Los empleados de la salud privada cumplieron el segundo día de paro y definen los pasos a seguir

Los trabajadores de la salud privada, nucleados en la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (Fatsa) a nivel nacional, cumplieron ayer con su segunda jornada de paro en reclamo de una recomposición salarial y definirán la semana próxima los pasos a seguir.
El secretario general del gremio en Tandil, Guillermo Heredia, mostró su satisfacción por los resultados de la medida de fuerza y confirmó que estará presente el miércoles venidero en La Falda, Córdoba, cuando los congresales sindicales de todo el país acordarán cómo continuará el plan de acción.
?Si bien el nombre es paro, nosotros, por la particularidad de la tarea, tenemos que darle prioridad a determinadas urgencias. No nos permite que sea un paro total. Para eso, hay que hablar de la derivación de pacientes y se necesita más tiempo?, aclaró Heredia ante este Diario.
A continuación, indicó que los objetivos de la medida eran ?que la comunidad conociera el reclamo?, la manifestación de los empleados de la salud en sus lugares de trabajo y la atención de los pacientes de urgencia que requerían los servicios. ?Los tres se lograron?, señaló el secretario general.
Detalló que ?las mucamas no limpiaron, sí asistieron en las comidas, y los quirófanos sólo funcionaron para los casos complejos?. Y añadió que ?en los geriátricos sólo se hizo la comida y las cuestiones de higiene estuvieron supeditadas a las patologías de los pacientes?.
Heredia destacó que, debido a la complejidad y particularidad del sector, los distintos tipos de medidas fueron ?consensuadas? con los empleadores.

Los inconvenientes

?Estimamos que los trabajadores de la salud privada son cerca de 1.200, porque también contamos a los que no están registrados?, indicó el responsable gremial, y consideró que ?la adhesión al paro fue total, porque si uno preguntaba, todos estaban de acuerdo?.
Sin embargo, Heredia también se refirió a los inconvenientes que surgieron durante las jornadas de protesta: ?Se dieron en la definición de cuál caso es una urgencia y cuál no, algo que lo determinan los médicos. En algunos momentos, del primer día de paro sobre todo, tuvimos que intervenir, porque los médicos querían operar igual. Pero la decisión final la tuvieron los directores de cada uno de los centros?.
?Nosotros aconsejábamos a los pacientes la reprogramación, en los casos que no eran urgencias?, acotó.
A la hora de abordar los pormenores del conflicto, el trabajador de la salud señaló que ?la parte empleadora busca que el Gobierno dé una respuesta, pero hasta ahora no han existido reuniones para que se destrabe?. Y ató también a este punto que el Ministerio de Trabajo de la Nación no haya dictado la conciliación obligatoria, como se preveía al iniciarse la medida de fuerza.
Desde Fatsa sostienen que un posible incremento salarial (el reclamo es del 19 por ciento) beneficiaría a 550 mil empleados en todo el país, incluyendo a los que están en condiciones irregulares de trabajo.
Las firmas de salud privada argumentan que no reciben financiamiento y la autorización del Ejecutivo nacional para otorgar el aumento, lo que evitaría una nueva protesta.
El argumento es que la suba en los salarios devendría en incrementos en el Pami, las obras sociales y en las cuotas de las prepagas. *

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