La mitad de las viviendas de Villa Aguirre y San Cayetano evidencia déficit en la construcción

En cuanto a los servicios, el 47 por ciento de los domicilios no presenta cañerías de agua caliente en el baño y el 48 por ciento tampoco tiene en la cocina. En tanto, en el 68 por ciento de las casas visitadas no hay conexiones en el interior y sólo disponen de una canilla afuera, generalmente ubicada en la entrada.
Por otro lado, cerca del 40 por ciento de las viviendas carece de gas y cloacas, los dos servicios más reclamados. En San Cayetano, el 51 por ciento de los hogares no tiene gas y en Villa Aguirre el 35 por ciento no accedió a la red cloacal.
Incluso, muchos vecinos tienen estos servicios en la puerta de sus casas o muy cerca, pero no logran conectarse por falta de recursos, sumado al alto costo de la obra de conexión.
Los datos se difundieron en el marco de La Carpa, la muestra que desde hace cinco años realiza la Mesa Barrial de Instituciones de Villa Aguirre y San Cayetano, y son los resultados de la encuesta realizada por estudiantes y docentes de la carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Humanas de la Unicén.
 
La población
 
Las trabajadoras sociales visitaron 4.063 casas de Villa Aguirre y San Cayetano, donde viven 10.229 personas: 5.181 mujeres y 5.037 varones, mientras que 11 no registraron su sexo. 
El 78 por ciento de la población es tandilense. El 20 por ciento restante llegó de otras localidades y 103 personas nacieron en otros países, principalmente en Chile, Paraguay, Colombia y República Dominicana, y en menor medida en Perú, Bolivia, Uruguay, Brasil, España, Italia, Portugal y Hungría. 
Por otro lado, en Villa Aguirre el 76,87 por ciento de las viviendas es propiedad de sus habitantes; el 2 por ciento es alquilada y el 9,53 por ciento está cedido o prestado. Del número total de propietarios, el 26 por ciento no cuenta con la escritura.
En San Cayetano, el 72,1 por ciento de las casas es propio; el 2 por ciento es alquilado y el 12,23 por ciento es cedido o prestado. Del total de dueños, el 43 por ciento no ha podido acceder a la regularización dominial. 
 
Las preocupaciones
 
En relación a los problemas ambientales, obras y contaminación, la población señaló como las principales preocupaciones los animales sueltos, las ratas y lauchas y la acumulación de basura.
Los perros sueltos provocan mordeduras y accidentes de tránsito; en tanto, los basurales y los roedores proliferan en las zonas cercanas al arroyo Langueyú. También inquieta la contaminación que producen las fábricas. 
Otra demanda de los vecinos es por el estado de las calles, por falta de mantenimiento o la necesidad de que llegue el asfalto. En otras arterias hay pozos o carecen de cordón cuneta, con los trastornos que ocasiona cuando llueve. u
 
 
CINCO AÑOS DE LA MESA BARRIAL DE INSTITUCIONES
“El objetivo es discutir la política pública” 
 
En la Universidad Barrial se realizó el viernes pasado La Carpa, el evento anual de la Mesa Barrial de Instituciones de Villa Aguirre y San Cayetano, donde se comparten actividades y producciones de los habitantes de la zona.
Villa Aguirre está delimitado por la Ruta 226 y Labardén desde Cuba a Buenos Aires, en tanto San Cayetano abarca desde la vereda impar de Labardén hasta la zona de quintas entre Güemes y Buenos Aires. 
La asistente social del centro comunitario de Villa Aguirre, Gisela Catalano, recordó que la Mesa Barrial ya tiene cinco años de historia. “Surgió a partir de un grupo de instituciones que nos empezamos a juntar y a trabajar de forma conjunta, a armar una red porque veíamos que atendemos a las mismas familias”, indicó.
De este modo, los integrantes de la mesa -que se reúne tres veces por mes- analizan las problemáticas sociales de un espacio común. Participan todas las escuelas de la zona, los centros comunitarios y salas de salud, el programa Envión y el centro de referencia La Tribu, la sociedad de fomento y dos centros de práctica de la carrera de Trabajo Social de la Unicén. 
“A partir de este proceso de la mesa, fundamentalmente nos empezamos a centrar en dos temas bastante críticos y graves en esta zona: lo habitacional y las situaciones de riesgo de niños y adolescentes”, precisó la trabajadora social.
A partir de ese diagnóstico, se formaron dos comisiones temáticas sobre viviendas y niñez y adolescencia, ya que “el objetivo es discutir la política pública, debatir las situaciones de riesgo y vulnerabilidad que tiene la zona de Villa Aguirre y San Cayetano. Es decir, trascender el discurso institucional, que la institución no nos limite, que no quedemos atrapados adentro y respondamos sólo a nuestra función”, explicó Gisela Catalano.
La mesa ha invitado a muchos funcionarios del Municipio y del Poder Judicial que han respondido a la convocatoria para aportar respuestas y soluciones ante distintas inquietudes. 
 
Gestión, 
la clave
 
 
En cuanto al diagnóstico de este espacio interinstitucional, la encuesta sobre vivienda e infraestructura sirvió para “hacer una lectura de la realidad que tiene Villa Aguirre. Con respecto al tema de viviendas es una zona que de alguna manera es la que más está olvidada, por el hecho de que no hay muchos terrenos, no hay muchos lotes fiscales y hay muchas dificultades para acceder a la vivienda, para a través de los recursos del Municipio poder alquilar. No hay viviendas en condiciones dignas para que la gente pueda habitarlas”, detalló.
A partir de los datos del sondeo, las instituciones buscarán avanzar en la gestión. La doctora de la sala de salud de San Cayetano, Miriam Darthazu, explicó que ya han pedido intervenciones para viviendas de autoconstrucción ubicadas en Vigil y Labardén, que sufrieron desmoronamientos por minas de arena.
“La mesa ha logrado que los funcionarios se acerquen al barrio”, sostuvo la médica generalista y valoró que han logrado el reconocimiento de la barriada, a través del trabajo en red.
 
Salud y
prevención
 
La doctora contó que en la sala de salud “tratamos de hacer todo lo preventivo, con controles tanto de la mujer, del niño, del adolescente. Aprovechamos el trabajar con las instituciones, entonces hacemos controles en escuelas y jardines de infantes, con el programa Envión y a la población en general”.
En este camino, ofrecen talleres sobre la correcta alimentación, la importancia de la higiene, sobre las enfermedades, patologías que aparecen en diferentes épocas del año, violencia de género, drogadicción y sexualidad, entre otros temas. 
En salud, la doctora Darthazu explicó que las principales demandas “tienen  que ver con la higiene, con el saneamiento ambiental, en invierno con las enfermedades respiratorias. La vivienda es central. Todas las patologías salen de la vivienda”. 
Además del déficit habitacional, mencionó la necesidad de trabajo, ya que muchos adolescentes no tienen un proyecto de vida. “Eso tratamos de darles. Es un trabajo lento, pero hemos logrado bastante”, valoró la profesional. u
 
 
 
 
 
Comprometidos 
con el trabajo social
 
Los estudiantes de primero a tercer año de la carrera de Trabajo Social de la Unicén que intervienen en Villa Aguirre y San Cayetano son autores de la encuesta que plasmó la preocupante situación de esa zona con respecto a las viviendas.
Además, han trabajado con la problemática del arroyo Langueyú y la junta de 150 firmas con el reclamo de la barriada que fue elevado al Concejo Deliberante; con el derrumbe de viviendas de autoconstrucción; la regularización dominial y conexiones de servicios indispensables, entre otras necesidades. 
Los jóvenes pasan largas horas en el barrio, recorriendo las casas de los habitantes que van entrando en confianza y comparten los problemas que los aquejan. 
Por otro lado, las demandas los obligan a vincularse con todas las instituciones estatales e intermedias, y a conocer distintos temas para poder gestionar ante las autoridades competentes. 
En resumen, los estudiantes se forman en el territorio, a partir de la militancia social que los sensibiliza para ayudar a quienes más lo necesitan. u

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