?La sociedad de los ideales muertos?

02.08- Sandra Moreno, una lectora tandilense que hoy habita en la Patagonia, envió un poema a El Eco de Tandil cuyo título ha sido inspirado en la película “La sociedad de los poetas muertos”.
Es una tandilense que ama a su ciudad y hace 18 años que está radicada en la Patagonia.  Es profesora de inglés recibida en el colegio San José y ha ejercido la docencia en sus diferentes niveles.
Hace un tiempo que escribe poemas y desea compartir este último con nuestros lectores.

Erase una vez?
En un reino no muy lejano?
Los hombres perdieron su estrella
Y dejaron de soñar con un mundo mejor.
La indiferencia se apoderó de ellos
Y los condenó a vivir prisioneros
de la soledad de su egoísmo.

Erase una vez?
La palabra dejó de crear puentes entre sus almas
Para convertirse en instrumento de manipulación y engaño.
Tratando de encubrir su decadencia
Los hombres fueron perdiendo el mágico don
De mirarse a los ojos y manifestar su interior.

Erase una vez?
Los hombres decidieron ocultar su Dios
Y desechar sus valores más preciados.
Seducidos por el fuego ardiente del poder,
Obsesionados por conquistar tantos reinos vanos,
Se perdieron en el oscuro sendero de la ambición.
¿Acaso no recordaban que ya les había sido otorgado el mayor de los poderes: la fuerza transformadora del amor?

Erase una vez?
Los hombres dejaron de admirar
Los  atardeceres bañados por la espuma del mar,
Las soñadas noches de luna llena,
Las gotas de rocío acariciando la flor,
La jubilosa música de las cascadas,
La danza de las hojas del bosque abrigando a las hadas.
Muy lejos de respetar a la madre naturaleza,
explotaron sus recursos indiscriminadamente
no repararon en  sus nefastas consecuencias
¿Acaso ya no les preocupaba su planeta?

Erase una vez?
Una generación de jóvenes sin brillo en su mirada,
De ancianos olvidados,
De pobres abandonados,
De diferentes marginados,
De ignorantes ignorados.

Erase una vez?
Una tierra de vidas no vividas,
De inocencias perdidas,
De principios traicionados,
De sueños postergados,
De gritos silenciados,
De cerebros quemados y corazones anestesiados.

Erase una vez?
En un reino no muy lejano,
Todavía algunos ?locos?
Se toman de la mano
Y creen en el milagro
De volver a ser hermanos.

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