Las empleadas de casas de familia dieron el primer paso para gestionar la obra social

La reunión fue una de las repercusiones del reclamo publicado por este Diario la semana pasada.

Marta Susana Berríos contó que luego de que El Eco de Tandil difundiera su iniciativa, comenzó a llamarla gran cantidad de colegas. “Todas con el mismo problema que yo, que hace años que están pagando pero no tienen la obra social”, indicó.

El martes, la trabajadora social Celia Sucurado las recibirá en el Ministerio de Trabajo de la Nación, tras su regreso de las vacaciones. La comunicación generó expectativas porque les adelantaron que “se va a lograr que nos tomen en las obras sociales”.

En horario a designar, el único pedido es que el personal de casas de familia que cobre su salario en blanco se acerque con el recibo de sueldo donde está acreditado que paga la cobertura médica. Reunida la información, la funcionaria evaluará los caminos para realizar los reclamos. 

Según la ley, obras sociales como la de Uocra, Utghra, la de Seguros, Camioneros, de la Industria Lechera, la de Capataces y Estibadores Portuarios, Personal Rural y Estibadores, etc., están obligadas a tomarlas como afiliadas, aunque anteponen diversas excusas debido a que sus aportes son bajos. “Todas las que vimos nos dijeron que no”, planteó Susana Berríos.

La mujer explicó que si bien los patrones aportan cien pesos mensuales, el Gobierno nacional también contribuye para mejorar el pago a las obras sociales. “Todas te dicen que no tienen cupo, pero una trabajadora de una de ellas me confió que los obligan a decir que no hay cupo, pero cupo hay”, indicó la trabajadora.

 

El amparo

 

Por otro lado, Susana Berríos impulsó la posibilidad de que otras trabajadoras en su misma condición se unieran para presentar un recurso de amparo motorizado por la Defensoría de Pobres y Ausentes, pero deberán esperar a que termine la feria judicial.

Una treintena de empleadas se puso en contacto con la impulsora de esta iniciativa que busca hacer cumplir sus derechos laborales. Además, la llamaron desde los barrios Palermo y La Movediza, donde hay grupos de mujeres que venían discutiendo esta problemática.

 

Erradicar el temor

Muchas mujeres le manifestaron que “tienen miedo, y me tratan de valiente. Yo no me creo valiente, simplemente trato de buscar lo que es para nosotras, si todas estamos pagando”.

Susana Berríos alentó a las trabajadoras a acercarse al Ministerio de Trabajo (ubicado en 9 de Julio entre Mitre y España) el martes próximo, ya que son los patrones quienes hacen los aportes y también deben pretender que tengan la cobertura de salud que les corresponde.

Esta iniciativa puede abrir alternativas para todas las empleadas que se encuentran en situación similar, sin cobertura social aunque todos los meses les realizan los descuentos.

“Si están en blanco, ¿qué miedo pueden tener?”, concluyó. 

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