?Hoy recibimos pasajeros con mucho poder de comparación? y hay que trabajar por la calidad

En el Día de la Industria Hotelera, Mario Wisner resaltó la importancia del turismo como una industria sin chimeneas, que atrae dinero fresco y lo reparte en distintos rubros de la economía.
El propietario del hotel Cristal y las cabañas Entre Cerros; gerente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines, y uno de los dos consejeros que Tandil tiene en la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) ?el otro es Luis Cerone- destacó la importancia de trabajar en unidad por el turismo.
-Se termina un año complicado, con la crisis, la Gripe A, ¿cómo lo vivieron los empresarios hoteleros?
-Realmente fue complicado. Venimos con cachetazos desde el año pasado, desde el conflicto con el campo. Debemos haber perdido un 20 por ciento de demanda el año pasado y un 20 por ciento este año.
-¿Acumulada o en promedio?
-Acumulada, la baja sería de un 35 por ciento. Después de lo del campo se empezó a notar la crisis económica, la real, como que hasta ahí todo venía tapado. Después, la Gripe A, que afectó a las vacaciones, pero también nos ayudó un poco para que la gente no se fuera tanto a los lugares más lejos en el verano; el dengue, son todas cosas que te afectan pero te benefician. Tandil tiene la particularidad de que como es chiquito, las camas relativamente no son tantas, con cualquier empujón como que haya dengue en el norte te afecta, porque cierta cantidad de gente no va hacia allá. Eso por ahí beneficia a la ciudad o contribuye a completar las camas en la ciudad.
-¿Cuántas camas en hoteles tiene Tandil?
-Hay capacidad de alojamiento para 8 mil personas entre hoteles, cabañas, posadas, complejos para grupos.
-¿Qué medidas han tomado para paliar la crisis?
-Cuando trabajás con turismo, en general, es promoción y calidad de servicio. La promoción está a cargo del Instituto Mixto, tratamos de volcar todo ahí y se está trabajando relativamente bien. Siempre insistimos un poco más, un poco menos, pero a la larga es como que van saliendo, a veces cuesta pero tenemos nuestros representantes ahí.
En calidad de servicios, hoy en día recibimos pasajeros que realmente tienen mucho poder de comparación. La gente sale 5 ó 6 veces al año, va a distintos lugares y compara mucho. La demanda tiene mucho poder de comparación y te pone en una balanza: ?Qué me dio más, éste o éste?.
-¿El turista contempla a nivel global o sólo el alojamiento?
-No, global, en general. Yo puedo hacer mucho en el hotel, pero si la persona la pasa mal cuando sale a hacer una excursión o cuando va a comer, realmente lo pasa mal en la estadía; si tiene un problema en el hotel, por más que le den bien de comer, la estadía fue un desastre, y la negativa se multiplica mucho más que la positiva.
Con respecto a las medidas, en general la que tomamos desde la Asociación es la capacitación, porque nos parece que la calidad de servicio se consigue con capacitación. En la Asociación damos entre 4 y 5 cursos por año para nuestros empleados. Este año fuimos un poquito más lejos y quisimos introducir estos talleres para gente que está fuera de la actividad, pero que a la vez tiene contacto con el turista.

Trabajar por
un solo Tandil

-¿Los hoteles compiten con las cabañas?
-Creo que hay público para todo, no veo competencia. También creo que debemos trabajar todos juntos. Al menos desde la Asociación, la premisa es que nosotros nos agrupamos además de hoteles, bares, restaurantes y confiterías, también tenemos regionales, casas de picadas y cabañas. Creemos que hay que trabajar por un solo Tandil. Si trabajamos por Tandil y logramos que la gente venga, va a haber trabajo para todos. Después se dividirán, a algunos les gustará más una cosa, les irá más un precio, una calidad de servicio u otra, pero el único camino es trabajar todos juntos por la ciudad.
-La propuesta del hotel es más tradicional?
-Sí, o de menos días, otro servicio; por ahí las cabañas son algo más agreste, a la gente le gusta más aislarse, tener otro tipo de tranquilidad, no tanta atención personal. Me parece que no tenés porqué competir.

?Los destinos no
se hacen solos?

-Una de las cuestiones que se buscó en la última Feria Internacional de Turismo fue captar más convenciones y congresos, ¿cómo analizan ese segmento?
-En eso siempre hay que trabajar. En el turismo en general, siempre hay que trabajar: el pasajero no viene solo, viene porque se lo vendés o se lo metés en la cabeza. Los destinos no se hacen solos, sin promoción no hay destino que aguante. Hoy en día Tandil se promociona, mucho o poco, pero se promociona, pero en general no hay un destino que sea de élite y no siga promocionándose. La gente compra lo que le venden. No hay que quedarse en eso porque los destinos turísticos son capacitación para lograr la calidad de servicio, calidad porque la competencia te lleva a eso, y promoción.
-¿Consideran que hace falta más promoción?
-Siempre hace falta más. Estamos en el camino, pero son épocas difíciles. En un contexto donde las cosas están bien, la gente tiene plata para gastar, siempre es más fácil captarla.
En cuanto al turismo de convenciones, Tandil tiene dos problemas: la vía aérea y el tamaño de los salones. Los destinos de congresos y convenciones, para que realmente sean de élite, necesitan salones muy amplios o adaptables. Y necesita vía aérea, realmente es un mercado que se maneja así, salvo congresos chicos. Un empresario de élite no sé si banca 4 horas en auto.
-¿Qué expectativas tienen para el año próximo?
-Las expectativas para el verano son relativamente buenas. Si logramos meter antes de enero una campaña de promoción que nos dé una mano, me parece que las expectativas son buenas. Siempre disfrutamos en el verano de la gente que viene de paso, de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, La Rioja, todo el norte que va para la costa pasa por Tandil, a veces una noche y otras opta por una más y hacer algo de recreativo en la ciudad. Eso sumado a que cada vez más gente en Buenos Aires está necesitando días de relax y no tanto el amontonamiento de gente en la costa, me parece que va a ser bueno. Por el tema del dengue va a asustar mucho ir al norte y v a ser otro condicionante.
Vivimos en una actividad que se maneja con expectativas, siempre estamos esperando ?el?; después viene ?el? y decimos ?podría haber sido mejor? o ?fue bárbaro?, pero en realidad siempre estamos esperando el fin de semana largo, las vacaciones de invierno, Semana Santa, el verano. Nuestra actividad es así, vivimos de lo que va a venir.*

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