La restitución de derechos es el “mayor desafío” de la Dirección de Niñez

Para el inicio del cuarto mandato al frente del Ejecutivo, el intendente Miguel Lunghi buscó oxigenar su equipo mediante la implementación de movimientos internos de funcionarios, la incorporación de nombres que no provienen de la política, y además avanzó en la creación de dos nuevas direcciones: la de Estadística Local y la de Niñez, Adolescencia y Familia.
La formación de un espacio específico para la atención de temas vinculados a los niños, niñas y adolescentes responde a la necesidad de coordinar las acciones que se impulsan a nivel local en torno a la temática.
En ese marco “el mayor desafío y el trabajo más arduo tiene que ver con restituir derechos y bregar para que esos derechos se garanticen desde lo institucional y desde lo familiar”, resumió la directora de Niñez, Adolescencia y Familia, Virginia Ramírez.
En una entrevista con El Eco de Tandil repasó los lineamientos propuestos, los desafíos de su gestión y abordó la temática desde su mirada y respaldada en su experiencia.
En un extenso desarrollo, definió que el “objetivo mayor” del área será “poder atender a todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en familias en situación de vulnerabilidad” en lo que respecta a la restitución, que resulta “nuestro primer impulso”.
Pero también garantizar la integración de los sectores “más vulnerables” en las ofertas que se puedan impulsar desde la dirección y otras áreas comunales, con la posibilidad de bajar programas de los otros niveles de Gobierno.

Objetivos planteados

Con cinco meses de gestión, la directora del área ratificó que el objetivo planteado apunta a lograr un fortalecimiento de “todo el sistema de promoción y protección de los derechos y poder dar mejores respuestas con los recursos institucionales y sociales que tenemos”.
A ese esquema sumó la reciente conformación del Consejo Local, ámbito en el que los organismos gubernamentales de la sociedad civil se reunirán para abordar la problemática. “Y esa es una aspiración amplia pero entiendo que podemos lograr mejores resultados con todo el entramado local”, destacó.
Otra de las premisas será avanzar en la articulación con las áreas municipales dado que “lograr una confluencia en la respuesta institucional respecto de las familias vulnerables es de todo el Estado municipal en su conjunto”.
“El garantizar los derechos es uno de los objetivos pero todas las áreas nos debemos también poder asegurar avances respecto de la integración social, que es lo que el Intendente aspira. Un Tandil con barrios que accedan a los servicios, que cuenten con las ofertas culturales, educativas, de salud”, ratificó como parte de un desafío a nivel general.

Un abordaje conjunto
y el rol de la dirección

Frente a un esquema en el que intervienen diversas organizaciones en el abordaje de la temática de niñez y adolescencia, la dirección viene a resguardar el cumplimiento de un sistema de promoción y protección de los derechos y a articular entre todas las instituciones que trabajan en ese sentido.
La directora definió que resulta fundamental avanzar en esa articulación dado que “nos merecemos dar respuestas acordes a todas las necesidades en relación a niños y adolescentes” pero además porque “hay una parte muy importante que se responde oficialmente y otra desde las organizaciones sociales”.
Y así, con esta premisa, se brinda un “reconocimiento” a todas las organizaciones por su tarea y además se promueve una “mayor articulación” entre todos los actores involucrados en la temática.
En efecto, y en función a lo amplio de la problemática, su complejidad y la intervención de diversos factores, amerita que “todos los sectores involucrados estén dando una respuesta de conjunto”.
“El principio de corresponsabilidad es algo que queda un poco pendiente y es hacia lo que tenemos que trabajar”, reconoció la funcionaria y ejemplificó que “cuando tenemos una situación de vulneración de derechos es necesario que los sectores vinculados nos pongamos de acuerdo para dar respuesta a la altura de la necesidad de la situación”. Y mencionó al sistema educativo, de salud, judicial y municipal.
En definitiva, la dirección “viene a acompañar la articulación entre todos los sectores que deben organizarse en una respuesta frente a una situación de vulneración de derechos”.

Una mirada
de derechos

En otro pasaje de la entrevista con este Diario, la directora puso en consideración el caso del barrio Las Tunitas, donde se impulsó un trabajo con jóvenes “para empezar a revertir cuestiones que tienen que ver con lo comunitario y en relación a lo que se ve de los chicos”, a partir de situaciones puntuales planteadas por los vecinos.
Independientemente de los hechos que atiende la Justicia, Ramírez definió que “abordamos la cuestión desde una mirada de derechos” y agregó que “muchas veces se disponen medidas con respecto a algunos niños y jóvenes relacionadas a lo familiar, con la posibilidad de garantizar los derechos de los chicos más que sentarlos en un banquillo y acusarlos. La mirada es de un lugar de promoción de los derechos y de garantizarlos”.
Y analizó que “lo que surge como conflicto con los jóvenes es resultado de vivencias y situaciones familiares anteriores, por eso siempre hacemos hincapié en las cuestiones en el ámbito familiar y la necesidad de acompañar a las familias para que sean las que aseguren los derechos de los chicos”.
A su vez, valoró el abordaje realizado en esa zona de la ciudad y lo calificó como una “muy buena experiencia respecto a trabajar con grupos de jóvenes en otros ejes que los saca de la calle, del lugar del delito y siempre de situaciones de enfrentamiento con autoridades. Y los ubica en un lugar comunitario y en posición de servir a su comunidad, mostrarse de otra forma”.
Esta experiencia que se desarrolla en Las Tunitas es “significativa, más allá de que los grupos son chicos y que se presentan altibajos. Es parte de los procesos porque tampoco las soluciones no son mágicas ni únicas. Siempre el desafío es pensar respuestas acordes a la diversidad de situaciones”. u

>>><<< El contexto de surgimiento de una dirección específica Por otro lado, Ramírez se centró en la creación del área y puntualizó que la acción responde a un proceso que se desarrolló a lo largo de la gestión y que recobró especial impulso al avanzar en la necesidad de institucionalizar la política de niñez en el orden local, en consonancia con lo que establece la Ley 13.298. En ese sentido, repasó que en 2003, durante la primera gestión de Miguel Lunghi, se establecieron líneas de trabajo con la Provincia, que se tradujeron en convenios de atención de niños en hogares convivenciales y en el acuerdo de colaboración que se selló en 2008 y que permitió la creación del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño. En ese año también se inició un proceso a partir de la normativa sancionada por las cámaras de Senadores y Diputados de la provincia de Buenos Aires, que demandó nuevos abordajes para la atención de los jóvenes y también “una institucionalidad que se fue progresivamente logrando” hasta la creación de un área específica. En ese esquema además citó la presencia de organizaciones sociales abocadas al tema y que demandaban un espacio dentro de la estructura de Gobierno para canalizar las inquietudes, encontrar respuestas y articular acciones en el sistema de promoción y protección de los derechos de los niños. En definitiva, sostuvo que la creación del área se sustenta en la necesidad de contar con un espacio que pueda coordinar a todos los sectores vinculados al tema, en relación a una “maduración” en las políticas de niñez. Así, el 10 de diciembre la licenciada en trabajo social comenzó su gestión al frente de la nueva dirección que quedó bajo la órbita de la Secretaría de Desarrollo Social, a cargo de Alejandra Marcieri. Basada en su experiencia en el tema, destacó la importancia de la puesta en funcionamiento del área y valoró que representa un “aporte más” y una “presencia más fuerte” del Estado municipal en políticas de niñez. “Si bien es algo que fue tema de agenda desde un comienzo, tener la dirección específica aporta un respaldo a todo lo que se impulse desde el Ejecutivo”, subrayó. u >>><<< La violencia Respaldada en su experiencia como integrante del equipo del Servicio Local, Ramírez puntualizó que “siempre aparece como la cuestión más sobresaliente de todas las situaciones que se abordan la violencia, de las características más diversas”. Sostuvo que estos casos ocurren en el ámbito familiar, callejero, escolar. “La violencia es la problemática más compleja y sobresaliente que tenemos para abordar y que representa el desafío para todas las instituciones y en muchas áreas de atención de niños y jóvenes porque es la primera cara que aparece respecto de la vulneración de derechos”, analizó. Pero también surgen cuestiones relacionadas a la salud con la problemática de adicciones y conflictos familiares “que muchas veces genera la expulsión de los chicos del ámbito familiar”. “Lo más llamativo tiene que ver con la violencia. Aparece naturalizado en muchos aspectos de la problemática en general y por otro las situaciones de violencia que se presentan con mayor frecuencia e incidencia en las situaciones familiares. Esa progresiva aparición de la problemática de la violencia la veo en estos años de experiencia que tengo”. u

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