¿Luz tenue o gestos miserables?

Pocos argentinos pensaron en el escenario que vive actualmente nuestra sociedad, luego del histórico debate que ocurrió en el Senado; no obstante ello, es necesario realizar una lectura sobre esta situación, pues hay algunos indicios que sugieren o abonan la necesidad de un desenlace como el que estamos gozando.
Lo acontecido, en esa oportunidad, permite hacer una serie de preguntas, a saber: ¿fue producto, todo ello, de un pasaje de purificación y superación de ciertos legisladores? o ¿por qué el gobierno permitió una situación de esta característica? Si ocurrió lo primero, estamos ante una nueva etapa institucional; la segunda pregunta puede estar ligada a la primera. Pero si no ocurrió algo similar a lo que denunció Cafiero, en otra oportunidad, es posible que haya otros motivos más valederos.
Esta circunstancia estaría ligada, entre otras cuestiones, con el último recurso que hubieran tenido los productores agropecuarios: la Corte Suprema de Justicia; esta instancia era la parte más compleja del proceso, pues dicho colectivo no podía convalidar alegremente una medida anticonstitucional, sin golpear nuevamente a las instituciones del Estado.
Además hay que considerar que si la Corte no convalidaba la resolución 125 tendría  el gobierno un doble traspié, pues además del rechazo seguiría una serie de juicios de otros contribuyentes que, como ocurre con la minería, tienen retenciones de hasta el 70%. Por otra parte, los Kirchner sabían muy bien, luego del tremendo desbarajuste que ocasionaron, que su pretendida confiscación no iría por el canal que ellos habían establecido o considerado con anterioridad, dado que tendrían que satisfacer las demandas prometidas durante este proceso de confrontación.
No hay duda que existió un cambio; esto ocurrió, al menos, con ciertos actores políticos que no están complacidos con la forma de hacer política de los Kirchner; hay también peronistas que no digieren el escenario de confrontación desatado por la ?real pareja? y sus asesores extrapartidarios. Muchos ?compañeros? critican, muy especialmente, las oportunidades económicas perdidas y particularmente la falta de Políticas de Estado o de un verdadero ?Modelo de País?.
La lucha debe plantearse entonces en las propias entrañas del partido que en tiempo y forma deberá exhalar las primeras bocanadas de excelencia para estar a la altura de las actuales circunstancias; sin embargo, su perfil de ?movimiento? puede atentar contra esta posibilidad.
Pero los últimos comentarios de la presidenta y de  José María Díaz Bancalari, entre otros, no auguran un cambio o un gesto de reconciliación; todo lo contrario, por un lado se dijo que ?defeccionaron? (algunos senadores), ante un momento de dificultad, mientras que se achacaba a Julio César Cobos que era parte del Ejecutivo y en esa condición debería haber votado (según la obediencia debida); finalmente expresó que el gobierno seguiría con su política de redistribución, tan declamada y poco o mal practicada.
Esto empaña todo pronóstico; sin embargo, los Kirchner tienen que recomponer el frente interno y el externo también, habida cuenta que hay una sociedad alterada y contestataria que busca un Estado ordenado, productivo, con reglas claras y posibilidades de desarrollo.
Pero nada se logrará sin una adecuada concertación, que pacifique los ánimos y proyecte la esperanza de una Patria mejor, por eso dije que el peronismo desconforme debe ejercer un liderazgo que, hasta el momento, no tiene; la ciudadanía comprometida y activa tampoco debe bajar los brazos, ante esta tenue luz, pues en este ruedo no hay nenes de pecho.

Carlos A. Méndez Paz (h.)
cmendezpaz@ciudad.com.ar

 

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