Murió el niño de 8 años que había sufrido una descarga eléctrica de un árbol de Navidad

Estaba internado en terapia intensiva del Hospital de Niños, desde el 3 de enero. El deceso se produjo ayer por la tarde. Había sufrido una descarga eléctrica cuando regaba un árbol conectado a un juego de luces navideñas

Ayer por la tarde se confirmó la peor noticia para un niño de Tandil que luchó once días por su vida, mientras estaba internado en el servicio de terapia intensiva del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas”. Minutos después de las 19, su pequeño cuerpo dijo basta, lo que causó un enorme dolor entre sus familiares y amigos.

Bautista Francisco Ismael, de sólo ocho años de edad, había sufrido un tremendo y desafortunado accidente el 3 de enero pasado, en su casa de 12 de Octubre al 1300, en momentos en que estaba con su mamá.

Durante la fresca tarde del primer sábado del año, se encontraba regando un árbol de Navidad decorado con luces, ubicado en el patio del frente de la vivienda.

Aparentemente, el niño comenzó a dispensarle agua con una manguera y observó que las luces que adornaban el pino natural se estaban mojando.

Si dudarlo, Bautista intentó correr el cable con las luces, que estaba conectado a una alargue y enchufado a la red eléctrica del domicilio. Según pudo conocer la policía, el cable tocó el agua y el pequeño sufrió una descarga de energía.

Tras el espeluznante accidente, el pequeño fue trasladado al Hospital de Niños. Si bien ingresó al shockroom, luego fue derivado al servicio de terapia intensiva donde transcurrió los últimos once días.

Sus familiares y amigos, en permanente cadena de oración, se ilusionaron con que Bautista podría sortear este mal trance. Es que en estas jornadas había experimentado una mejoría y si bien su estado seguía siendo reservado, algunos signos daban muestras de sus deseos de salir adelante.

Incluso, en la víspera había alguna esperanza de trasladarlo a Mar del Plata para que pudiera acceder a otro tipo de tratamientos.

Sin embargo, ayer, minutos después de las 19, el niño padeció un paro cardiorrespiratorio y falleció. Ya nada más pudieron hacer los médicos de terapia, que confirmaron su deceso, el cual se conoció horas después.

Anoche, sus familiares y amigos despedían los restos mortales de Bautista en las instalaciones de Casa Crespo, Iacaruso y Santillán, ubicadas en avenida Avellaneda 1323.

En las redes sociales, aparecieron numerosas muestras de dolor y mensajes de acompañamiento a la familia de Bautista, a quien definieron con un niño cariñoso, luchador y portador de una enorme fortaleza.

Confirmada la lamentable noticia, sólo resta pedir que descanse en paz y que sus seres queridos puedan encontrar consuelo.

Sin intervención de la Justicia

Cuando el niño ingresó en el centro pediátrico público, por protocolo las autoridades informaron a la policía sobre el accidente. En principio, las primeras actuaciones quedaron en manos de la Seccional Segunda por una cuestión de jurisdicción.

Sin embargo, al comprobarse que la muerte se produjo en forma accidental, la Justicia determinó no realizar operación de autopsia ni se iniciaron actuaciones que dieran lugar a una causa.

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