Loimar denuncia prácticas patoteriles y niega una intención de vaciamiento de la empresa

La empresa Loimar SA salió en las últimas horas a defender su posición en el conflicto que lleva adelante con los trabajadores, al tiempo que aseguró que no tiene intenciones de provocar un vaciamiento de la planta.
A través de un comunicado de prensa, comienza haciendo una breve reseña de la historia de la empresa, diciendo que ?es una empresa familiar con 37  años en Tandil, que se dedica a la fabricación de materiales para la construcción. No es casualidad que hoy sea una de las principales fábricas de la industria cerámica del país, gracias a una fuerte política de inversión en maquinaria, tecnología y al apoyo que recibió y recibe siempre del personal que trabaja en ella.
Construyó su historia con el esfuerzo de todos los que la acompañan habiendo podido pasar por todos los altibajos de los últimos 30 años. A lo largo de ese tiempo, hubo que dimensionar el plantel  y ajustar o ampliar el uso de sus instalaciones al ritmo de las  grandes oscilaciones que impuso  la actividad económica.
Como resultado de ello, desde que se fundó,  Loimar  es hoy  cuatro veces más importante que en aquel entonces.  La premisa de sus directivos siempre fue invertir para crecer, generando nuevos puestos de trabajo  siempre más calificados y en momentos de recesión, tomar las medidas oportunas y pertinentes para proteger la fuente laboral de la mayoría que trabaja en la empresa,  cuidando que el impacto de esas medidas fuese el que  menos impacte en las personas?.

 

Medidas preventivas
El parte continúa diciendo que ?hoy, iniciada una crisis en el mundo, cuya repercusión ya se percibe en la Argentina con fuertes bajas en los pedidos de mercadería, es necesario tomar medidas, como la de desacelerar la producción para poder preservar la mayor cantidad de puestos de trabajo en un futuro cercano.
En ese marco,  fue  entonces que se tomó la medida de restringir un turno en dos de sus cinco líneas de producción, desatando una desproporcionada reacción que nada tiene que ver con la medida en sí, si no  por un problema que tiene que ver con  un enfrentamiento intersindical.
Dicho enfrentamiento pretende tomar de rehén a la gente  de la empresa, a los proveedores,  contratistas y clientes, generando un gran daño  en la economía de la empresa y, por lo tanto, en todos los que en ella trabajan?.
Críticos con las actitudes generadas, aseguraron que el  conflicto es ?ajeno a la empresa? y que ? busca cambiar el clima de respeto y armonía que siempre  se procuró que existiera en el ámbito de  trabajo, con prácticas patoteras y liderado por gente que ni siquiera es de Tandil?.

 

Conflicto y audiencia
Más adelante hace referencia al inicio del conflicto, que data del martes 21 de octubre y que culminó el 23 del mismo mes a las 21, por dictarse la conciliación obligatoria. ?Se realizó el 7 de noviembre una audiencia en la Delegación Tandil del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires,  con la intervención del Sindicato Obrero de Ladrillo Máquina,  (Solma), en el marco dispuesto por la Dirección Provincial que dictó la conciliación obligatoria.
De esta manera, tanto Loimar como el Solma están negociando los distintos diferendos que llevaron a esta situación. La asociación gremial que representa los intereses de los empleados de Loimar,  Solma, solicitó sea revisada la decisión de la empresa de no pagar los jornales caídos y los premios perdidos como consecuencia de la huelga realizada durante tres días?.
Destacan que por estos días, los apoderados de Loimar, ?haciéndose eco de esa inquietud, se comprometieron a elevarla al directorio de la empresa para que la medida sea revisada  y dar una respuesta para la próxima reunión a realizarse antes del 20 de este mes?.

 

Responsabilidad y
medidas preventivas

Asimismo, reiteran que tal como lo ha hecho a lo largo de los años y teniendo en cuenta la actual situación económica, aplica con responsabilidad y a tiempo las medidas preventivas necesarias para evitar que se profundice la situación. ?Si se produce más de lo que se vende, terminan no pagándose los salarios a los empleados, ni las facturas a los proveedores. Tenemos que estar a la altura de las circunstancias, debemos mantenernos en el mercado con una empresa sana, que nos permita preservar la mayor cantidad de puestos de trabajo posibles y esperar que esto pase y poder así concretar las inversiones previstas, hoy demoradas por las circunstancias?.
La empresa aclaró que la ?representación gremial del personal de fábrica no es decisión ni de los directivos, ni de los empleados de la empresa, dado que hoy existe una resolución del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y que fue confirmada por un juez de Cámara en una segunda instancia; que indica que el encuadramiento sindical le corresponde al Sindicato Obrero Ladrillo Máquina (Solma) y es el convenio al cual debe ajustarse?.
En ese sentido, opina que una cuestión como la planteada debe ?recorrer otros caminos posibles y no con medidas de fuerza que lesionan el clima de respeto y armonía que siempre existió en la planta de la empresa?.

 

Niega rumores de vaciamiento
Sobre los rumores de vaciamiento, Loimar negó la especie y destacó que ?la razón de ser de esta empresa hecha con el esfuerzo de todos, es la producción y venta de materiales para la construcción y nuestra responsabilidad es para toda la gente. Estamos produciendo con nuestras líneas funcionando. Si estuviésemos llevándonos el horno, por ejemplo, se advertiría inmediatamente?.
Por último, expresaron sus directivos que ?no desean debates ni enfrentamiento con las personas que están envueltas en el conflicto, ya que está en juego el trabajo de decenas de personas, por lo que trataremos el tema con la mayor seriedad y el mejor de nuestros esfuerzos para arribar a buen puerto?.

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