Independiente tuvo un cuarto de hora fatídico

Cuando comenzaba, paulatinamente, a disfrutar de su segunda victoria en la temporada del Argentino B, Independiente terminó quedándose con las manos vacías ante un Liniers de Bahía Blanca que se impuso por 2-1 en el estadio San Martín, consiguiendo el empate a los 32? del complemento y la victoria en 45?, en ambos casos a través de Julio Acosta.
Tras llevarse la ventaja al descanso después de una etapa inicial equilibrada, el elenco tandilense no pudo encontrar los caminos para inquietar a Manganaro, que prácticamente no trabajó en el complemento.
Y lo impensado llegó en el último cuarto de hora, cuando los bahienses alcanzaron la paridad a través de una acción aislada y luego dieron el golpe de gracia, sacándole mayor rédito al adelantamiento masivo de su adversario.
Los pasajes iniciales hacían presagiar un encuentro vibrante, pero el ritmo fue decayendo y el trámite terminó desluciéndose sobremanera.
Ese arranque de ida y vuelta presentó sendas atajadas de Quintas, que primero contuvo un fortísimo zurdazo de Cocciarini desde la puerta del área y más tarde echó hacia un costado un picante tiro libre de Rosell.
La respuesta tandilense se produjo con una acción colectiva urdida entre Agustín Aguirre y Pereda, mal resuelta por Parolari, y una notable atajada de Manganaro ante un remate a quemarropa del propio Aguirre a la salida de un tiro de esquina.
En ese desarrollo equilibrado, sería el conjunto de Mauricio Nosei el primer en golpear.
Fue sobre 32?, cuando Parolari se retrasó para tomar el balón en tres cuartos de cancha y desde allí asistir de manera brillante a Prezioso, que se volcó sobre la izquierda para eludir a Manganaro y definir de zurda con el arco vacío.
Ya en el cierre del primer período, Quintas volvió a lucirse para, en este caso, repeler un zurdazo de Schumacher.
El inicio del complemento mostró a Liniers avanzando por inercia, pero sin las armas necesarias para complicar seriamente a Quintas.
Independiente comenzó a conformarse con su diferencia y a esperar el final, a partir de un desarrollo en el que no se veía superado.
En la primera media hora, apenas inquietó Rosell con un zurdazo que estalló en la parte externa de la red, mientras que del otro lado el tiro libre de Parolari se fue soplando el vertical izquierdo.
Y cuando comenzaba a sentir el triunfo cada vez más cercano, Independiente sufrió el primer cimbronazo en 32?.
En una acción que no deparaba riesgo, Arteagaveytía cometió la imprudencia de derribar a Acosta cuando éste salía del área y el propio delantero puso el 1-1 desde los once metros.
Así fue que al local le agarró el apuro. Turri reemplazó a Gerardo Villar cuando Nosei entendió la imperiosa necesidad de conseguir un triunfo.
La variante y las urgencias del local implicaron que Liniers disponga de espacios para sus réplicas, y a través de una de ellas la visita encontró la victoria.
Iván López dibujó una enorme acción individual sobre la izquierda y en el momento justo asistió a Julio Acosta, que tocó con comodidad ante un Quintas desparramado y con poca expectativa.
Así, los bahienses terminaron festejando un triunfo totalmente insospechado pocos minutos antes, e Independiente, otrora sabedor de finales felices, esta vez vivió un desenlace frustrante.

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