La comunidad educativa del CEC 801 se vistió de fiesta al celebrar sus cincuenta años de vida

La comunidad educativa del Centro Educativo Complementario 801 celebró ayer el quincuagésimo aniversario de la institución, ubicada en calle Brandsen 969. El acto contó con la presencia de autoridades educativas y municipales. Con gran emoción se otorgaron reconocimientos al personal. La directora Virginia Dennehy apuntó a seguir trabajando en “la creatividad en la enseñanza”.

La ceremonia comenzó alrededor de las 10 y contó con la presencia del intendente Miguel Lunghi; la inspectora jefe de la Región 20, Guillermina Levy, el inspector jefe distrital, Rodolfo Badin; el presidente del Consejo Escolar, Cristian Cisneros, y demás consejeros; y la coordinadora del Servicio Zonal de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, María Marino.

Participaron además autoridades civiles, inspectores de las distintas modalidades y ramas, representantes de entidades de bien público y comunidad en general.

En principio se invitó a las autoridades a descubrir una placa recordatoria para dar luego comienzo al emotivo acto. Tras recibir a las banderas de ceremonia nacional y provincial, y de las instituciones que acompañan y trabajan junto al CEC 801, los presentes entonaron el Himno Nacional Argentino, a cargo de la Banda Militar del Comando de la Primera Brigada Blindada.

Al momento de los discursos, la primera en subir al escenario fue la directora de la institución, Virginia Dennehy, quien valoró el trabajo que realiza todo el equipo.

Agradeció además a los alumnos por regalarles sus sonrisas, sorprenderlos con sus preguntas, enseñarles cosas nuevas y elegirlos para ser parte de sus vidas.

“Quiero abrazar simbólicamente a todos los que han sido parte de este lugar, como alumnos, docentes y padres, que sepan que hoy también es su día porque todos y cada uno son parte viva de la historia del centro”, manifestó.
Acto seguido se invitó a Silvia Picollo, ex docente del CEC 801, a brindar también unas palabras. Emocionada, recordó los inicios de la institución, un 28 de agosto de 1966, a partir de lo cual resaltó que se continuó sin pausa, con el único propósito de velar por la atención y contención de niños, familia y escuela.

“Por aquí han transitado cientos de alumnos, docentes, orientadores sociales como educacionales, directivos, inspectores, familias, exiliares, cooperadores y vecinos”, dejando cada uno “su marca”, resaltó.

“Un lugar
extraordinario”

Por su parte, el intendente Lunghi agradeció a los directivos presentes por haberlo invitado a compartir este especial aniversario.

Destacó el gran trabajo y esfuerzo de la comunidad educativa de la institución y lo que ello implica para todo el barrio. Si bien admitió que “el centro complementario quizás la gente no lo conozca tanto”, indicó que “es un lugar extraordinario, donde se hace apoyo educativo, talleres, apoyo alimentario, encuentros, amistad y afecto. Y a los chicos se les brinda la oportunidad de retornar a su colegio con una mejor formación y la posibilidad de seguir avanzando y terminar como corresponde sus estudios”.

El futuro de
los alumnos

El Intendente resaltó que actualmente “la institución cubre los tres niveles”, lo que es muy importante para que los chicos puedan terminar el colegio y tener “menos deserción escolar y mayores posibilidades”.

Por ello, insistió en valorar el trabajo de todo el equipo que conforma la institución, tanto el de las docentes como de las auxiliares, quienes “todos los días le ponen el hombro”, ya que señaló que hay mucho trabajo y a veces deben enfrentar diversas dificultades.

En lo personal el jefe comunal admitió que estaba “muy feliz y contento de tenerlos en el barrio, de que hagan esto, que traten de buscar que no haya deserción escolar, que los alumnos aprendan y tengan una mejor convivencia, que estén contenidos y no estén en la calle. Eso hace muy bien a toda la sociedad y le va a hacer muy bien al futuro de los chicos”, finalizó el jefe comunal.

Reconocimientos

Luego, las autoridades del CEC 801 entregaron un reconocimiento a una docente y una auxiliar, ambas recientemente jubiladas, que dejaron gran parte de su vida en la institución. Muy emocionadas, subieron al escenario la ex docente de jardín, vicedirectora y preceptora Silvia Picollo, y la auxiliar María Salvador, que fue cocinera del centro durante muchos años y se convirtió en una gran colaboradora para toda la comunidad del centro.

Seguidamente, los propios alumnos de la institución homenajearon a los directivos y docentes con un número teatral dramático, organizado con la colaboración de los pasantes del profesorado de Teatro de la Facultad de Arte de la Unicén, quienes se encuentran realizando sus prácticas allí.

El enriquecimiento
educativo

Por último la inspectora jefe regional Guillermina Levy coincidió con el resto de los oradores en resaltar la dedicación del personal que conforma al CEC 801. Felicitó la propuesta curricular y el continuo acompañamiento en el fortalecimiento de todas las propuestas, lo que reconoció que enriquece a quienes se dedican a la gran tarea de educar.

Subrayó además la elección de las familias, que se vuelcan al centro y disfrutan que sus hijos puedan asistir. “Es un espacio de encuentro y de disfrute”, calificó Levy, y resaltó la demostración de cariño que minutos antes habían tenido los alumnos.

“Eso también nos gratifica a todos los que somos docentes, y que trabajamos por y para ellos”, reconoció.

Describió que “el CEC es un espacio de encuentro, no solo de aprendizaje, sino que tiene un sello significativo, un fuerte compromiso y calidad docente. También aquí se trabaja mucho en el encuentro con inspectores y con directores, que comparten propuestas curriculares, se enriquecen mutuamente, escuchándose y presentando trabajos, y eso es muy importante”, finalizó emocionada.

Tras sus palabras, se despidieron a las banderas de ceremonia y se invitó al público presente a compartir un riquísimo catering.

“El desafío a futuro es la creatividad”,
expresó la directora Virginia Dennehy

Al finalizar la ceremonia, la directora del CEC 801, Virginia Dennehy, dialogó con El Eco de Tandil. Expresó, con orgullo, que el balance de la institución que cumplió 50 años es “muy bueno”, ya que cada día se acerca más gente.
Manifestó que “lo que hace la diferencia es este trabajo en red y de articulación de equipo que fortalece a los chicos porque nos ayuda a tener una mirada un poquito más cuidada respecto de cada uno de ellos y que, en esta subjetividad, cada uno pueda encontrar su camino”.

Precisó Dennehy que “concurren al CEC entre 185 y 190 chicos. Fluctúa el número porque no es obligatorio venir, por lo tanto, hay chicos que desisten, o se vuelven a anotar, van y vienen. Somos 16 docentes y 5 auxiliares”.
De cara a lo que se viene, afirmó que el desafío a futuro es la creatividad, apostar a que los chicos encuentren propuestas que los entusiasmen, que los hagan mirar lo importante que es la educación para ellos y para su futuro y, ante todo, ahí está la creatividad en la enseñanza.

“Y sobre todo escucharnos y escuchar a los chicos -apuntó- escuchar qué necesitan y saber que no es como dicen que ellos no quieren nada, los chicos están esperando ser entusiasmados y tensionados por las propuestas”, finalizó. u

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