Mariano Pernía habló con el diario Marca: “He vuelto a nacer y ahora lo valoro todo”

Un mes después del trágico accidente automovilístico que protagonizaron él, su hija de cuatro años y su sobrino de dos. De excelente humor, entre sesión y sesión de trabajo, el \’Tano\’ le confesó al diario Marca (Buenos Aires) que “volvió a nacer” y que, si bien está haciendo un gran esfuerzo para recuperarse pronto y volver al fútbol, han cambiado sus prioridades en la vida. La familia, ahora, está por encima de todo.
Parte del reportaje que el periódico mantuvo con el tandilense es el siguiente:
-¿Cómo se encuentra después del accidente?
-Estoy demasiado bien. Tengo dolores porque tengo varios huesos rotos, un homóplato, varias costillas, la clavícula, una vértebra dorsal… pero anímicamente estoy de 10. Pienso que los médicos, cuando me ingresaron en el hospital, hablaban de que podía llegar a estar seis meses en terapia intensiva, y hoy estoy a casi un mes de volver a jugar al fútbol. Mi evolución es muy buena.
-¿Vio las fotos de cómo quedó su vehículo?
Lo primero que hice fue abrazar a mi hija, porque no puedo creer que hoy estemos todos con vida. Fue impresionante. Volvimos a nacer. Estar vivo después del accidente es un milagro.

-¿Recuerda entonces cómo fue el accidente?
-No. Yo viajaba hacia Tandil, a ver a mis padres, en el auto de mi hermano, un Volkswagen Bora. Era de noche y estábamos en la ruta 30, a 70 kilómetros de Tandil. La verdad es que no recuerdo nada desde unos 20 minutos antes de que se produjera el accidente. Bueno, sólo  que viajaba a 140 kilómetros por hora, una velocidad normal. Lo único que sé es por lo que le comentaron unos testigos a los bomberos, que el vehículo se salió de la autopista en una curva y voló unos 30 metros. Cayó sobre el techo.

-¿Cómo fue el rescate?
-Tuvimos la suerte de que, pese a que es una zona descampada, dos personas estaban en un campo cercano y vieron volar al vehículo. Ellos fueron los que pidieron ayuda. Sin luces, en la noche, nadie nos hubiera visto. Y quién sabe cuánto tiempo podríamos haber pasado allí. Estábamos a tres grados, con los chicos muertos de frío. Lamentablemente aún no vi a esas personas para agradecer su ayuda.

-¿Es conciente de que se podía haber matado?
-Sí, la sacamos muy barata, porque un par de huesos rotos y un neumotórax no son nada. Y mi hija apenas tuvo una fisura de cráneo y se rompió una clavícula. Me contaron que uno de los bomberos incluso pensó que me había amputado un brazo, porque me había quedado fuera del auto.

-¿Será especial el día que vuelva a pisar un campo?
-El momento que vuelva a jugar va a ser como volver a debutar. Va a ser especial y voy a saltar al campo con mi hija. Porque hoy estamos vivos. En lo último que pensé después de saber lo que nos había pasado es en que un día voy a poder volver a jugar al fútbol. Pienso que podría haber perdido a mi hija, a mi sobrino, y me agarran escalofríos. Hoy lo valoro todo mucho más. Y si bien me estoy entrenando en doble turno, y me estoy esforzando mucho para volver cuanto antes a jugar, hoy el fútbol pasó a segundo plano. Descubrí que hay cosas más importantes, como mi familia.

-¿Se ha enterado del cariño recibido desde España?
-Sí, y estoy muy agradecido. También con la gente del club, y con el míster. Me han apoyado en todo momento.

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