La ministra de Salud apuntó a una solución de fondo para la terapia pediátrica

Ante la crítica situación que atraviesa el área de terapia intensiva del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas” a raíz de la renuncia de cinco profesionales por la falta de pago, la ministra de Salud de la Provincia Zulma Ortiz garantizó la continuidad del servicio y remarcó la importancia de regularizar la situación.
En diálogo con “Revillo de vuelta” (Tandil FM 104.1 de El Eco Multimedios), enfatizó que “me gustaría llevar tranquilidad a la población de Tandil en relación a la permanencia de este servicio”.

“Más allá de que no conozco los detalles todavía porque tengo previsto viajar a la ciudad para interiorizarme bien, entiendo que lleva tres años en funcionamiento y desde entonces el Ministerio de Salud contribuye con el pago a los profesionales”, dijo, pero remarcó que “no es un procedimiento que entra dentro de los mecanismos regulares de pago”.

Manifestó que eso “no significa que sea irregular el proceso” pero “el ministerio tiene 60 mil profesionales trabajando y los salarios se pagan desde Economía a través de la erogación de los fondos del presupuesto”.
No obstante, en el caso de los profesionales de la terapia pediátrica de Tandil, se utilizó un “mecanismo que está por fuera del sistema, a través del SAMO, en donde se pagaba por un convenio que se hizo entre Provincia y Municipio”.

En ese marco, explicó que “un convenio es algo que puede caer automáticamente si no se lo refrenda, y como todos los convenios en general que pertenecieron a la gestión anterior, caen. Es lo que ocurrió con este”.

“Como yo no participé de este compromiso, si no tomo la noticia a través del Intendente que me lo transmitió con mucha preocupación, nunca me hubiera enterado, porque es una situación irregular”, admitió.

Solución
de fondo

Recalcó que se trata de un mecanismo de pago que “no es regular”, por lo cual “estamos contribuyendo con mantener un servicio en un hospital municipal a través de un sistema para poder pagarle a profesionales que vienen de otra ciudad a hacer guardia. Es una situación rara, cuando menos”.

Pero subrayó que “obviamente tiene su historia y hay un compromiso. Yo no voy a poner en tela de juicio todo lo que se hizo antes y mucho menos cuando se trata de la salud de los niños y niñas que acceden a esa terapia. Eso no está en discusión”.

“El punto es que necesitamos regularizar y encontrar una solución de fondo a esto. Tiene que entrar dentro del sistema”, marcó.

Frente a ese panorama, aseguró que la flamante residencia de pediatría podría ayudar a resolver la problemática de “que tenga un recurso humano que esté establecido en la ciudad porque eso también garantiza el servicio”.
En ese sentido, reconoció que “el viaje para los colegas desde Mar del Plata entiendo que está resultando muy complicado. Por donde se mire hay una situación irregular, son todas cosas atadas con alambre”.

La visita

La ministra adelantó que el 14 de julio estará en Tandil con el fin de dialogar con los profesionales, llegar a un acuerdo y “ver de qué manera podemos contribuir a regularizar y tratar este tema de fondo para garantizar el servicio”.

“La voluntad nuestra es resolver la situación. Si no lo hicimos es porque no está dentro del sistema de tal forma que salga automáticamente, entonces hubo que pasar por toda esta cuestión de desgaste de los profesionales para poder llegar a esto de buscar la solución como sea”, garantizó.

Y manifestó su compromiso de “poner a los profesionales dentro del sistema. Esto es una prioridad porque estamos hablando de un servicio de terapia intensiva pediátrica, que si viene trabajando hace tres años y es una prioridad para la ciudad”.

Pero recordó que hay en toda la provincia “un serio problema de recursos humanos, sobre todo terapistas pediátricos. No es tan fácil conseguirlos. Si el problema solo se resolviera con pagar el retraso que hemos tenido yo estaría super tranquila, pero no pasa sólo por ahí, porque hay que tomarlo con un nivel de detalle para dar mayores precisiones”.

“No hay desidia”

Ortiz expuso que “cuando llegamos teníamos 1.500 recursos de amparo que implica que un juez nos está requiriendo cumplir con un deber que se había incumplido en los últimos 6 u 8 meses. Había 2.600 millones de deuda con 600 proveedores que estaban golpeando la puerta y diciendo que no iban a dar más servicios si no les pagábamos”.
En ese contexto argumentó que “acá no hay desidia y no fijamos prioridades”.
“El punto es que son 79 hospitales en toda la provincia y hemos abiertos en estos 180 días tres servicios de terapia intensiva que hacía años que estaban cerrados, incorporando la gente al sistema, no haciendo un convenio”, lanzó.

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