La madre de los menores intoxicados por monóxido de carbono pidió que los responsables no queden impunes

Cabe recordar que el 3 de junio del 2012 un calefactor instalado en la casa, ubicada en Uriburu al 1000, comenzó a enviar el monóxido de carbono que producía hacia el interior del inmueble en el que se hallaba el grupo familiar compuesto por los menores Juan Evaristo Etchevets y Aaron Etchevets y sus progenitores Nilda Graciela Arriola y Adrián Etchevests, que resultaban inquilinos de la vivienda.

A raíz de dicha emisión de gases y la carencia de una adecuada ventilación, la totalidad de los moradores sufrieron una grave intoxicación por monóxido de carbono que provocó el inevitable fallecimiento en el lugar de los dos menores. Mientras que los adultos sufrieron lesiones de carácter grave a raíz de la intoxicación que puso en riesgo sus vidas.

 

Repercusiones

 

Así es que tras dos años de lucha, Graciela Arriola dialogó con El Eco de Tandil y recordó que luego de la estafa de los cuatro abogados que tuvo en Tandil, hoy en día cuenta con un letrado de otra ciudad con el que pudieron lograr tener al imputado en la causa de la muerte de sus hijos.

En cuanto a esta noticia, la madre de los niños destacó que la comunidad de Tandil que “charló tanto, me criticó y condenó que yo estaba loca” después de la muerte de sus hijos; demostrarles que “loca no estoy, que tengo más que nunca los pies sobre la tierra y estoy más consciente que nunca”. Además, agregó que es una satisfacción comenzar a tener la justicia por la que tanto tiempo luchó.

Por otro lado manifestó que la satisfacción sería que quien mató a los chicos vaya preso ya que indicó que el argumento que impuso el gasista, Luis Agustín Vacas, es que se olvidó de notificarle a Camuzzi que verificara el calefactor ya que estaba sobrepasado de trabajo. Frente a esto, Arriola argumentó que ése no es un justificativo ante el hecho que lo colocó mal así como también el descuido de no haber verificado las calorías de salida que tenía el termotanque.

Por otro lado agregó que esos son dos errores gravísimos de parte del gasista no serían un argumento para que pueda quedar preso, pero instó en la esperanza que le brinda el abogado que no va a ir preso sino con tres años de suspenso de condena. No obstante “yo espero que a la hora del juicio salga algo que pueda llegar a ir preso”.

En lo que respecta a su presente, Arriola manifestó que hoy está más tranquila, que le brinda más tranquilidad el abogado que tiene actualmente ya que se juega el todo por el todo. Por lo pronto, le resta esperar que en este 2015 se dé por terminada la justicia de sus hijos y que “los responsables de una u otra manera paguen por esas muertes y que no queden impune”.

Además este año quiere comenzar una lucha para que en ningún lugar haya otro caso como el de Evaristo y Aaron “por negligencia de una persona imprudente”.

 

Conflicto con los abogados

 

Uno de los motivos por los cuales Arriola justifica la demora de los imputados es la mala actuación que tuvieron los abogados de Tandil que contrató en un primer momento. Frente a esto y ante la falta de avance en la causa, decidió contactarse con un letrado que no es de la ciudad y quien, según su testimonio, en 15 días le sacó la causa adelante y cuando no había ningún imputado, él encontró seis.

En relación a los abogados de Tandil, afirmó que siempre tenían algún contacto para que se detuviera la causa. Uno era amigo de un imputado, el segundo de otro imputado, el tercero era “negligente de todo” y el último no supo leer la causa.

“Como me dijo mi abogado nuevo, ése tiene que empezar a hacer jardín de infantes para empezar la carrera de abogacía porque lamentablemente fue bochornoso”, advirtió.

También denunció que se tapaban unos a otros por amistades y por ciertas cuestiones económicas.

Sin embargo, la mujer advirtió que todo esto va a quedar al descubierto el día del juicio que lo van a hacer con una charla abierta a nivel nacional, dando nombre y apellido de las personas que la estafaron en Tandil y por qué lo hicieron. Es más, agregó que el fiscal Marcos Egusquiza quedó muy mal con ella porque a mitad del 2014 el gasista declaró que había colocado el calefactor cuando durante más de un año lo había negado, y jamás le notificó para decirle que ya tenían al responsable de las muertes; “así que es una cuenta pendiente que tiene el fiscal conmigo”.

Por último, en lo que respecta a los juicios, Arriola explicó que el primero que tiene es con el policía que le sustrajo el celular estando el cuerpo de su hijo en la casa. Este es un juicio oral y público y se llevará a cabo el 14 y 16 de abril. Además están esperando la confirmación de la fecha para el juicio oral y público con el gasista. 

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