Los acusados de actuar como ?patachorros? estuvieron vinculados con causas penales

Se trata de jóvenes de 20 y 22 años, que cuentan con antecedentes e imputaciones en el marco de la investigación de delitos cometidos en Tandil en los últimos tiempos.
Como informara El Eco de Tandil en su edición de ayer, el domingo al anochecer, la policía fue alertada por un amigo de las víctimas -que estaban fuera de la ciudad- sobre la presencia de ladrones en la vivienda de Alberdi 563.
El oportuno llamado y la rápida reacción policial posibilitó la detención de dos jóvenes, acusados de haber pateado la puerta e ingresado con fines de robo. Mientras uno de los demorados fue aprehendido en el lugar del hecho, el restante fue atrapado en San Lorenzo y San Martín.
Los imputados fueron identificados oficialmente como Matías Ezequiel Prado (20) y Walter David Figueroa (22).
La causa judicial iniciada fue caratulada como “Tentativa de robo agravado por efracción, resistencia a la autoridad y daño”, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción de turno.

En las crónicas

De acuerdo a lo informado oportunamente por la Jefatura Distrital de Policía, el Día de la Primavera del año pasado Matías Ezequiel Prado había sido atrapado durante un operativo cerrojo montado para interceptar a dos personas que poco antes habían ingresado en una vivienda para robar una notebook.
El delito había sido cometido en Roca 226 y -además de Prado- también fue demorado un menor.
Del operativo participaron efectivos de las seccionales Primera y Segunda, además de integrantes del Cuerpo de Policías de Barrio, que persiguieron la moto en la que se desplazaban los sospechosos.
Fueron apresados luego de chocar contra una camioneta estacionada en Machado y Roca, y en poder de los perseguidos se encontró la notebook en cuestión.
En tanto, a comienzos de junio había sido detenido Walter David Figueroa (22), durante un procedimiento realizado en una vivienda de calle De los Granaderos al 300.
Estaba sospechado de ser uno de los autores del audaz atraco sufrido por Analía Valentina Felice, el 31 de mayo, cuando transitaba en su camioneta Ford Ranger por Vicente López al 800 y fue interceptada por tres delincuentes.
Durante el procedimiento, la policía secuestró un revólver calibre 32 corto y 35.500 pesos en efectivo, según se indicó oportunamente.

Una reacción oportuna y eficiente
 
La víctima del intento de robo ocurrido al domingo al anochecer en Alberdi al 500, Angel Framolari, confirmó a El Eco Multimedios que al momento del ingreso de los patachorros a su vivienda estaba fuera de la ciudad.
“En primera instancia hubo un llamado a mi hijo realizado por un amigo de Tandil que le avisa que habían entrado al domicilio. Ese mismo muchacho enseguida cortó y se comunicó con la policía”, explicó inicialmente.
Añadió que “mi hijo hizo un enlace conmigo como para comunicarse y poder volvernos para acá, pero cuando llegamos nosotros -luego de varias horas- de viaje ya estaba todo terminado”.
Framolari destacó que “por suerte llegó la policía muy rápido y pudieron agarrar a los ladrones, que habían tomado muchas cosas de la casa. En general eran elementos chicos, porque habían roto la puerta y no había espacio para sacar los grandes. Lo elemental lo estaban llevando, como alhajas, relojes, cosas de computación; es decir artículos pequeños que pudieran sacar por la puerta”.
Sobre la mecánica del hecho, Framolari indicó que los ladrones “patearon la puerta y por ahí se metieron. Habitualmente sacan lo que esté a mano, pero se ve que se entusiasmaron. Se quedaron un ratito más, lo que hizo que la suerte los abandonara”.
 
Compromiso vecinal
 
La víctima del intento de robo indicó que “algunos vecinos se acercaron también como para cuidar lo que quedaba de uno, además de gente amiga que se quedó. El accionar de la policía fue muy bueno y es fundamental”.
Cabe indicar que si bien hay rejas en casi toda la casa “no alcanza. Vemos que algunas casas han puesto rejas en el frente. La puerta nomás no alcanza, hay que poner un poco más de rejas y seguridad”.
Admitió que “los tiempos cambian mucho. La modalidad de los ladrones es primero ver los lugares; no van al azar. Siempre hacen una especie de logística como para ver dónde se puede entrar”.
Finalmente, y al analizar los delitos que se registran en Tandil, Framolari afirmó que “la inseguridad está creciendo mucho”.

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