Hoy se proyectará ?Don Giovanni?

El noble Don Ottavio, prometido de Donna Anna, jura que descubrirá al malhechor y que vengará al padre de la doncella, mientras el asesino, seguido por el criado Leporello, consigue huir.

Encontrado por Donna Elvira, una amante abandonada que lo busca desesperadamente, Don Giovanni huye de nuevo del escenario mientras su criado se enfrenta al desconsuelo y furor de la dama. Al proclamar el famoso “catálogo” de las conquistas amorosas, éste revela a la mujer las traiciones del impenitente seductor.

Mientras Don Giovanni llega a las tierras bajo su dominio donde tienen lugar las fiestas por las bodas de dos campesinos, consigue incluso seducir a la joven esposa.

Llegan al castillo Donna Elvira, Donna Anna y Don Ottavio: Donna Anna busca venganza, y Elvira y Ottavio una compensación a sus penas de amor respectivas.

Durante el baile de los campesinos, el grito de Zerlina deja al descubierto los infames propósitos de Don Giovanni, a quien ya no queda más remedio que prepararse para hacer frente a la venganza que se le viene encima al haber sido desenmascarado.

Después de algunos engaños el seductor, obligado nuevamente a huir, se refugia en un cementerio. Su criado Leporello intenta convencerlo por enésima vez para que cambie de vida. Ante las carcajadas y burlas de Don Giovanni, cobra vida la estatua del comendador, que también lo increpa; a lo cual el asesino le contesta desafiándole a presentarse a cenar en su palacio.

Ante la mesa preparada en el salón del castillo, Donna Elvira insta por última vez a Don Giovanni para que se arrepienta, pero éste le contesta con su habitual arrogancia. El castigo llama a la puerta: ahora es la estatua del comendador la que insta a su asesino a arrepentirse. Don Giovanni no lo hace; por el contrario, ofrece su mano en señal de reto; pero el contacto es fatal: la tierra se abre y Don Giovanni es engullido por las llamas infernales.

El “mundo” queda de esta manera salvado: Masetto y Zerlina celebran las bodas; Donna Anna y Don Ottavio acuerdan su unión y, mientras Donna Elvira anuncia que piensa retirarse a un convento, Leporello se aleja en busca de un mejor señor. El final fugado advierte: “La muerte de los pérfidos es siempre igual a su vida”.

 

Algunas curiosidades

 

El extraordinario éxito de “Le Nozze di Figaro” en la representación de Praga del 17 de enero de 1787  le supuso a Mozart un ingreso de 1000 florines pero, lo que es más importante, consiguió un encargo para componer una nueva ópera para la temporada siguiente de aquella ciudad.

Recién retornado a Viena, contactó con el abate Lorenzo da Ponte, libretista también de “Le Nozze”. Con especial interés se fijaron en el texto de Giovanni Bertati (Don Juan Tenorio o il Convitato di Pietra) al que, poco tiempo antes, había puesto música Giuseppe Gazzaniga.

El argumento del libertino seductor no era nuevo en la literatura teatral, sino que formaba parte de una tradición europea muy extendida: desde la comedia popular española de Tirso de Molina (1630) había pasado al modelo literario francés con Molière (1665) y a la interpretación italiana de Goldoni (1735). En cualquier caso, Da Ponte tomó como modelo principal la obra de Bertati (Venecia, 1787) ya mencionada, pero introduciendo geniales modificaciones en la escritura y en el carácter de los personajes hasta conseguir una obra maestra en su género.

Mozart marchó de Viena hacia Praga el 1 de octubre de 1787 con la partitura casi terminada pero, como hacía frecuentemente, quería acabar de pulirla habiendo tomado contacto con los cantantes para que se adaptaran al complejo carácter de los personajes.

El estreno, después de diversos retrasos tuvo lugar en el Teatro Nacional de Praga el 29 de octubre, con escenografía de Guardasoni, con un fabuloso éxito por parte del público y de la crítica. Incluso el mismo Giaccomo Casanova estaba presente aquel día.

Meses después, en mayo de 1788, Mozart presentó su nueva ópera en Viena, con gran éxito de las dos protagonistas femeninas: su cuñada Aloysia (Weber) Lange (Donna Anna) y Caterina Cavalieri (Donna Elvira). El compositor realizó importantes cortes, interpolaciones y alteraciones para adecuar la ópera al gusto vienés (y a los cantantes), a pesar de lo cual no tuvo una acogida tan favorable como la de Praga.

 

Reparto

 

Don Giovanni ………… Thomas Hampson

Leporello ………………. Ildebrando D'Arcangelo

Commendatore ……… Robert Lloyd

Donna Anna ………….. Christine Schäfer

Don Octavio…………….Piotr Beczala

Donna Elvira………….  Melanie Diener

Zerlina ………………….. Isabel Bayrakdarian

Masetto……………………Luca Pisaroni

Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor

Mozarteum Orchester Salzburg

Wiener Philharmoniker

Conductor: Daniel Harding

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