La rotura de un caño de la pileta ubicada en el último piso causó alarma en un hotel de Santamarina al 300

Ayer por la tarde, la rotura de un caño de desagote de la pileta ubicada en el último piso de Mulen Hotel, en avenida Santamarina 380, generó alerta entre huéspedes y personal del emprendimiento ante la presencia de agua que escurría por las instalaciones, lo que obligó a la evacuación preventiva del lugar.

El hecho se desencadenó alrededor de las 15 de ayer cuando se detectó la filtración de agua de la piscina, de unos 20 mil litros de capacidad, que comenzó a escurrirse por la escalera y por el hueco del ascensor, hasta terminar en el lobby.

Personal de la comisaría Primera y de la Unidad de Policía de Prevención Local participó en la evacuación de los pasajeros que, en forma organizada y con total calma, descendieron de sus respectivas habitaciones por escalera.
Los uniformados fueron convocados por precaución y participaron del procedimiento hasta que el panorama se normalizó.

También se requirió la presencia de una ambulancia del Hospital Municipal “Ramón Santamarina” ya que, en el momento en que se cortó el suministro de energía eléctrica de modo preventivo, una empleada se encontraba en el ascensor, de donde fue rescatada con una crisis de nervios.

“Un susto”

El gerente del emprendimiento hotelero, Juan Ignacio Trueba, brindó a El Eco de Tandil explicaciones sobre lo acontecido, transmitió tranquilidad y rechazó que el desperfecto pudiera poner en riesgo la estructura, tal como se especuló en los primeros minutos de sucedido el hecho.

En principio definió que solo se trató de “un susto” y precisó que “se rompió un caño maestro, bastante grande, e hizo que empezara a caer agua por el hueco de ascensor y escalera”.

En tanto, Trueba indicó que la pileta se encuentra ubicada en el último piso, en el 11, y que el departamento de abajo sufrió inconvenientes en el techo por la gran filtración de agua “pero nada más”.

“No hay ni peligro de derrumbe ni se rajó la pileta como se comentaba. Fue solo la rotura de un caño grande que, al estar las bombas de la pileta y yacuzzi prendidas, salía con presión”, detalló.

El accionar

Frente a lo ocurrido y de manera preventiva la gerencia determinó la evacuación de las “pocas personas” que en ese momento se encontraban en el hotel -por el horario- y las invitaron a permanecer en el lobby.

En paralelo cortaron la luz de todo el edificio para evitar mayores inconvenientes “y tuvimos que llamar a una ambulancia porque en ese momento quedó encerrada una empleada en el ascensor, que sufrió un ataque de pánico”, describió para referirse a la “única persona” que debió recibir asistencia ante el suceso.

La situación se detectó cuando una persona transmitió el alerta sobre la presencia de agua en las escaleras, por lo que rápidamente se accionó. En paralelo, se dio aviso al Sistema de Emergencias 101 Mejorado para que el personal policial colaborara con el desalojo de las instalaciones. “Sabíamos en qué habitación había gente, llamamos y no había nadie, solo dos o tres personas que bajaron cuando les avisamos y por tranquilidad recorrimos el hotel con la policía”, repasó.

Daños y
reparación

Superada la complicación, que marcó buena parte de la tarde de jueves, los responsables del hotel determinarán la limpieza general del edificio y evaluarán los eventuales daños que provocó.

“Hay una habitación que quedó afectada por el agua, después las escaleras son de cemento y el hueco del ascensor habrá que limpiarlo”, repasó Trueba.

El episodio se desencadenó en la previa al fin de semana largo de Carnaval, por lo que la gerencia podría resolver alguna derivación a otro emprendimiento hotelero.

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