Independiente puso el corazón y superó al poderoso Estudiantes

Como era de presagiar, el juego terminó definiéndose en el terreno más fino, en los detalles.
Al cabo de todo el encuentro, el desarrollo estuvo signado por la paridad. Prevalecieron las defensas sobre los ataques y una luz de 9 puntos establecida por el dueño de casa al cierre de la primera mitad fue el margen más holgado que pudo verse.
Los olavarrienses contaron con una oportunidad muy propicia de llevarse el premio mayor de Tandil en las manos de “Juani” Mateo, pero el necochense falló dos de los tres tiros libres de la serie que ejecutó a 6 segundos del epílogo.
Estudiantes, llamado a ser uno de los protagonistas de la categoría por la consecución de refuerzos y un entrenador de fuste, mostró como principales argumentos en el inicio las penetraciones de Mateo, sobre todo en aquellos pasajes en los que su rival perdió la brújula en el costado ofensivo y le permitió sacar ataques rápidos.
“Juani”, autor de 10 de sus 11 puntos en la primera mitad, lideró en ese tramo una ofensiva que también dañó con el volumen físico de Facundo Mendoza y Rodrigo Sánchez, este último capitalizando la diferencia de talla con su marcador de turno para postearse.
El inicio había sido prometedor para el equipo de Alvaro Castiñeira. Con Jerez Pilotti lúcido para anotar o abastecer a sus compañeros y la decisión de Alejandro Arca para jugar el uno contra uno ante José Ojeda.
Pero paulatinamente la visita iría cerrando algunos caminos. Sobre todo en el perímetro, donde desplegó una defensa por momentos notable, con Mateo maniatando Leandro Portillo y constantes ayudas para que Jerez Pilotti pierda panorama y Andrizzi no pueda hacer valer sus lanzamientos lejanos.
Como la defensa rojinegra también se volvió eficaz, no fue tan llamativo que la primera mitad se cierre con igualdad en 33, luego de una electrizante corrida con posterior bandeja de “Juani” Mateo.
Para Independiente, por un lado el sabor amargo de haber dejado escapar el mayor margen del que disfrutó en la noche (33-24), y por otro la tranquilidad de mantenerse vivo luego de haber sentado íntegro, por varios minutos, a su perímetro titular.
Hubo, tras el paso por vestuarios, un correlato en cuanto al dominio ejercido por Rodrigo Sánchez toda vez que éste pudo ganar posiciones cercanas al cesto. Estudiantes hacía valer su mayor talla y sobre la base de ello fue liderando el marcador.
Pero Independiente también encontraría en la zona interior el método para no perderle pisada. Con Andrizzi y Portillo todavía incómodos para penetrar, y un Jerez Pilotti que nunca terminó de consolidarse entre su irregularidad y la acumulación de faltas que lo mandó al banco, la prioridad ofensiva pasó a llamarse Arca, a quien  el rojinegro se las ingenió para hacerle llegar el balón en posiciones favorables para lastimar.

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