Llegó la Fragata Libertad y se alista para el Bicentenario

El buque escuela Fragata Libertad arribó ayer al Puerto de Buenos Aires tras cumplir su cuadragésimo viaje de instrucción en el mar, y comenzará a alistarse para la Regata de Grandes Veleros en 2010, en la que participarán países latinoamericanos que celebran el bicentenario de su independencia, informó una fuente de la Armada.
“Para el Bicentenario de la Revolución de Mayo, en 2010, la Armada organizó una Regata de Grandes Veleros, ya que hay cinco países en Latinoamérica cumplen 200 años de independencia: Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y México”, informó a Télam el capitán de navío Roberto Ulloa.
El marino dijo que “es la primera vez en la historia de la vela mundial que 12 veleros hacen un viaje de instrucción y celebración, que zarpará en enero desde Río de Janeiro, llegando el 22 de febrero a Mar del Plata, donde se hace una revista a la que se invitó a la presidenta de la Nación, (Cristina Fernández de Kirchner)”, precisó Ulloa.
Luego sigue a Uruguay, “ya que participa el buque Miranda, cuya vela está pintada por Páez Vilaró, y llega al Puerto de Buenos Aires, a donde se concentran los 12 veleros y 3.500 marinos de todas partes del mundo, durante 5 días en los que habrá visitas abiertas al público”.
El itinerario continúa por Islas de los Estados -recalan en el Faro del Fin del Mundo, construido en 1884-, entra a Ushuaia por el Canal de Beagle, pasa por el Cabo de Hornos, toca tres puertos chilenos, y sube por el Pacífico a Perú, Ecuador, Colombia, cruza el Canal de Panamá a Venezuela, República Dominicana y termina en Veracruz, México.
A fin de alistarla para la regata internacional, “la Fragata terminó su viaje de instrucción un poco anticipadamente, ya que tiene que ingresar al astillero para un servicio”, dijo Ulloa.
La Fragata Libertad, al mando del capitán de navío Horacio Nadale, regresó tras cuatro meses de instrucción a las promociones 138 de los escalafones Naval Comando e Infantería de Marina y 94 del Cuerpo Profesional, de la Escuela Naval Militar.
El viaje fue “con muchos días de mar, lo cual permite tomar contacto con las condiciones de la naturaleza ya que, pese a que se considera que la tecnología lo resuelve todo, cuando empieza a soplar el viento marino, no es precisamente una `play station? que se juega en el living con las papas fritas a mano”, afirmó Ulloa.
“La instrucción enseña sobre estar mucho tiempo fuera de la casa y a convivir y trabajar en equipo, ya que no hay intimidad en un buque de unos 400 metros cuadrados habitables, en el que viven unas 300 personas”, planteó.
La Fragata zarpó de Buenos Aires el 12 de abril y visitó los puertos de Salvador de Bahía (Brasil), Tenerife (Islas Canarias), La Coruña (España), Amsterdam (Holanda), Dublín (Irlanda), Boston (Estados Unidos), Santo Domingo (República Dominicana), Fortaleza (Brasil) y Montevideo (Uruguay). “Es un asombro en cada puerto”, contó a Télam el guardiamarina tucumano Marcos Rodríguez, quien reconoció que “la convivencia arriba de una nave durante 22 días atravesando el Océano Atlántico sin ver tierra es difícil”. No tan difícil, no obstante, como soportar una tormenta en alta mar: “Se volvió muy complicado cuando tuvimos una tormenta que nos zamarreó demasiado, antes de llegar al Puerto de Uruguay”. También tuvo sus dificultades la convivencia con el personal femenino embarcado, ya que “los hombres se malacostumbran a manejarse entre sí y, cuando hay mujeres, los modales son otro desafío”, consideró Rodríguez. La dotación fue de 26 oficiales, 185 suboficiales y 102 guardiamarinas en comisión, e incluyó personal militar femenino: 2 oficiales, 13 guardiamarinas y 7 suboficiales. Los gavieros con uniforme de época se deslizaron por las escalerillas de las velas hacia la cubierta para correr a tierra, en Dársena Norte, donde los esperaban familiares de Lerma (Salta), Perico (Jujuy), Punta Alta (Buenos Aires) o Trelew (Chubut).-

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