La comuna no controló a los boliches y algunos empresarios no acataron la nueva ley provincial

Durante el primer fin de semana de vigencia de la Ley provincial 14.050, que regula el funcionamiento de boliches bailables y establece el cierre de sus puertas a las 5.30, algunos locales nocturnos de la ciudad no acataron la nueva disposición.
?Más allá de que no hay gente para llevar a cabo los controles, lo que nosotros anunciamos fue que la ley todavía no está puesta en práctica, que faltan definir algunas cuestiones?, afirmó Roberto Martín, director de Inspección General del Municipio.
De todas formas, el funcionario reconoció que, pese a la falta de controles, algunos boliches se encuadraron en la normativa cerrando sus puertas a las 5.30, situación que generó algunos inconvenientes a la hora de la salida ?en malón? de las personas que se encontraron en su interior.
En diálogo con la radio de Multimedios El Eco, Martín hizo un análisis de la ley de nocturnidad, que tiene por objetivo reducir el exceso de consumo de bebidas alcohólicas en los jóvenes, y aseguró que ?la reglamentación de la ley no está hecha? y que por lo tanto, ?hay algunos puntos que hay que corregir?.

Las razones de la
no implementación

Entre los puntos que aún restarían aclarar, el director de Inspección General mencionó que ?el artículo 13, por ejemplo, habla de que la ley tiene que ser reglamentada por el Poder Ejecutivo, que determinará las autoridades de aplicación, o sea, quién se va a hacer cargo de los controles y quién va a determinar la ?letra chica? de la ley?.
Por otro lado, agregó que ?el artículo 17 dice que los municipios deberán adaptar sus regulaciones, las ordenanzas existentes, a esta nueva ley, lo cual lleva un tiempo de adaptación y de consenso?.
Por eso fue que ?no se implementó, más allá de si tenemos o no gente, porque todavía no sabemos si somos nosotros los que tenemos que controlar o no?. Y eso es lo que ?tiene que surgir de la reglamentación?.
No obstante, Martín reconoció que ?algunos boliches en Tandil cumplieron con el horario de cierre a las 5.30 de la madrugada?, con lo cual ?pudimos observar cómo funcionaba la zona en ese horario?.
Frente a ese contexto, dijo que se pudo ver un panorama ?bastante caótico, en una primera prueba? y agregó que ?en un boliche, la gente va saliendo en forma progresiva, cuando se cansa, en el horario que normalmente sale, para cuando se cierras las puertas, queda muy poca gente?.
En efecto, ?cuando cerrás a las 5.30 de golpe, sale todo el mundo en malón, lo que provocó algunos encontronazos?.

Una ley con ?algunos agujeros?

En cuanto a las definiciones a corto plazo, el funcionario manifestó que ?dependerá de cómo se va a ir implementando la reglamentación; no es una cuestión que es solamente de Tandil. Ramos Mejía, el lugar donde más boliches debe haber en el conurbano bonaerense, no lo implementó todavía por las mismas razones?.
Asimismo, mencionó que ?quedan algunos agujeros en la ley que, esperemos, con la reglamentación se aclaren. Entendemos y compartimos el criterio de que con la ley se busca que haya un menor consumo de alcohol, tanto en mayores como en menores?.
Por lo que observan, ?nos quedamos con la duda de qué es lo que va a pasar, por ejemplo, con los bailes de egresados. Y si el objetivo es que no se consuma alcohol, obviamente, tendrán que ser con gaseosa?, planteó. ?Ahora, si lo que dice la ley es solamente para locales bailables, no estarían alcanzados?.
En conclusión, aún hay cuestiones que deben ?dilucidarse? porque, si el ?espíritu de la ley es que no haya alcohol, no tiene que haberlo ni en un boliche, ni en un casamiento?.
Finalmente, aseguró que desde la Dirección de Inspección General mantendrán reuniones con los empresarios nocturnos durante el transcurso de la semana ?para ver cómo lo vamos implementando en conjunto?.*

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