La generación dorada va por un buen camino

El seleccionado argentino de básquetbol transita a paso firme el camino a los Juegos Olímpicos de Beijing, donde defenderá la medalla dorada lograda en Atenas 2004.
El equipo dirigido por Sergio Hernández conquistó el domingo con comodidad en el Luna Park el Torneo Súper 4 -lo ganó también en 2000, 2001, 2006 y 2007- al imponerse con absoluta facilidad a Uruguay por 97 a 60.
La presentación de la “generación dorada” provocó gran impacto en la gente, que se enamoró de este equipo, y atrajo en las dos noches a 18.000 personas al mítico estadio Luna Park.
Luis Scola, el gran líder de este grupo al no estar Emanuel Ginobili, y el “Chapu” Andrés Nocioni se llevaron las mayores ovaciones, pero al final, en la entrega de premios, los simpatizantes despidieron al equipo con cerrados aplausos.
Más allá de ese fácil triunfo, como el conseguido 24 horas antes sobre México por 88 a 60, quedaron varias cosas positivas como saldo de esta primera etapa de la preparación camino a los Juegos.
El equipo está poco a poco encontrando un mejor ensamblamiento, a pesar de no contar con Ginobili, Fabricio Oberto, Carlos Delfino y Leonardo Gutiérrez.
Teniendo en cuenta la escasa oposición de sus rivales, Argentina dejó en claro en el rectángulo de juego esa mística especial que tiene la “generación dorada”, ya que los jugadores mantienen una actitud para encarar los juegos y un fervor que los llevó a tan alto nivel en el mundo.
“La Oveja” Hernández ha tenido apenas 10 entrenamientos y 3 partidos. Sin dudas, muy poco para dimensionar hasta donde puede llegar el equipo.
Entre lo positivo hay que destacar el importante aporte del pivote Juan Gutiérrez (12 puntos y 6,5 rebotes), quien brindó ductilidad para moverse en la cancha, intimidó a los hombres altos rivales y demostró que juega muy bien de espaldas al tablero.
Lo realizado en los amistosos con Polonia, México y Uruguay le dieron crédito para ganarse un lugar en el equipo.
En la misma situación se encuentra el tirador Paolo Quinteros (19 puntos), quien desmintió el mito de que no podía jugar a nivel internacional al dar ventaja de centímetros.
El escolta entrerriano es otro de los que seguramente formará parte del plantel en China.
Sin embargo, el jugador del CAI Zaragoza, de España, demostró una gran jerarquía, no le pesó el de ser reemplazante de “Manu” y Delfino y cerró con una actuación superlativa que le valió ser distinguido como el jugador más valioso (MVP) de la final.
Por su parte, el pivote, Román González, a pesar de que no lució como en el sudamericano de Puerto Montt -Argentina fue campeón-, aportó potencia y capacidad rebotera y también se ganó el boleto a Beijing.
Entre los puntos más altos está el gran rendimiento de Scola, cuyo muy buen estado físico marca diferencias en los tableros y que además aportó su liderazgo, como el que tuvo en el Preolímpico de Las Vegas.
Quizás la mayor dificultad estuvo en la base, donde Pablo Prigioni todavía no está en su mejor nivel, mientras que Antonio Porta aparece faltó de básquetbol y sin confianza, debido a su larga inactividad por una seria lesión de rodilla.
A su vez, Nicolás Gianella, quien le pelea el puesto tras un flojo partido contra los “aztecas”, anoche se mostró con más confianza, orden y determinación.
Hernández tendrá tiempo hasta el partido de mañana contra México para decidirse por Porta o Gianella para ser el base subrogante de Prigioni. 
En el debe hay que anotar algunos problemas defensivos, sobre todo cuando se jugó con dos internos y Esteban Batista complicó mucho.
En cambio, cuando Hernández puso en cancha a tres grandes -Federico Kammerichs, Scola y Juan Gutiérrez- se mejoró y la estrella de los orientales no gravitó.
Se espera mucho más de Nocioni, al que se lo notó con poca eficacia en los lanzamientos, aunque sumó rebotes y garra en la lucha aérea, al igual que Kammerichs, que anoche levantó su juego con respecto a lo concretado frente a los polacos y mexicanos.
La gira previa por España y en la propia China, donde la selección participará en una nueva edición del Diamond Ball, servirá para que se acoplen al equipo Ginobili, Oberto, Delfino y Leonardo Gutiérrez.
Además, permitirá ver algunas innovaciones tácticas ante equipos de mayor potencial, como el campeón mundial, España, y Lituania, que será el primer rival el 10 de agosto.
La “Generación dorada” está dando los primeros pasos con mucha seguridad y convicción, a pesar de los contratiempos por las lesiones de Ginobili, Oberto y Leo Gutiérrez o los de contrato de Delfino, quien aun no tiene club. (Télam). *

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario