La Biblioteca de la Unicén cumplió dos años desde su mudanza al Campus

Lejanos quedaron aquellos 15 días de mudanza en julio de 2013 en los que más de 130 voluntarios mudaron la Biblioteca de la Unicén, de la sede del rectorado en Pinto y Chacabuco, al majestuoso edificio que hoy disfrutan en el campus universitario. Con cerca de 62 mil libros y los espacios colmados de alumnos y docentes, el balance es más que positivo y los desafíos aumentan día tras día.
Lucía Leiboff, directora de la Biblioteca, y Liliana Varela, vicedirectora, dialogaron con El Eco de Tandil sobre lo que fue este tiempo de adaptación y el proceso que le llevó a toda la comunidad universitaria.
El 5 de agosto de 2013, la Biblioteca comenzó a funcionar en el Campus, aunque meses después se realizó la inauguración oficial. Estos dos años tuvieron un montón de cambios, de experiencias nuevas, de trabajos diferentes a los que hacían en la sede de Pinto y Chacabuco como fue el agregado de las salas de video, auditórium y distintas experiencias que se fueron sumando.
Tal es el caso del espacio literario infantil que se inauguró hace un año y para el cual se compró mucho material y libros. Sin embargo, la donación de Sara Facio, pareja de María Elena Walsh, fue quien brindó el puntapié inicial para el inicio del sector. “Actualmente cuenta con 200 libros y muchos de los ejemplares se prestan para que los lleven a la casa o para que vengan a hacer alguna actividad especial; no solamente para los jardines de infantes sino algunos colegios con los grados más pequeños. La verdad que tuvo muy buena recepción”, destacaron.
Por otro lado, recordaron que se están realizando visitas guiadas para los estudiantes pero también para los adultos mayores de la Universidad y de distintas otras instituciones como las maestras jubiladas, la comisión de la Biblioteca Rivadavia, colegios del interior, entre otras. Además se acercan personas particulares o padres de estudiantes en la época de ingreso que llegan para conocer el campus en general y en particular la biblioteca. “La realidad es que nos encontramos con que los padres no la imaginan con estas dimensiones ni con los servicios que se prestan”, reconocieron.
Hoy día hay cerca de 62 mil libros en la Biblioteca pero se fue purgando ya que antes de la mudanza se hizo una clasificación del material obsoleto que se dio de baja, entonces se ejecutó un balance con las incorporaciones. “Faltan compras pero justamente ahora estamos en un proyecto que esperamos que se cumpla ya que permitiría el ingreso de unos cuantos libros nuevos”, adelantó la directora.

Apropiación del espacio

El cambio de estar en la sede del rectorado a pasar a contar con un edificio propio, con estas dimensiones y servicios, fue un beneficio más que importante para toda la comunidad educativo y en particular para los alumnos.

Tal es así que Liliana Varela indicó que los estudiantes antes iban a la Biblioteca del centro a retirar los ejemplares pero eran los menos los que se quedaban a leer en la sala ya que al tener el Campus lejos, se acercaban cuando ya no tenían que cursar y funcionaba como de paso. “Hasta en algunos momentos resultaba engorroso porque tenían que tomarse un colectivo, bajarse en el centro, buscar el libro, volver a subir al colectivo y bajarse en su domicilio. En cambio acá no sólo retiran el libro sino que vienen a utilizar los espacios y a estudiar; por lo tanto es un cambio muy positivo para la comunidad universitaria”, reconoció la vicedirectora.
Lucía Leiboff reconoció que al principio tenían temor de si se iba a utilizar toda la Biblioteca y luego fue un impacto verla la llena “es más, algunos días casi como que faltara espacio porque está desbordada de personas”. Agregó que los alumnos utilizan todos los espacios y son ubicados, se adecuaron perfectamente al uso y cuidado del mismo, así como al uso de los celulares que los traen en vibrador o hablan afuera. “Ven que esto es lo que pueden utilizar y lo cuidan como tal, sin duda se apropiaron del espacio”, reconoció.
Por último recordaron que la sala es abierta al público, en el horario de lunes a viernes de 7.30 a 20 y los sábados de 9 a 13. Los auditorios tienen un uso especialmente de jornadas y congresos, pero también los han solicitado por ejemplo para un taller de actualización de teatro de títeres combinado con la Facultad de Arte. También cuentan con un equipo de videoconferencias, entre otras cosas. Más información pueden obtenerla en www.biblio.unicen.edu.ar.

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