La empresa sostiene que trabaja en ?acuerdos posibles?

Por su parte, la empresa, que en la audiencia estuvo representada por los doctores Tirso Rodríguez Alcobenda y Raúl Pizarro, además del gerente de la firma, Guillermo Edo, emitió un comunicado en el que sostiene que ?se avanza sobre acuerdos posibles?.
Sin embargo, más allá de hacer nuevas consideraciones sobre la marcha del conflicto, no precisa sobre qué ejes se trabaja para solucionarlo.
En principio, hace referencias a la crisis que atraviesa el sector, y sostiene que ?no desea polemizar ni enfrentarse a un grupo de personas que hoy se encuentran muy involucradas en este conflicto atípico e inusual? en la trayectoria de la empresa.
Loimar afirma que ?vela por conservar y mantener firme la fuente de trabajo, el bienestar y futuro de los trabajadores, haciéndose responsable de las más de 200 familias que hoy se encuentran afectadas por esta situación insospechada?.
Respecto a las denuncias de vaciamiento, realizadas por los empleados, explica que la empresa ?debe honrar los compromisos asumidos con los clientes y proveedores y el despacho de mercadería está directamente ligado a ello?. Así explica la salida de camiones apuntada por los operarios, quienes sostuvieron que ladrillos, tejas y pisos estaban siendo acopiados en un corralón de la ciudad.

 

Especificar el marco de discusión

Sobre la cuestión gremial, opina que ?la libre elección del sindicato está regulada por la ley que define cuál es el alcance y especifica el marco de discusión por el cual debe aplicarse el convenio respectivo en cualquier actividad?.
Asimismo, aluden que las medidas hasta ?las últimas consecuencias?, anunciadas por los trabajadores en conflicto, ?son una imprudencia que lleva a la empresa y con ello a todos los que dependen de ella a una situación de extrema delicadeza donde unos pocos pretenden decidir el futuro de muchos. Imponer una idea a través de la intimación y el amedrentamiento no es el mejor camino para resolver un conflicto de esta naturaleza?.
Responden a otras acusaciones, como la de persecución, al decir que ?sería bueno que también cuenten que  muchos de ellos están desafiliados desde hace años del sindicato Solma, como es el caso del señor (José) Goñi, por ejemplo, y no por ello fueron perseguidos por la empresa o el gremio.  La relación entre empleados y empleador está regida por la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), que Loimar cumple puntillosamente?, agrega.

 

Armas y amedrentamiento
Contraataca recordando que ?Focra estuvo presente y operativa 24 horas  después de ser informados los despidos, cortando el acceso de entrada a la fábrica, a  los camiones y a la gente  que quería trabajar, con gente armada?.
En su defensa sostiene que el 80 por ciento de los operarios está en desacuerdo con el conflicto y que Loimar ?siempre se ha preocupado por sus trabajadores y sus familias, capeando cada una de las crisis, siendo previsores y adelantándose a los acontecimientos futuros?.
Por otra parte, informan que el día del comienzo del conflicto había líneas de producción completas trabajando, hasta que ?las amenazas? hicieron que muchos empleados decidieran dejar sus tareas.
También aclara que ?no es cierto que la empresa no permitió el ingreso a fábrica en el turno de la tarde de ese día? y vuelve a puntualizar que hubo amenazas contra los que querían trabajar.
Finalmente, asegura que ?es el deseo de Loimar finalizar con este conflicto en el marco de un diálogo productivo y de sentido común, en el que prime, más que nada, la libertad de trabajo de todos aquellos que hoy saben, reiteramos, que la empresa es y se siente fundamentalmente responsable ante sus trabajadores, sus familias, como así también frente a sus clientes y proveedores en medio de una crisis mundial de la que ni nuestro país ni nuestra ciudad escapan?.

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