La música pareció surgir de la pantalla en una serie de films del cine mudo

El título es casi una metáfora, ya que los músicos agrupados en la esquina de la plaza, estudiantes del Isaías Orbe, comenzaron a musicalizar el encuentro donde la secretaría de extensión de la Unicén y los integrantes del conservatorio se unieron para continuar visibilizando la situación por la que están pasando, trabajar y estudiar en un edificio que no es el adecuado, aunque por ahora tengan una prórroga del contrato de alquiler hasta 2018 y que aguarden avances en el proyecto del nuevo edificio que se encuentra en Las Tunitas.

Espacio de arte

Entrar al actual espacio musical de la calle Alem es, aunque las cosas no estén bien, un placer ¿Por qué?, se preguntará el lector. Y la respuesta es sencilla, un hall de piso damero sobre el que se descansan o se apoyan muchos instrumentos musicales; por ejemplo, un violonchelo al que le saca un par de notas maravillosas un jovencito de no más de quince años… también suena un saxo al que acompaña un violín. Dos chicas muy concentradas en dar con la nota justa, ensayando lo que vendrá en momentos. Como en todos los espacios de arte, en este se respira, se vivencia un aire de alegría, de vocación, de amor a la música. De no ser así, todos estos chicos, jóvenes junto a sus docentes e integrantes de la Area de Extensión de la Unicén -en esta oportunidad- no estarían embarcados en esta movida de visibilizar los problemas sin necesidad ya de enunciarlos. Preferible es disfrutar de las proyecciones de “By the sea” y “Laughing Gas” de Charles Chaplin y “The Frozen North” de Buster Keaton -cine mudo, musicalizado en vivo por los alumnos del conservatorio.

Solidarizarse con el otro

El Eco de Tandil dialogó con tres de los responsables de la velada de cine y música: Rubén Maidana, secretario de Extensión de la Facultad de Arte; Magalí Mariano, coordinadora de Extensión de la Facultad de Arte -ambos de la Unicén- y Annele Moroder, directora del Conservatorio de Música Isaías Orbe.

-¿Cómo surgió la idea de convocar a este evento junto al conservatorio?
Rubén Maidana: -Nuestra idea es poder articular la facultad con la comunidad, tanto con instituciones educativas como artistas locales. Visionamos en una oportunidad un trabajo que se había hecho con el Incaa donde se trabajaba con la musicalización en vivo del cine mudo. Pensamos que lo podíamos hacer en la ciudad teniendo la Facultad de Arte que tiene la carrera de realizador integral y junto al conservatorio. Y a principios de este año le propusimos a Annele esta idea que ella transmitió a los docentes, algunos de ellos se engancharon y por eso hicimos este encuentro.
-Y se dio precisamente en el Día de la Música.
Annele Moroder: -En realidad se dio justo -casi de casualidad- porque pensamos que tendría que ser en estas semanas que ya terminaron las clases y fue un buen día, en una noche hermosa.
-¿Cómo se siente siendo parte de toda esta visibilización acerca de la situación del conservatorio?
Magalí Mariano: -Para mí, ser parte de este encuentro es muy satisfactorio, trabajos la selección de los cortos y les propusimos a los chicos una serie de películas que nos parecía que podían funcionar y ellos eligieron, basándose en cada una de las cátedras y con lo que se identificaban más. Es una linda experiencia para inaugurar un 2017 con más jornadas como esta.
-Se siente el apoyo de la comunidad. Se lo vivió el día que presentaron el primer disco de los alumnos del conservatorio. ¿Cree que estas experiencias motivarán a algún o algunos funcionarios provinciales que tengan un espíritu sensible para tomar conciencia de que algo se tiene que hacer?
A.M.: -¿Cree que en estos casos hay espíritus sensibles?
-Bueno, convengamos que quienes tienen injerencia en la cultura deben contar con una sensibilidad particular por las artes…
-Nosotros tenemos que hacer cosas. Desde la propuesta de cortar la calle, armar un piquete y quemar gomas, que sería el extremo y hay mucho para hacer antes de llegar a eso. Por eso todo lo que está a nuestro alcance lo estamos concretando. El año pasado se caracterizó por la música en vivo con una serie de espectáculos temáticos, por estilos. Este año el movimiento estuvo centrado en la grabación del disco que se presentó días atrás y fue maravilloso. Y después estas cosas que tal vez no fueron pensadas específicamente por lo del espacio sino más vale como una articulación, como contaba Rubén Maidana, pero que para nosotros suma. En lugar de estar adentro del edificio estamos acá en la plaza, la semana pasada se hicieron todas las audiciones y ahora estamos al aire libre en una noche hermosa. La gente pasa y se suma y suena.
-¿Suena?
-Suena que el conservatorio está haciendo cosas, se está mostrando, que está actuando con la comunidad. Porque la necesidad no es para los 700 alumnos que están dentro del conservatorio, es para toda la comunidad.
-¿El deseo para el año que viene?
-Que fructifique todo este trabajo. Estamos muchísimo mejor que el año pasado, por lo menos tenemos promesas, lugares que antes ni soñábamos. Ahora sería el momento de que alguna de estas cuestiones comenzara a cristalizarse. Este es nuestro deseo.

Sería lo justo

Dejamos a los organizadores porque está a punto de comenzar la primera de las proyecciones de la noche. En tanto, los jóvenes músicos continúan demostrando sus conocimientos, creatividad y técnicas aprendidas en el Conservatorio. No lo hicieron en las mejores condiciones edilicias. Sueñan con un futuro donde tengan el espacio donde cientos de chicos que estudian por un sueño musical puedan concretarlo. Sería lo justo.

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