Miles de personas en la despedida de los emblemáticos Mirage

En lo que constituyó una jornada histórica, los emblemáticos aviones Mirage hicieron su vuelo de despedida ante la mirada atenta de miles de personas provenientes de distintos puntos del país. Una multitud se congregó en  las instalaciones de la VI Brigada Aérea para ser testigo de una jornada que quedará en el recuerdo por siempre.

La ceremonia, que estuvo cargada de emotividad, congregó a veteranos de Malvinas, pilotos y gran cantidad de personas de la Fuerza Aérea que ha estado vinculada con los Mirage durante sus 43 años de vida. En una indescriptible sensación, aquellos que fueron parte de esta historia, vivieron el homenaje como una sentida despedida de aquellas máquinas que fueron definidas como “guerreros del aire”. Entre un cúmulo de recuerdos y miles de historias vividas, desearon que en breve el entrante ministro de Defensa defina qué aeronave reemplazará a los Mirage, que fueron un ícono de la Guerra de las Malvinas.

También estuvieron presentes en la oportunidad, el intendente Miguel Lunghi, el presidente del Concejo Deliberante Juan Pablo Frolik, el jefe de Gabinete Marcos Nicolini, el jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea brigadier general Mario Miguel Callejo, el jefe de la VI Brigada Aérea comodoro mayor Pedro Esteban Girardi y las máximas autoridades de la institución y de las Fuerzas Armadas, veteranos de Malvinas y representantes de empresas del ámbito aeronáutico.

 

Las actividades

 

Desde las 10 hubo diversas actividades para toda la familia, con muestras estáticas de aeronaves, con la exhibición de los citados Mirage y también, con aviones y helicópteros de la institución que llegaron desde diversas unidades del país. Además, hubo demostraciones aéreas de los aviones Mirage, IA-63 Pampa, IA-58 Pucará, Hércules C-130, Fokker F-27, DHC-6 Twin Otter, Grob 120, Embraer 312 y pasajes de los helicópteros MI-171 E, Bell 212 y Hughes 500.

Con una multitud aguardando el espectáculo central y cientos de vehículos intentando ingresar al predio, alrededor de las 15 los Mirage hicieron el vuelo de despedida, que duró poco más de media hora. A continuación, se desarrolló la ceremonia de despedida.

 

 

Caos en el tránsito

 

La convocatoria superó ampliamente las expectativas de los organizadores del evento, lo cual se reflejó en el tránsito.

Llegar a la ceremonia de despedida de las emblemáticas aeronaves constituyó una verdadera odisea para aquellos que no concurrieron a la Base Aérea desde la mañana. Una hilera de vehículos que avanzaba a paso de hombre provocó un verdadero caos en el tránsito, con varios automóviles y motos que optaban por ir por la banquina, mientras otros se abrumaban al ver la lentitud con la que avanzaba el tránsito.

De hecho, sabiendo que era imposible llegar en el horario previsto, muchos eligieron estacionar en la banquina y desde allí presenciar el espectáculo, antes de perderse el histórico evento que nunca volverá a repetirse.

 

Un reencuentro

 

Luego de una reseña histórica, se hizo entrega de presentes a empresas y personas vinculadas a los Mirage.

A continuación, se refirió al histórico acontecimiento el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina (que es el piloto de Mirage más antiguo en actividad y que fue  veterano de guerra de Malvinas) Mario Miguel Callejo,  quien expresó que se desarrolló el “último vuelo de uno de los símbolos de la aviación de caza de la Fuerza Aérea Argentina tras haber surcado los cielos de nuestra patria por 43 años”.

Exaltó el “el servicio que estas nobles máquinas han brindado a nuestra institución, y para ello participamos tanto quienes hemos operado este sistema de armas, como asimismo los que han tenido la responsabilidad de su mantenimiento en los distintos escalones, y también quienes han brindado apoyo a las operaciones que realizaron”.

“No sentimos honrados con la presencia de todos aquellos que de forma espontánea se han acercado a las instalaciones de esta unidad de combate, no sólo de la ciudad de Tandil, sino de diferentes partes del país”, expuso.

Resaltó que el encuentro no fue una “despedida” sino un “reencuentro de hombres y mujeres de la Fuerza Aérea que compartieron ese lazo invisible con estos aviones. Pilotos, mecánicos, personal civil y de apoyo unidos a través de 43 años de actividad en diversas unidades aéreas”.

“El sistema de armas Mirage en sucesivas compras permitió adquirir a la Fuerza Aérea Argentina además del material aéreo en sí, un cúmulo de técnicas, doctrinas, procedimientos y tácticas las cuales adaptadas a nuestras necesidades operativas constituyeron importantes hitos de la base profesional de la aviación de combate nacional”, subrayó.

 

Guerrero del aire

 

Asimismo, expuso que “fueron diversas las características y tipos de aeronaves que conformaron el sistema de armas en su conjunto, como así también el rol operativo empleado de acuerdo a las configuraciones y sucesivas modernizaciones que se fueron adaptando a través de los años, tal como el Mirage 3-E adquirido a Francia, el Mirage 5 Dager cazabombardero, Mirage 5 cazabombardero adquiridos a Perú durante el conflicto de Malvinas en reemplazo de las aeronaves perdidas y posteriormente modernizados a la versión Mirage 5 Mara, el Mirage 3-C hoy ya desprogramados. En total fueron 92 unidades adquiridas”.

Destacó que de todas las unidades operativas donde estuvo asentado desde su incorporación en el año 1972 el sistema de armas Mirage contribuyó a “custodiar hasta el día de hoy la soberanía nacional en el aeroespacio”.

“Marchamos a Malvinas confiando en nuestras máquinas y nuestros mecánicos, con el respaldo de un adecuado adiestramiento, con el corazón y la mente en romper una y otra vez el cerco mortal trazado en torno a la flota inglesa, y al elevado espíritu de combate que siempre caracterizó a nuestras unidades de caza.

Allá dejamos a nuestros héroes, que sucumbieron con honor montando estas gloriosas máquinas”, expresó.

Y recalcó que “centenares de nuestros pilotos de combate se formaron en estas aeronaves y merced a la capacidad y elevado grado de compromiso de nuestros ingenieros y mecánicos, en sus distintas especialidades, se logró mantenerlas en servicio operativo durante más de 40 años”.

Con el último pasaje que se realizó en Tandil ayer “como preámbulo a su desprogramación definitiva, se cerrará la etapa de vida útil de este guerrero del aire de la Fuerza Aérea Argentina, pero en ese mismo momento se dará inicio al nacimiento de un mito, porque el sistema cuenta en su haber con más de 130 mil horas voladas en tiempos de paz y guerra, e infinidad de historia vividas por quienes prestaron servicio en este sistema de armas”.

 

Esperando

el reemplazo

 

Por otro lado, sostuvo que “sus 43 años de servicio y el rol sumamente importante que le cupo durante el conflicto del Atlántico Sur en 1982, sumado a su desactualización tecnológica hacen necesario planificar su reemplazo, procurándose la adquisición de un nuevo material que satisfaga la defensa aérea supersónica, que permita constituirse ante los nuevos escenarios que la actualidad nos impone”.

“Hubiera sido mi deseo poder comunicar en esta misma ceremonia en que despedimos a este guerrero del aire que pasa al descanso después de las batallas libradas, qué sistema de armas con las mismas características será el que lo reemplace. Las circunstancias hacen que ello aún no pueda ser definido, debiendo aguardar a que las autoridades nacionales recientemente electas lo resuelvan”, manifestó.

A su vez, ratificó lo que ya expresó ante autoridades nacionales, acerca de que el reemplazo del sistema de armas Mirage “debe estar conformado por una aeronave de características multirol supersónica. Abrigo esperanzas para que las nuevas autoridades que asumirán en el Ministerio de Defensa puedan concretar su adquisición a la mayor brevedad dado que su incorporación es un elemento importante que hace a la defensa de la soberanía nacional”.

En tal sentido, enfatizó que “no puede prescindirse del concepto de fuerza aérea, aquello que es su verdadera esencia, las aeronaves, y mucho menos prescindir de los aviones de combate, que son precisamente los que deben otorgar la condición de fuerza a nuestra institución”.

 

Una nueva

etapa

 

“El período de espera hasta la incorporación del nuevo sistema de armas también debe ser un desafío para nosotros. Debemos incrementar el espíritu de vuelo con la aeronaves que tengamos disponibles, para no bajar los brazos y rendirnos ante la espera que deseo calificar de transitoria. En los 103 años de la historia de la Fuerza Aérea este noble sistema de armas ha prestado servicio durante 43, de ahí que su despedida provoque en nosotros distintas sensaciones”, sostuvo.

Compartió su recuerdo de anécdotas y sensaciones vinculadas a las aeronaves y aseguró que “es natural que cerremos una etapa, porque es la ley de la vida, y se iniciará una nueva, que si bien hoy no está definida, seguro comenzará en breve”.

“Por un lado, nos quedará el recuerdo de los sistemas de armas Mirage, que marcaron su huella en la Fuerza Aérea escribiendo páginas de gloria, por lo cual tendrá un lugar de privilegio en nuestro museo y por otro tendremos la obligación de seguir adelante con los valores legados por los precursores”, destacó.

Finalmente, elevó su súplica a la Virgen de Loretto, patrona de la Fuerza Aérea Argentina y cerró expresando que “más allá del frío metal, todos los hombres y mujeres que a través de 43 años tuvimos nuestros destinos ligados al sistema de armas Mirage llevamos en el corazón un sentimiento muy difícil de explicar, tanto como el despedir a un viejo amigo”.

 

Emotiva

despedida

A continuación, se desarrolló un momento muy especial de la ceremonia cuando se colocaron palmas de laureles a las aeronaves como reconocimiento al servicio prestados a lo largo de los 43 años a la vez que una Bandera Argentina, sostenida por un grupo del Equipo Militar de Paracaidismo de la Fuerza Aérea “Aguilas Azules” flameaba en el aire desplegada en el cielo tandilense.

Luego, se presentó la sección de aeronaves IA-63-Pampa que segundos después realizó un pasaje ante la mirada del público. Las mismas, a partir de ayer, temporalmente serán el medio aéreo en el cual pilotos y especialistas continuarán su adiestramiento en la VI Brigada Aérea. Este avión puede alcanzar los 800 kilómetros por hora,  y poner en vuelo 5 mil kilos de peso máximo.

La aeronave incluye mejoras y actualizaciones respecto a su antecesor y es la plataforma sobre la cual se ha desarrollado el Pampa 3. La principal modernización fue la incorporación de un sistema integrado de navegación y ataque.

Puede portar gran variedad de armamento convencional, tales como bombas, cohetes, cañones y ametralladoras. El IA-63 permitirá a las tripulaciones de combate mantener la aptitud de vuelo hasta la llegada de un avión caza multirol que reemplace a los Mirage.

Por último, el Mirage hizo su última pasada y fue despedido por un cálido aplauso del público presente. Con su característica alta velocidad y dando cabal cumplimiento a las premisas de “cada vez más rápido, cada vez más lejos y cada vez más alto” ascendió delante de la retina de miles de personas y se perdió por unos momentos entre las nubes, para luego retornar al punto de partida. Por última vez se escuchó el típico rugido de su motor, que quedará a partir de hoy en la historia de la aviación argentina.

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