Los adjudicatarios de Smata esperan que la Justicia desaloje a los ocupas del barrio

Con el apoyo de la comuna, los adjudicatarios del Smata continúan con las gestiones para que la Justicia desaloje el barrio, todo en el marco del dilatado conflicto social.
Tal cual lo habían acordado, a fines de la semana pasada obtuvieron documentación de valía para el expediente, la que entregaron al jefe de Gabinete, Juan Pablo Frolik. Consideran, según se ha repetido, que tienen los argumentos necesarios para demostrar su derecho de propiedad, y cuentan con el aval de la Municipalidad, que habla de ?ocupación ilegal? y no autoriza la conexión de servicios.

 

Más documentación
El último capítulo en el que habían intervenido unos 40 adjudicatarios tuvo que ver con una reunión con el intendente Miguel Lunghi y Juan Pablo Frolik, en la que las autoridades les transmitieron que respaldan su postura y no permitirán el suministro de los servicios en el predio.
En esa oportunidad, Oscar Rodríguez, uno de los vecinos, indicó que tenían que realizar una nueva presentación ante la Justicia, porque ?el objetivo es que desalojen a la gente y que el juez que entiende en la causa vea que nosotros existimos y no es como se decía al principio, que las casas no tienen dueño?.
?Tenemos todos los papeles, todo lo que hemos pagado, así que somos los legítimos propietarios de las viviendas?, enfatizó Rodríguez.
En la víspera, el mismo adjudicatario dialogó con El Eco de Tandil para explicar la marcha del conflicto, y brindó precisiones sobre lo actuado hasta el momento.
?El jueves le dejé a Frolik una documentación que iba a presentar el viernes, y en los próximos días nos contactaremos. Se trataba de un boleto de compra-venta de las tierras, que hicimos nosotros en aquella época. Todo dependía de que yo lo consiguiera en Smata, y tuve la suerte de que en el gremio me dieran bolilla?, sostuvo en principio.

 

Paso a paso
-¿Continúan trabajando junto a la Municipalidad, entonces?
-Yo tuve un acercamiento con el doctor Frolik, hablé con Lunghi y me ofreció la reunión que se realizó. Ya nos habían facilitado gratuitamente los abogados de la Municipalidad, pero en ese momento les habíamos dado el sí a los abogados de Smata, así que no queríamos quedar mal con las partes.
-¿Cuáles son sus expectativas y las de los adjudicatarios?
-Yo tengo fe de que el juez (Francisco Blanc) en algún momento va a decir: ?Desalojen el barrio?. Es lo que pienso. No lo conozco ni sé lo que opina, pero habiendo presentado todos los papeles, creo que va a tener que reconocer que estas personas son intrusos. No hay otra.
-¿Cuánto pagaron de las casas?
-En aquella época nosotros pagamos las tierras, una escrituración que no se hizo, pozos de agua y otras cosas. El Instituto de la Vivienda puso la plata para levantar lo que se levantó. Nosotros teníamos que pagar por mes cuando finalizara la obra. Cosa que no sucedió. Pero creo que lo que no se hizo en aquella época, hay que dejarlo atrás, ya está. Ahora lo que quiero es recuperar lo mío y se acabó. Hay que dejar de echarse culpas y trabajar para recuperar lo que es nuestro. Eso sería lo ideal.

 

Espera y confianza
-¿Qué les dice Smata sobre lo actuado en aquel momento? Por ejemplo el titular del gremio, César Trapote, a quien usted ve…
-Nada, nada. No nos da bolilla. Pero eso ya no importa.
-¿Qué cree que pasará ante un eventual desalojo de los ocupas? ¿Confía en que terminarán el barrio?
-Yo creo que esto sirvió para que el barrio se termine y se entregue. Dicen que ?no hay mal que por bien no venga?, y en este caso me parece que es así. Hoy escuché un comentario favorable y creo que va a ser un empujón para que el Instituto termine de construir.
-Se lo nota convencido…
-Sí, estoy totalmente convencido.*

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