Liberaron al padre de Sofía; el cuidador del camping seguirá preso

Herrera debió comparecer debido a sus contradicciones durante la investigación de la desaparición de su hija Sofía, lo que a juicio de la Fiscalía de Río Grande significó una “obstrucción” de la justicia, informaron fuentes judiciales.
Herrera lloró al salir del despacho del juez, y en breve diálogo con los periodistas expresó que en la reconstrucción realizada en el camping John Goodall no supo “explicar las cosas, ubicar bien dónde estaba Sofía cuando desapareció”.
“Esa confusión se debe a la desesperación mía”, manifestó y agregó: “siempre el juez como los fiscales repitieron que sobre mí y mi esposa no hay sospechas, que no tenemos nada que ver con la desaparición de mi hija”. “Sofía tiene que aparecer sana y salva, no quiero pensar nada raro” expresó, manifestando desconocer por qué hay quienes sospechan de ellos.
“Hace once años que vivo y trabajo acá, todos me conocen, y no tengo ningún tipo de antecedentes malos”, afirmó. A su vez el juez López explicó al salir de la indagatoria que “ya no existen motivos” para que Herrera continúe detenido.
Pese a que aún no lo sobreseyó de esa imputación, expresó que “no existe elemento alguno que lleve a sospechar” que pudo participar en el secuestro de su hija. El abogado de los padres de Sofía, Francisco Ibarra, reconoció a Télam que Herrera cometió contradicciones, pero se quejó del trato al que lo sometió el juez, encarcelándolo y tomándole una indagatoria tan extensa.
“Fabián está muy mal, necesita descansar, está sometido a mucho estrés. Fue sometido a un exceso de rigor que no correspondía, no debió ser detenido ni incluído así en el proceso”, expresó. Consideró que los errores en las declaraciones testimoniales fueron “lógicos y esperables” en “un padre desesperado que busca a su hija perdida”.
La indagatoria a Herrera comenzó a las 10 con una entrevista con psicólogos y luego pasó a la indagatoria con el juez, que recién terminó a las 16,30 y de la cual salió llorando.
Ibarra destacó que su trabajo como querellante logró que el juez ordenara una minuciosa reconstrucción en el cámping John Goodall, donde desapareció Sofía, de la que derivaron elementos para detener al cuidador, Alberto Urrutia, ahora único sospechoso del rapto de Sofía.
“En más de nueve meses no hubo ni un avance en la investigación y la querella permitió que, en menos de una semana, se tenga una persona detenida. Por eso es ilógico pretender que uno de los integrantes de la querella está obstruyendo el avance de la justicia”, expresó.
La reconstrucción realizada el miércoles y jueves últimos permitió a los investigadores establecer con certeza el lugar en donde Sofía fue vista por última vez, a apenas 60 metros de la cabaña del cuidador Urrutia.
Fue en ese procedimiento en donde Herrera expresó una de sus contradicciones más graves, ya que señaló un sitio diferente ubicado a más de 200 metros de la casilla.
Esta reconstrucción llevó a López a pedir un allanamiento más profundo a la vivienda de Urrutia, que comenzó a realizarse esta tarde, y el propio juez aceptó la posible realización de nuevas excavaciones en el área.
Urrutia también prestó declaración indagatoria y fue interrogado ampliamente, aunque López no quiso revelar detalles del testimonio. “Ahora hay un plazo para definir su situación y permanecerá detenido. En tanto continuarán las evaluaciones de las indagatorias de hoy y las pruebas obtenidas en los procedimientos”, señaló.

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