La Tribu en números

Son siete las personas que trabajan con alrededor de 40 ó 50 chicos que participan de distintas actividades (culturales, recreativas, de capacitación, etc). Dependen de la Provincia, que les otorga diez becas por mes con las cuales cubren los sueldos y afrontan algunas necesidades de los chicos. También se desenvuelven con aportes de otros organismos del Estado y ONGs.

En un principio funcionaron en el Hipódromo. Luego hubo un intento fallido de traslado al predio del ex Iser. De allí pasaron a la capilla de Lourdes y hoy ya cuentan con una casa propia, ?que es chiquita pero la estamos arreglando y planeando ampliar?, cuenta Labriola.

Además, La Tribu funciona en el comedor comunitario de Luci, de calle Juárez, donde también tienen una panificadora; la propuesta de murgas y otras actividades culturales se realizan en la Plaza San Cayetano. También hacen huerta en el hogar Los Peques y algunos chicos concurren al curso de líderes que se dicta en la Iglesia de los Santos de los Ultimos Días (de Avellaneda al 1700).

Esta suerte de dispersión no es casual. Cuenta Labriola que ?siempre se trató de ocupar espacios. La Tribu intentó hacer un trabajo de territorio en coordinación con las instituciones del barrio. Muchas veces tu lugar de referencia puede ser el centro donde desarrollás las actividades o puede ser una esquina, el arroyo, al lado de la vía. Apuntamos a estar atentos a esas situaciones y no dejar solos a los pibes Por eso tratamos de territorializar la propuesta para poder atenderlos?.

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