La instalación de un crematorio contribuiría a administrar el escaso espacio en el Cementerio

En el Concejo Deliberante se ha instalado el debate para redactar una ordenanza tendiente a la instalación de crematorios para humanos y mascotas. La tarea surgió frente a la inquietud de empresarios de otras localidades que mostraron interés por realizar la inversión en Tandil
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Consultado ante la iniciativa de los legisladores, Alberto Manna (h), propietario de la tradicional casa de sepelios Alessi & Manna, expresó que “es importante poder tener la ordenanza, por lo menos para tener una reglamentación para la instalación de un crematorio. Me parece perfecto. No sé si la ciudad está en condiciones para tener un crematorio”.

En ese aspecto, analizó que tal vez la demanda de este servicio aún no es significativa. “Si bien aumentó la cantidad de cremaciones en estos últimos años, no veo que haya sido en un porcentaje tan grande como para que sea tan redituable la instalación de un crematorio”, advirtió.

Manna observó que el incremento de los pedidos de este servicio se evidenció en los últimos 8 años. “En Tandil se hacían 4 cremaciones por mes y hoy no alcanzan las 20 entre las dos cocherías, en un total de entre 90 y 100 servicios que se hacen en Tandil por mes”, dijo, y evaluó que el índice de las familias que eligen esta opción ronda el 15 por ciento.

Sin embargo, consideró que de existir la posibilidad en la ciudad “probablemente empiece a haber gente preguntando por el tipo de servicio para ver la relación de los costos y probablemente se incremente, pero creo que hoy por hoy los cementerios parques están trabajando bien”.

Los cementerios

Por otra parte, Alberto Manna (h) consideró que “la gente sí ha desistido de estar en el Cementerio Municipal para pasar a tener parcela en el cementerio parque, donde puede llegar a tener más de un familiar en la misma parcela. Por ahí a la gente la convence el hecho de tener varios familiares juntos, todos en el mismo lugar”.

En tanto, Beto Manna (p) analizó que el crematorio sería “una solución para la gente que tiene fallecidos hace mucho tiempo en el Cementerio Municipal, que tienen que estar pagando continuamente”. Y agregó que resolvería la falta de espacio porque se podrían realizar exhumaciones y cremar.

“El Cementerio ha quedado medio colmado. Tal vez el crematorio sería una solución para eso y para la gente que está pagando renovaciones todos los años, en nichos o tierra, para que gaste una sola vez y esas urnas pequeñas las puede poner todas juntas”, destacó.

Las costumbres

Ya en el terreno de la cultura y las costumbres, Alberto Manna (h) describió que “la cremación es algo muy particular. Hay gente que ve lindo o ceremonial el esparcir las cenizas, tirarlas en algún lugar donde le gustó pasar en vida, en un campo, en el mar, en Córdoba, en alguna otra provincia, pero en muchos casos no saben qué hacer con las cenizas o está la discusión de quién las conserva”.

Desde su experiencia, manifestó que “en Tandil no veo que haya muchas consultas por el tema de la cremación”.
Hoy Alessi y Manna asiste al crematorio de Dolores, que es nuevo y hace unos seis años que está instalado. “En principio, las autorizaciones, la papelería la manejamos desde Tandil. No es necesario que la familia viaje. Las autorizaciones que se firman acá siempre son con un familiar y dos personas que sirven de testigos. Nos pueden encargar a nosotros el traslado, presenciar la cremación y volver a Tandil con la urna con las cenizas”, indicó sobre la mecánica del servicio.

En cuanto a los familiares que se trasladan hasta Dolores, sostuvo que “el porcentaje es mínimo. Por ahí, se dan casos especiales de familiares que están viviendo en Buenos Aires y les queda más cerca ir directamente al crematorio. En principio, siempre se hace el velatorio acá en Tandil hasta un momento determinado que se cierra, y nosotros nos encargamos después de hacer el traslado y la entrega de las cenizas”.

La autorización para cremar la firma un cónyuge o hijo y la ratifican otras dos personas que ofician de testigos. Por otra parte, cuando existe una intervención policial, la Justicia le extiende a la cochería una nota para tramitar el certificado de defunción y les aclara si el cuerpo está liberado para la cremación.

“Nosotros no viajamos al crematorio hasta tanto no tener los papeles de la cremación. Sin tener la licencia para la cremación, no hacemos el viaje”, explicó Manna.

Los costos

Al comparar el costo en cantidad de pesos, el titular de la casa de sepelios evaluó que “un servicio a tierra siempre va a ser más económico que un servicio a cremación por el hecho de que como no hay en Tandil, está la cuestión del viaje. Hoy por hoy, cuando se piensa en los números con la sepultura, la placa, algún florero, se termina gastando lo mismo que la cremación”.

Sumado a esto, en el cementerio parque se abonan expensas, aunque también se pueden saldar a perpetuidad. En tanto, en el Cementerio Municipal, cuando es una muerte reciente se paga la inhumación por tres años y después las renovaciones empiezan a ser anuales con tasas accesibles.

“Sí se presenta que como el Cementerio Municipal está colmado, a los diez años, a los familiares de los muertos que están en tierra empiezan a mandarles cartas para decires que hay que exhumarlos y tomar una decisión sobre qué hacer con los restos, y en el caso de los nichos es más o menos a los 20 años. Entonces se les presenta, dentro de muchos años, la problemática de qué hacer con el cuerpo del familiar”, informó Alberto Manna (h). u

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