien nos comentó que es un hombre que gusta de la soledad, ¿es así?
-Sí, hace más de 30 años que estoy solo, me separé cuando tenía poco más de 40, pero tengo una relación muy buena con mis hijos, cuatro hombres ya.
-Se dice que no es bueno que el hombre esté solo, pero parece que esto no se aplica para usted.
-Siempre le encontré aliciente a la sociedad, estudiaba las letras de tango, me reunía con amigos, de modo que nunca me hizo mella. Cuando quiero estoy con mis amigos, hijos, vecinos y cuando no, me quedo solo ya que me llevo muy bien conmigo.
-¿Por qué no quiso volver a formar pareja?
-Es que era una manera de someter a otra persona a convivir con alguien como yo, que más que nada buscaba la libertad, porque la vida del músico es medio complicada y la mujer tiene que soportar muchas cosas y a veces mucha soledad y no quise exponer a nadie más a eso. Ya había tenido la experiencia, mis hijos… y cuando uno sube al escenario no puede llevar problemas porque tiene que dar todo de sí.
-Cuéntenos de su vida artística.
-Me inicié en el tango y estuve 35 años con el folclore,  recorrí gran parte de la Argentina con un conjunto musical que me apoyaba, éramos Horacio Lucero y su grupo. Después en la década del 90 dejé todo…
-¿En qué lugares cantó?
-Durante mucho tiempo en El Pescadito, una cantina de La Boca, en El Rincón de Francisco Rotundo, una tanguería en Buenos Aires, también en Puerto Madero, en La Plata y muchas provincias argentinas. Lo más destacado fue mi participación en la Tercera Cumbre Mundial del Tango que se hizo en Uruguay en 1996, integrando el Conjunto Municipal de Bandoneones. Con este grupo estuve siete años. No viajé a Alemania por lo mismo que dejé de cantar como solista.
-¿Podemos conocer la razón?
-Me mataron un hijo… dejé la carrera, fue un accidente en un hipermercado, tenía 28 años ?sucedió hace mucho- y dejé el Conjunto de Bandoneones y también la parte solista, porque realmente me dio tanta tristeza… con el tiempo pude sobreponerme, aunque siempre está el recuerdo.
-¿Frecuenta a sus amigos de la música?
-Sí, todo lo que puedo porque son gente buenísima y yo mamé la música desde los tres años, me silbaba todos los tangos, era algo increíble.

-¿Por qué está internado?
-Tuve un pico diabético, hace mucho tiempo me descubrió la enfermedad el doctor Pedro Estein y en esta oportunidad fui un poquito inconsciente y cometí algunos errores y se me subió la glucosa. Pero ahora sé que debo cuidarme porque no quiero que me vuelva a suceder.
-¿Cómo pasa sus días?
-Escuchando radio, me gustan todas las emisoras. Y como no soy una persona negativa, disfruto charlando con mis vecinos, amigos y además tengo un perrito ?al que extraño horrores estando internado-, se llama Pucheto.
-¿De dónde sacó el nombre?
-De un personaje que tenía Omar Moreno Palacios. Siempre contaba anécdotas de un perro llamado Pucheto, me gustó el nombre y lo adopté al nombre y al perro, que era tan chiquito que tenía que darle mamadera. Es mi compañero, este perrito me ayudó a sobrellevar la tristeza que tenía. Y hasta converso con él, ?adónde fuiste?? le pregunto, obviamente no me contesta.
-Menudo susto se llevaría si un día dice ?vengo del bar de la esquina?.
-Sería fantástico, ¿sabe la plata que haría con un perro que habla?

Ya nos despedimos cuando Horacio nos pide un favor: ?Quiero agradecer a Miguel ?que hizo la conexión con el Diario-, es un hombre con todas las palabras y a este Hospital que es una maravilla. Todos aquí son muy buenas personas?.

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