La insólita disputa entre Felipe Vela y el Municipio a mediados del siglo XIX

¿Qué fue de los Vela en el lugar que los vio llegar, asentarse y construir su base de poder político y económico, en la frontera sur? Los cambios acaecidos a nivel provincial repercutieron fuertemente en ellos. Hacia 1862, una demanda judicial entablada por Felipe Vela contra la Corporación Municipal de Tandil concluía una historia que había empezado muchos años atrás.

 

Vela reclamaba la propiedad de un solar ubicado en el centro del pueblo, argumentando que el mismo general Martín Rodríguez se lo había entregado en 1823 a su hermano y a él. ?El terreno que se me disputa -aclara Vela en su defensa- me fue dado en propiedad no como simple poblador, sino como fundador, lo que tuvo lugar en el año 1823, por concesión hecha por el gobernador de esa época, finado general Don Martín Rodríguez [?] Casi inútil es referir que la propiedad era concedida para compensar, en algún tanto, el sacrificio de los pobladores de puntos casi desiertos, sin cuya ventaja no era posible formar poblaciones en esas épocas?.
 Más allá de los méritos que él consideraba tener, la corporación pretendía despojarlo aduciendo la caducidad de la posesión tras veinte años de abandono del terreno, a los efectos de erigir allí una capilla o una casa de justicia.
La muerte sorprendió a Vela en mitad del pleito, suceso que no impidió a sus contrincantes echar por tierra los derechos que él consideraba merecer como de primer poblador.
?Que Vela haya sido de los fundadores  del pueblo de Tandil -se nos dice- estableciendo una casa de negocio en el solar que solicitó y le fue concedido por el general Martín Rodríguez, solo quiere decir que el Ejército y los pobladores del Tandil fueron explotados por Don Felipe Vela antes que por otros  y que por consiguiente, lejos de recibir perjuicios, Vela habrá lucrado con gran ventaja expendiendo los artículos de consumo con grandísima utilidad hasta que otros posteriormente le hayan hecho competencia: verdadera compensación de los peligros a que se puede haber expuesto y no la propiedad del local  donde estableció su negocio que entonces no tenía valor alguno y por ello no le importó conservar su posesión después del año 1839 haciendo completo abandono hasta que en 1857 despertó su codicia solicitando [?] cercarlo y poblarlo [?] pero Don Felipe Vela no puede ya ver realizada su avaricia porque ella no puede acompañarlo a la eternidad donde Vela ha pasado?.

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