Luego de recibir diversas ofertas, Solá ya “sueña” con encabezar una lista que una a la oposición

Solá ya le avisó a los dirigentes opositores que no anunciará acuerdos “antes de la época electoral” pero fuentes de su entorno confirmaron que el legislador mantiene “contactos permanentes” con referentes enfrentados al Gobierno nacional.
El reciente chsiporroteo que tuvo con el Gobierno nacional y con referentes de su bancada por el proyecto de estatización de las AFJP dejó al bonaerense al borde del alejamiento del oficialismo, y las fuentes consultadas -tanto de un lado como del otro- su salida es “cuestión de horas”.
El ex mandatario provincial ya ensayó el trabajo conjunto con sectores opositores al kirchnerismo en el marco legislativo, “con los que trabajó en proyectos de ley alternativos a los oficialistas desde el punto de vista técnico”. A la conocida relación que mantiene con el diputado cobista Enrique Thomas ahora le sumó una “importante afinidad” con el peronista disidente Jorge Sarghini, al que considera “muy respetable por las cuestiones técnicas”.
Con la meta de cerrar un armado político que concluya con su candidatura presidencial y con un alto en las legislativas del año próximo, Solá mantiene reuniones con dirigentes políticos bonaerenses, y teje respaldos empresariales que lo ubican como un “alternativo” a las autoridades actuales de la Casa Rosada. En esa línea, el bonaerense mantuvo una charla con referentes de la Cámara de empresas españolas argentinas “que lo invitaron a almorzar para que les diera su punto de vista sobre la situación argentina ante la ola de estatizaciones”, señalaron desde su entorno.
Sin embargo, su idea es consolidar en respaldos concretos la “buena imagen” que tiene como dirigente peronista, y con esta dirección ya tiene en agenda el inicio de una recorrida por municipios bonaerenses. “Lo importante es la militancia del peronismo”, le dijo Solá a sus íntimos, a los que les confió su decisión de avanzar en su candidatura legislativa para el año próximo.
Las alternativas son variadas y van desde los radicales que se referencian en el vicepresidente Julio Cobos hasta el propio Francisco de Narváez aunque, según confiaron a Noticias Argentinas fuentes del peronismo disidente, “existe un fuerte acercamiento” al ex ministro de Economía Roberto Lavagna. Los diferentes actores que pasan por la cabeza de Solá son el mencionado Lavagna, Sarghini -quien fuera el presidente del Banco Provincia en su gestión bonaerense-; el ex diputado Jorge Villaverde; el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; y De Narváez.
El nexo del bonaerense con el jefe de Gobierno porteño es Jorge Macri -primo de Mauricio-, que mantiene un enconado enfrentamiento con De Narváez y busca el reemplazo de la “pata peronista” para el PRO en la populosa Buenos Aires. Voceros del ex mandatario señalaron que “por esta horas son pocas” las encuestas que manejan pero destacaron que los sondeos que tienen demuestran una imagen positiva del 41 por ciento en territorio bonaerense.
Con esto números, Solá ya inició contactos con intendentes del Conurbano y con referentes de la provincia, mayormente opositores aunque algunos kirchneristas, porque está convencido de que “puede aunar al peronismo descontento” con la conducción del jefe del PJ, Néstor Kirchner. Solá aprovecha que por estas horas “tiene tiempo para tener reuniones y hacer política desde la calle y desde su despacho a través de proyectos legislativos”, y disfruta que, afuera del ejercicio de la función gubernamental, no sufre el desgaste de la gobernación.
Encaminado en la carrera electoral, el felipismo ya imagina un escenario sin Kirchner enfrente -estiman que el candidato oficialista será el jefe de Gabinete, Sergio Massa o el propio gobernador Daniel Scioli-; con la Coalición Cívica de Margarita Stolbizer; y un tercer frente encabezado por Solá.

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