Independiente tuvo su ansiada recuperación

Tras una primera mitad equilibrada (31-31), el elenco tandilense halló el quiebre en el tercer cuarto, donde llegó a dibujar una ventaja de 20 puntos. La reacción nicoleña del cuarto final llegó a poner en aprietos al rojinegro, que de todos modos terminó sumando de a dos luego de mucho tiempo.
El dueño de casa inició el partido mejor pisado. Paulatinamente fue incrementando su eficacia y llegó a adelantarse 16-5. Lo consiguió aprovechando su puntería en lanzamientos de media y larga distancia frente a una defensa dispuesta en zona al inicio de las acciones. El aporte de Ledesma (9 de sus 13 puntos del encuentro fueron en el primer cuarto), hasta que se sentó por llegar a la tercera falta a 1’ del cierre del parcial inicial, fue una de las llaves que utilizó el equipo de Tasso para esbozar el primer desnivel. La ofensiva se complementó con la atildada conducción de Hartstock, por momentos brillante para asistir, atributo no siempre usufructuado por sus compañeros. Del otro lado, Belgrano sufrió un lapso aciago, anotando apenas 5 puntos en los primeros 7 minutos del partido.
No obstante, sobre el cierre del parcial, la visita comenzó a encontrar dividendos en la presión de cancha entera que desplegó, propiciando numerosas pérdidas o bien ofensivas poco fluidas. Independiente evidenció una respuesta deficitaria a esa movida de su rival, algo que tuvo su correlato en el segundo cuarto, en el que Belgrano le arrebató el liderazgo en el score (25-26).
En ese caso, quien sufrió horrores para llegar al gol fue el rojinegro. Al sentar a Hartstock y Ledesma, principales artífices de la ofensiva hasta ese momento, los caminos hacia el aro rival comenzaron a obstruirse.
Pero tras el descanso largo, el local le dio un giro de 360 grados al partido. Ensayó una muy buena defensa, y del otro lado jugó un básquetbol de alto vuelo. Incrementó ostensiblemente su puntería desde el perímetro, desde donde llegaron tres triples de Hartstock, otros tantos de Lanusse y uno de Andrizzi. Con el disparo desde más allá de los 6,75 como principal argumento, y los ataques rápidos como alternativa más que potable, Independiente llegó a la friolera de 31 puntos en el cuarto, idéntica cifra a la que había logrado en toda la primera mitad. 
Belgrano sintió el impacto, se desordenó e hizo lo que pudo frente a un rival que se potenció no sólo en determinados aspectos del juego sino también en lo psicológico.
De ese modo, los de Cachari quedaron a merced de una reacción casi milagrosa, dado que su rival se le distanció 20 puntos (62-42) en el tramo epilogante del penúltimo parcial.
Dispuesto a echar el resto, Belgrano se la jugó con los tiros de tres puntos y retomando la presión que tanto rédito le había deparado pero momentáneamente había tenido que abandonar por desgaste. No le alcanzó para torcer la historia, pero sí para generar cierto murmullo en el Martignoni.
El rojinegro comenzó a cosechar lo sembrado en el cuarto anterior y ese provechoso margen que diseñó le permitió retirarse airoso pese a algún sobresalto en el cierre.
 
 
 
 
El destacado
Emmanuel Hartstock
Brillante producción ofensiva del base. En el primer tiempo, asistiendo con maestría. En el complemento, aportando goleo y apariciones en momentos cumbres.

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