Luz Milagros volvió a Chaco, donde seguirá internada

 

"Estoy feliz, muy contenta. Tenemos la fe de que todo va a ir bien", dijo esta mañana Analía Boutet, la mamá de Luz Milagros, mientras se realizaba el traslado de la beba desde el Hospital hacia el Aeroparque Metropolitano, para emprender el regreso hacia la provincia del Chaco.
Si bien allí deberá continuar con la recuperación en el Hospital Pediátrico de Resistencia, la mamá de la beba se mostró esperanzada: "Está viva, y eso es lo importante. Lo demás, Dios lo hará", afirmó en declaraciones a la prensa.
El traslado -realizado en un vuelo especialmente acondicionado por las condiciones de salud de la pequeña- se efectuó por la mañana y pasadas las 11:00 Luz Milagros y su familia ya estaban en la provincia del Chaco.
A poco de hacer cumplido cuatro meses de vida -el viernes pasado- los médicos autorizaron el traslado por la mejoría que experimentó con respecto al momento en que había llegado a Buenos Aires.
Por el momento, la pequeña permanece con asistencia respiratoria mínima y ya llegó a pesar 2,150 kilos. 
En el Chaco, la pequeña tendrá que seguir por el momento internada, para determinar cómo sigue su evolución. 
"Hay que esperar. Se irá viendo cómo sigue. Habrá que estimularla todo lo posible", señaló esta mañana Analía en referencia a los pasos futuros.
En el mismo sentido, añadió: "Va a seguir con la recuperación y luego se verá".
"Ha pasado una y otra. Y lo superó. Mucho de ello ha sido por la ayuda de las oraciones. Tenemos fe de que todo va a ir bien", dijo luego la madre de Luz Milagros.
A fines de mayo pasado, la beba viajó de urgencia desde la capital chaqueña en un avión médico junto a sus padres y personal médico, arribó al aeropuerto de San Fernando, y luego fue trasladada en una ambulancia al Hospital Italiano, de donde hoy salió de regreso a su provincia.
En aquel momento, la pequeña había sufrido una hemorragia digestiva y una alteración cardíaca, por lo cual los médicos resolvieron el traslado a Buenos Aires.
Antes de eso, el pasado 3 de abril, en el Hospital Julio C. Perrando de la capital chaqueña, la beba nació en forma prematura con seis meses de gestación.
Los médicos del hospital al no encontrar signos vitales en la pequeña, la dieron por muerta y la derivaron a la morgue.
Los padres de la beba, oriundos de la localidad de Fontana, pidieron ver el cuerpo para llevarse un recuerdo. 
Según se informó, en ese momento el matrimonio fue sorprendido por los gemidos de la pequeña, en medio de un cajón lleno de escarcha.
De inmediato, llamaron al personal del hospital y una enfermera le dio calor a la beba, que fue llevada a la sala de cuidados intensivos.

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