Luz Peuscovich expone en Buenos Aires

Dice Luz: ?Con fuerza de color y el humor interno de quien se cuestiona y acepta como forma de vida esa diversidad, dibujo y pintura, figuración y abstracción, línea y color, plano y textura, conviven, dialogan y nos interrogan. Es en esa conversación entre la cosa y su interpretación es donde se estrecha la distancia entre uno y otro?.
Este es el texto de la muestra y la idea surge de muchos sitios, ?creo que es el conjunto de distintas experiencias que uno va asimilando y reciclando en nuevas ideas?, dice la artista y agrega que ?Lo que más me interesa al presentar trabajos es plantear eso, una idea, hacer procesos de síntesis y asimilación?.
La otredad en sí es como un mundo desconocido, donde somos capaces de depositar todos nuestros temores, deseos, idealizaciones, de proyectarnos en lo otro, usarlo para, en realidad, dialogar sólo con nosotros mismos. Pero, en cambio, al superar esa instancia, cuando el encuentro interno se provoca y podemos adquirir nuestra propia identidad en sus completas funciones, logramos salir y conectarnos realmente con la otredad, verla a la cara? y ahí? el juego de la diversidad comienza.
?Al bajarlo a la pintura es claro, las leyes visuales gestálticas, que son las que uso para trabajar, inevitablemente nos llevan a un encuentro con nuestra propia psicología?. La ambigüedad entre figuración y abstracción permite que este juego sea aun más rico. Intento que cada obra individualmente tenga una relación profunda con el sentido del concepto, desde su nombre y connotación respecto de la imagen y su simbolismo?.
Lo que más me interesa es que la experiencia de mirar tenga que ver con un juego, donde uno encuentre alguna verdad propia, y luego una verdad de lo otro y por ende así encontrarse un poquito más cerca de la diversidad.
-¿De qué se trata la otredad? ¿En qué está inspirada?
-La otredad no se puede poseer y, sin embargo, nos contamina. Al tomar conciencia de la propia individualidad nos sorprendemos ante lo otro, que simplemente es lo diferente, lo ajeno. Jugamos a encontrar, a descubrir, a intentar franquear esa ruptura entre uno mismo y la vastedad de lo distinto. Qué función extraña cumplirá en nosotros que siempre nos encausa en un camino de auto referencialidad.
-¿Desde cuándo venís trabajando en ella?
-Desde principio de año vengo pintando estos trabajos, pero hace más o menos dos meses me cerró todo bajo el mismo concepto. Son siete pinturas.
¿Qué técnicas utilizaste?
-Acrílico y tintas sobre tela.
-¿Cómo llegaste a la galería y qué características tiene?
-Es una galería pequeña ubicada en la avenida Libertador. Llegué por esas cosas que conocés a gente que te presenta a otra gente y así? Cuando le mostré los trabajos a Karina le gustaron mucho y comenzamos a planear así la muestra para octubre, esto fue en abril.
-Tenés página web. Contame un poco de ella…
-Sí, tengo página, es www.luzpeuscovich.com.ar. Es un trabajo en proceso todavía, pero sin duda debo agradecerle a mi primo Santi que además de ser un tremendo programador me hace el aguante en todo lo que se me ocurre y lo hace realidad.
Todos los elementos de la página fueron dibujados y luego fotografiados.
-¿Futuros planes? ¿Proyectos?
-Ahora en noviembre presentamos con compañeras de la facultad de La Plata una instalación/video (con materiales de descarte), se va a llamar ?Un templo para la imagen?. Es una disciplina completamente nueva para mí.
Seguimos con la curaduría de las muestras del club cultural Matienzo junto a Camille Cousin, ubicado en Matienzo 2424, Palermo.
Estoy volviendo a la música de a poco, después de haber abandonado por años la batería, surgió armar algo con unos amigos y estamos viendo de tocar en diciembre. También se viene la muestra de los alumnos del taller.
Facultad y demás responsabilidades que continúan? y fundamentalmente seguir pintando y pensando.

 

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