La Argentina tendrá su propio lanzador de satélites en cuatro años

Usará combustible líquido, que permite encendidos y apagados durante el vuelo que hacen más precisa la programación de las órbitas en el espacio.
Según La Nación, ese año, si todo sigue según lo planificado, a fines de 2012 la Argentina podrá ingresar en el selecto club de países que disponen de vehículos espaciales propios.
El desarrollo se está haciendo íntegramente en el país y está en manos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que coordina el trabajo de numerosas instituciones del sistema científico nacional, entre las que se cuentan el Centro de Investigaciones Opticas y el Instituto de Radioastronomía (ambos del Conicet), el Instituto Balseiro, el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba y el Grupo de Ensayos Mecánicos y Ambientales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata.
Ya se cumplieron exitosamente dos etapas del programa Tronador. En mayo de 2007 se lanzó un cohete de prueba, más pequeño, desde Puerto Belgrano, a 30 kilómetros de Bahía Blanca. Y otro algo más grande, el Tronador Ib, se lanzó en mayo de este año.
La base de lanzamiento del cohete definitivo estaría en la provincia de Buenos Aires.
“Es un desarrollo complejo, son cosas difíciles, pero hasta ahora todo va de acuerdo con lo previsto. Estamos muy contentos.” Desde los Estados Unidos, donde acababa de llegar ayer por la tarde, el doctor Conrado Varotto, presidente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), se refería de este modo al Tronador II, primer lanzador de satélites argentino que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales desarrolla íntegramente en el país.
Este fin de semana, se conoció que la fecha de lanzamiento propuesta para este vehículo espacial está prevista para 2012. En este momento, los países que cuentan con lanzadores propios son los Estados Unidos, Rusia, Ucrania, Japón, China, la India, y la Unión Europea.
“En la actualidad, el alquiler de un lanzador orbital para colocar un satélite en el espacio ronda la cifra de 12 millones de dólares, según el tipo de satélite. El desarrollo completo del Tronador II requerirá una inversión aproximada de cuatro millones de dólares”, explicó el licenciado José Astigueta, responsable científico del proyecto Inyector Satelital de Cargas Utiles y Livianas (Iscul) de la Conae, durante uno de los talleres del Programa de Comunicación Pública de la Ciencia de Córdoba, consigna la Agencia CyTA-Instituto Leloir.
De acuerdo con Astigueta, la meta que se han propuesto los científicos argentinos es fabricar un cohete de 20 metros de longitud, de 30 toneladas de peso, con capacidad para colocar un satélite de hasta 200 kilos de peso a una altura de 500 kilómetros. En el momento del despegue, tendrá una velocidad de 7900 metros por segundo. 

 

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